Los residentes de muchas de las favelas de Río de Janeiro viven aterrorizados tras la muerte de al menos 11 personas por disparos de la policía desde principios de mes; así lo ha advertido Amnistía Internacional antes de que empiece la cuenta atrás de 100 días para los Juegos Olímpicos.
Sólo en la ciudad de Río, al menos 307 personas perdieron la vida a manos de la policía el año pasado; es decir, uno de cada cinco homicidios cometidos en la ciudad. Mientras, las autoridades no han obligado a los responsables a rendir cuentas y cada vez se inclinan más por planteamientos de mano dura contra protestas callejeras básicamente pacíficas.
Pese a la promesa del legado de una ciudad segura para celebrar los Juegos Olímpicos, los homicidios cometidos por la policía han ido aumentando de manera constante durante los últimos años en Río. Muchas personas han resultado heridas de gravedad por balas de goma, granadas paralizantes e incluso armas de fuego utilizadas por las fuerzas policiales en manifestaciones.