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El dicán invisible y Helena Trujillo
Capítulo 2: Sobre las relaciones entre padres e hijos
"A veces los padres no saben ser padres"

Víctor Frías. 15.11.08 

¿Cómo motivar a los hijos al estudio? ¿Cómo identificar lo que le gusta y encauzarlo a una profesión a unos estudios?

El tema de la educación es muy interesante. Antes te he dicho, si los profesores estudiaran psicoanálisis o tuvieran alguna relación con un psicoanalista serían mejores profesores. Los padres igual. Nos encontramos muchas veces ante la problemática de que los padres no saben ser padres, no han pensado nunca en la educación de sus hijos. Se limitan un poco a sobrevivir a veces, o a los cuidados básicos, pero no han pensado que cosas son necesarias para que un ser humano crezca, no se han parado a hablar entre ellos, padre y madre, o hablar con sus hijos cuando se plantean ciertas situaciones, o cuando los hijos van haciendo ciertas preguntas. A ves los padres se ponen nerviosos y huyen o dan una gran respuesta de enciclopedia o niegan cualquier tipo de conversación. En primer lugar, cuando los hijos presentan alguna problemática, se interesan por unas cosas y por otras nada, fracaso escolar, problemas de convivencia, etc... Cuestiones que detienen nuestro desarrollo acontecen a lo largo de la vida, porque en realidad todos tenemos cierta resistencia al crecimiento, al cambio, la vida es cambio, justamente. Sin embargo, nos cuesta cada paso que damos porque nos aleja de esos lazos que hemos construido en nuestra infancia, me refiero, las personas que más vamos a querer en nuestra vida son nuestros padres. Justamente nuestro crecimiento tiene que ver con alejarnos de esas personas, es decir, crezco, me voy al colegio, al instituto, todo eso.

La familia, su función es permitir que el cachorro humano viva, pero no es quedarse con el cachorro humano sino entregarlo al mundo. Este es el camino más complejo para el ser humano, ese crecimiento, ese proceso, que implica no solo estar al lado de tus padres sino también al lado de las ideas que uno ha recibido, no solo de lo que te han dicho, sino que de todo lo que han dicho coges tus ideas, formas tu ideología, pero es una ideología familiar. A lo largo del crecimiento tu ideología tiene que cambiar, porque vas a conocer a muchas personas, vas a tener acceso a muchos libros, mil cosas que van a contrastar con esas que aprendiste de pequeño, incluso la forma de comer, uno sale al mundo y ve que la gente come de otra manera, va al baño y lo hace de otra manera y todo el tiempo está comparando, si todo el mundo lo hace así y yo lo hago diferente, quedo extraño. Tenemos gran dificultad en separarnos de esas cosas por eso a ves pasan lo que se conocen como crisis de crecimiento, hay algún momento en nuestra vida, mostramos algún síntoma, como el fracaso escolar, un problema en el trabajo, un problema como pasar de la soltería a tener novia. Permaneces en un estado porque no quieres dar el paso siguiente, y puedes darlo, tienes la capacidad pero no tienes la decisión porque sabes que va a implicar cambios en ti, ya no vas a ser el mismo, y uno teme eso.

En primer lugar, los padres tienen que aprender a ser padres, entender que el niño va a ir ganando en autonomía, que no puedes conducirle su vida, no puedes decirle qué tienes que estudiar, no puedes decirle que le tiene que interesar lo mismo que a ti. Por ejemplo, cuando un niño dice que le gustan los patinetes y está todo el día con eso, o con los videojuegos, los pokemon, como nos pasa a todos cuando tenemos un interés en algo, nos ponemos en ello, eso es bueno. Si un niño o una persona no tiene interés en nada, está muy enferma. Tener interés en algo, supone que si pone interés en un cosa, cuando se le presente otra cosa, va a desplazar su interés a otra cosa. Que puede ocurrir en una jornada de colegio, tenemos matemáticas, lenguaje, sociales, etc. Durante el día tienen que pasar distintas cosas, tenemos capacidad para poner interés en distintas cosas, o amar a distintas personas, pero es una enseñanza que hay que darle a los hijos de que pueden interesarle varias cosas, con intensidad. Pero normalmente nos enseñan a ser fieles, por eso el tema de la infidelidad es tan interesante porque nos enseñan que nos interesemos y nos apasionemos por una sola cosa, o a papa o a mama, o te gusta esto o te gusta lo otros “¡aclárate niño!” no te pueden interesar dos cosas. Nos van un poco encerrando en eso que en realidad es perjudicial. No hay que darle mucha importancia a que le guste una cosa u otra, hay que fomentar que le gusten cosas, traerle libros, traerle cosas. Lo que pasa es que a veces a los padres no les gusta nada o sólo les gusta una cosa. Si los padres son personas más tolerantes, con más gustos, que le enseñan cosas a su hijo, le van mostrando que puede sumar gustos entonces ese niño no va a ser tan celoso de sus cosas, sino que va a aprender a compaginar cosas. Va a poder elegir porque, nadie va a saber cual es tu futuro profesional mas adecuado,  a veces uno empieza una carrera y cuando ha empezado dice “me gusta otra”. No es malo que dejes tu carrera y empieces otra. Tenemos la idea de que tienes que saber ya lo que tienes que hacer, o ciencias o letras, y las cosas se hacen “se hace camino al andar”.

Al niño, más que detenerlo, más que como dicen los políticos ahora, repetir curso, el psicoanálisis piensa que ges mejor pasar curso, porque lo que no has aprendido en cuarto en quinto lo puedes aprender. Uno puede aprender en cualquier momento, pero si repites te han quitado a tus compañeros, te han quitado de lugar, a veces te generan un problema mayor si repites que si continuas y te dan clases de apoyo y te enseñan eso que era necesario. La educación es una tarea compleja que requiere tolerancia, no envidiar a los jóvenes. Muchos profesores, muchos padres envidian a los jóvenes que ahora tienen posibilidades que ellos no tuvieron, tienen un ordenador, tienen un libertad que ellos no tuvieron. Entonces, es muy fácil envidiar al joven o al niño. Es muy fácil ponerle zancadillas inconscientes. Pero es que, caro, el niño, por vivir en otra época tiene unas posibilidades que tú nunca te imaginaste. Hay que permitir que lo pueda tener,  ayudarle a crecer, a equivocarse a hacer cosas. Equivocarse no es malo, suspender un examen no es malo, se estudia más y… tenemos muchos prejuicios. 

 Pero aunque cueste trabajo alejar de los padres, de la infancia, realmente la distancia emocional entre padres e hijos se va haciendo cada vez más grande.

 Claro, justamente en la adolescencia, que supone cambios físicos, pero sobre todo es una época donde la lucha es la autonomía de ese joven. Uno cree que el joven muy rebelde, pero el joven está luchando en su interior para separarse de sus padres a los que tanto ama y que están prohibidos para él. Es un trabajo fuerte, en el sentido de que el crecimiento te exige que te interesen o que ames a otras personas  que son desconocidas para ti, cuando tú amas a tus personas conocidas y familiares, pero están prohibidas. Entonces, tienes que tener tus propios gustos que pueden coincidir con los de tus padres o no. La mayoría de las veces no debería coincidir porque tú eres otra persona y has tenido otras experiencias. La intolerancia de unos y otros, la guerra que se establece cuando el cuando el adolescente es el primero que es el ídolo de sus padres. Hay que ayudarle a crecer, “hijo mío, nos puedes querer a nosotros y a otras personas, tus amigos, etc.” hay que fomentar también de que no se trata de una ruptura, “con nosotros vas a contar siempre. Que te gusta esto, vale, te ayudamos” fomentar sus gustos. En lugar de meternos con las cosas que le gustan a los jóvenes, darle alternativas o interesarse por lo que le gusta.

¿Se trata de no darse por vencido cuando le ofrecemos algo y no le gusta? ¿Hay que seguir ofreciendo alternativas?

 Por ejemplo, en el instituto ha tenido una época que viste de una manera y luego de otra, la gente piensa que ibas a estar siempre así. O que suspendiste primero y  ya vas suspender siempre  y luego no, a lo mejor, en el instituto tienes una experiencia y en la universidad otra. Pensar que las cosas van a ser siempre así es un error. Uno cambia siempre. Hay que tener confianza en eso, en que las personas crecemos, en que lo que no has aprendido ahora lo puedes aprender en otro momento, porque todo no nos lo enseñan el colegio, ni la familia, por supuesto. A veces es que la familia es muy celosa, no quiere que aprendas en la escuela cosas diferentes.

 Hay padres que están cediendo mucha responsabilidad a las escuelas, que quieren que los niños se los eduquen en la escuela ¿no?

 Esos padres no se ocupan de sus hijos. Hay que pensar en la educación. Hay un cortometraje que proyectamos en la Sala Cajamar que se llama “la familia española” que tiene que ver con eso, que ocuparse de los hijos no es llevarlos al colegio y que te lo enseñen todo en la escuela. El colegio cumple su función, pero tú tienes que saber transmitirle a tus hijos la autoridad, cómo se hacen ciertas cosas, para que el luego pueda hacerlo así o de otra manera, pero tú tienes que tener unos criterios. No puedes tener a tus hijos todo el día en la calle, que ellos sean responsables de su vida, no, tú eres el responsable, tú eres su tu tutor. Si han hecho algo te tienes que ocupar de conversar, de hablar, de castigar. Porque si no hay cabeza de familia, si no hay quien piense esa familia, esa familia está desorganizada. ¿Qué pasa con la mayoría de los padres? Que no se ocupan de sus hijos, es como tener un perro, le echan de comer, y que crezca. A los niños hay que enseñarles cosas, hay que hablarles, ponerles profesores, hay que ayudarles en lo que flaquean. Porque a veces un chico suspende algo y es porque no ha entendido una cosa. Averigua qué no ha entendido. Averigua cuál es su dificultad. A veces tiene que ver con alguna cuestión del desarrollo, que no aceptan algo. Los padres le echan la culpa al trabajo, en este mundo hay que trabajar mucho y que no tienen tiempo para los hijos. Pero no es así. Ha habido personas que han trabajado mucho y se han ocupado de sus hijos, porque los hijos necesitan que alguien les lleve al colegio, les de de comer, les de la ropa lo limpia, pero de eso se puede ocupar otra persona. Hay gente que ha tenido puestos de responsabilidad y alguien se ha ocupado de sus hijos pero ese padre o esa madre han estado pendientes de los hijos, es decir, aunque no estés ahí todo el día estás con tus hijos, en su vida, ves lo que le pasa y le dices lo que se puede y lo que no. El niño necesita que le marques unos límites, que hables con él, que veas cuales son sus intereses, no que estés todo el día paseándolo como un taxi. Eso es un taxista no  un padre o una madre.  

¿Se trata de que si el niño te habla de algo que le interesa durante una hora, de los videojuegos o lo que sea, prestarle atención aunque no tengas ganas?

 El problema es que los padres les ponen los videojuegos a los niños, no para que juegue, sino para que no moleste. Le pone la tele en su cuarto, no para que tenga libertad para ver sus cosas, sino para que no moleste. Entonces, si para ti el niño es una molestia, a lo mejor tenías que haberte planteado no tener niños. Hay que pensar si tú quieres tener niños. La gente no piensa eso. Hay que responsabilizarse de la vida que uno tiene.

 Un paciente de psicoanálisis valora esos procesos de otra manera porque son cosas humanas, es civilizado. Una persona civilizada es la que sabe que un niño no es un perro, no solo necesita comer, necesita afecto, necesita límites, necesita que le regañen, necesita que le aplaudan. Entonces es pensar cuando hay que aplaudir, cuando hay que regañar, cuando el niño te necesita y cuando puedes estar en otra cosa. Hay que tener criterio. Eso es lo más importante.

¿Hay que buscar cosas que compartir con ellos? Aunque sean juegos de él. ¿Es mejor jugar con él a un videojuego a que lo haga solo y se encierre en sí mismo?

 No digo que mejor, pero a lo mejor mostrar un interés demuestra que tú tienes intereses. Es un problema cuando a los padres no les gusta nada. No les gusta leer, no les gusta jugar… ¿Cómo van a querer que luego a su hijo le guste algo? Si son ellos unos apáticos. Cuando uno tiene unos padres que les gusta una cosa, que se interesan por una persona, se interesan por tu hijo, ese interés por el mundo se lo están transmitiendo a sus hijos. Es fácil que si tú tienes intereses, juegues con tu hijo, porque eres una persona flexible, eres una persona que te interesas por otras personas, y tu hijo es una persona. El problema es que a los niños no se les trata como a personas. Se les trata como a inferiores. Hay que decir también que el concepto de niñez es muy reciente, antes no existían los niños, existían los adultos pequeños. Se les mandaba a trabajar, no había educación para ellos. 

 Yo pienso que cuando somos niños, es el momento en que somos más inteligentes, lo que pasa es que de mayores tenemos más experiencia ¿qué opinas?

 No es que seamos más inteligentes. El niño, como tiene menos prejuicios, tiene una mayor capacidad de aprendizaje y las cosas más complejas habría que enseñárselas de pequeños. Porque conforme vamos creciendo nuestros prejuicios van siendo mayores, nuestros prejuicios morales sobretodo. Entonces, por ejemplo, aprender un nuevo idioma nos cuesta porque es como renunciar a nuestro idioma materno. Como el niño no tiene esos prejuicios y se puede poner con mil cosas a hacer porque él puede, está receptivo a todo, entonces tiene todo su órgano de recepción abierto, el adulto es egoísta en el sentido de que no puede renunciar a algo. El niño no es que sea más inteligente sino que tiene más libertad. El adulto está reprimido porque le han enseñado que no puede decir todo lo que piensa. No por ser adulto se es más tonto, de hecho se piensa que hay que estar aprendiendo cosas constantemente, porque rejuvenece. Si uno se cree que lo que aprendió, lo aprendió en la infancia y ya no puede aprender nada pues en poco tiempo ya es un viejo. 

 ¿El cuerpo humano tiene que tener unos objetivos, unas cosas que hacer si no, físicamente se muere?

 Lo físico se muere si el sujeto psíquico deja de desear. Los avances médicos nos permitan tener más calidad de vida y vivir más años. Sabemos que no vamos a alcanzar la inmortalidad pero también influye mucho los deseos de vida que uno tenga, tener cosas por hacer. La gente se jubila con sesenta años. Si no tiene nada más que hacer ¿Qué hace en este mundo? A veces uno se tiene que ocupar de ponerse cosas para hacer. Porque cuneado tienes mil cosas que hacer, tienes deseos puestos en la vida, en cuanto eso se te acaba te mueres casi de pena. No tanto porque tu organismo no funcione. Por eso hay que ocuparse de pensar la vida con proyectos, con deseo de un proyecto que dure más de cincuenta años de vida. Pero lo que pasa es que hay reticencias a eso. Pensar que vayamos a vivir doscientos años la sociedad se asusta un poco (en este momento se dibuja una sonrisa en su expresión). 

 Yo observo que todas las personas muy mayores que están muy bien es porque tienen una actividad.  

Hay importantes escritores que han vivido muchos años. Claro, hay un deterioro físico, pero mientras tú realices el trabajo... O mi abuela que tú la veías y tenía un deseo de vivir… y luego otras personas que su función en la vida no la tienen, solo ver a tu familia no es suficiente. Tienes que tener algo porque el egoísmo es importante, tener deseos propios, satisfacción propia. Porque altruistas no somos, necesitas querer algo. A veces es enamorarte otra vez. Hay muchas personas que inician una nueva actividad y eso genera una nueva perspectiva. Para algunas personas es enamorarse mayores. Pero el amor es temporal, no es un proyecto tan a largo plazo (Helena dice esta frase en un tono diferente, con cierta ironía). A veces es abrir una empresa a esa edad, que sea un proyecto de más años más allá de que los vivas o no. Eso te permite unos años más de vida. También se dice eso, que una persona con 60 años ya no va a poder trabajar ni tener importancia en las empresas es un conocimiento que tiramos a la basura. A veces la sociedad es muy perversa en esas cosas.  

 La afirmación de que el amor es temporal me llevó a plantear la siguiente pregunta y a abordar el siguiente tema "Las relaciones de pareja" la pregunta fue la siguiente:

Has dicho que el amor no es un proyecto a largo, algo chocante en la sociedad en la que vivimos. Hablando de las relaciones de pareja, ¿el modelo clásico de pareja para toda la vida, está en la sociedad actual fuera de lugar?

y la respuesta...

Una entrevista de Víctor Frías. Noviembre de 2008

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