En esta línea, Villanova ha señalado que “deben ser los gobiernos locales los auténticos protagonistas de este proceso, que debe orientarse a la descentralización de competencias, la modernización de las instituciones, la reorganización de las relaciones de cooperación entre el Estado, las Comunidades Autónomas y los Ayuntamientos, así como el aumento de la participación en el gasto público global de nuestro país”. Al mismo tiempo, el salón de plenos ha sido el lugar elegido para llevar a cabo un acto de reconocimiento al esfuerzo por ayudar a los ciudadanos. Por ello, se ha otorgado la condecoración con la Cruz al Mérito Policial con distintivo rojo a dos agentes de la Policía Local y a un conductor de ambulancias del Centro de Salud por una heroica intervención que realizaron en el año 2004. Los receptores han sido José Tomé Martín (oficial jefe de la Policía Local), Manuel Berrocal Ruiz (Policía Local) y Manuel Heredia García (conductor de ambulancias). Este distintivo, que fue aprobado por unanimidad en uno de los últimos plenos, surge tras el conocimiento por parte de la Junta de Gobierno Local de la actuación de las fuerzas de seguridad. Los hechos se produjeron la tarde del 19 de marzo de 2004, cuando se recibió una llamada en la que se alertaba que un hombre se había subido a un tejado en calle Málaga con intenciones de arrojarse a la vía pública. Los dos agentes acudieron al lugar de los hechos tratando en numerosas ocasiones de convencerlo para que no se tirara. Desde un inmueble contiguo el conductor y uno de los policías trataron de calmarlo, hasta que, aprovechando que el individuo hablaba con un guardia civil, el agente se acercó por detrás y lo cogió por la espalda arrojándose con él sobre el tejado para evitar la caída. En ese momento el otro policía y el conductor se abalanzaron sobre el hombre que presentó una fuerte resistencia. Todos los que intervinieron en esta acción salieron ilesos y consiguieron garantizar la seguridad física de este vecino. Los tres homenajeados han agradecido la distinción y han dedicado el premio a sus compañeros y familiares. “Me siento muy orgulloso de pertenecer a la plantilla de la Policía Local y al pueblo de Alhaurín de la Torre”, comentó Berrocal. Por su parte, el oficial Jefe de la Policía dio las gracias a la corporación por el distintivo e indicó que “esta actuación es parte de sus obligaciones de servicio al ciudadano”. Finalmente, todos los miembros de la corporación y asistentes salieron a la plaza del Ayuntamiento para presenciar la izada de banderas y a la interpretación del himno de Andalucía a cargo de la Banda de Música Municipal.
DISCURSO DEL ALCALDE JOAQUÍN VILLANOVA EL 28 DE FEBRERO DE 2007. DÍA DE ANDALUCÍA
Excelentísimas e Ilustrísimas Autoridades, Miembros de la Corporación Municipal, Señoras y señores,
Andalucía, se levanta hoy de fiesta. Hace veintiseis años, que los andaluces y andaluzas, votamos masivamente en referendum la aprobación de nuestro Estatuto de Autonomía. Un texto que por primera vez en nuestra historia, recogía los derechos y libertades que los ciudadanos andaluces habíamos reclamado durante muchos años.
Así pues, el 28 de febrero, ha quedado señalado en nuestra historia. Pero si ese día, ha marcado un hito en nuestras vidas, no menos lo será el referendum que hace escasamente diez días, hemos celebrado para reformar, actualizar y mejorar nuestro Estatuto de Autonomía.
Andalucía, ha acudido a las urnas a votar masivamente un sí rotundo. Ha ganado la reforma porque es un buen Estatuto para nuestra Comunidad. Es inequívocamente constitucional. Cierra el paso a cualquier veleidad nacionalista. No es de derechas ni de izquierdas, no divide a los ciudadanos, no tiene apellidos y es fruto del consenso en primer lugar de las fuerzas políticas mayoritarias del País y posteriormente de otras formaciones que se han ido sumando a esta nueva realidad para nuestra tierra.
Señoras y señores, este Estatuto es bueno, porque no divide a quienes no están divididos, porque nadie en nuestra Comunidad discute la Nación española, ni la Autonomía de Andalucía, ni nuestra Constitución.
Andalucía pues, sale fortalecida en su autogobierno, en aquello que la Constitución permite y el interés general aconseja y, además, no regula hasta la asfixia la vida de los ciudadanos. No es, como ha ocurrido en Cataluña con un Estatuto contradictorio y de imposible cumplimiento.
Sin embargo, no creamos que la reforma del Estatuto de Autonomía para Andalucía, va a suponer en modo alguno, que los problemas que no se han sabido resolver durante veinte años, se vayan a solucionar ahora. Hace veintiseis años nuestra tierra estaba en “Segunda B”. Hoy, las cosas han mejorado, porque negarlo, pero Andalucía sigue estando muy lejos de otras regiones o Comunidades de España. Para resolver los problemas, además de un buen Estatuto, hacen falta otras cosas.
Hace falta la corresponsabilidad de las distintas administraciones en solucionar los problemas de los ciudadanos. Hace falta dotar a los Ayuntamientos de una mayor independencia. Hace falta dotarnos de medios que nos hagan llegar más y mejor a las distintas problemáticas existentes. Hacen falta gobiernos que no mire el color de las Administraciones locales, a la hora de tratar sus problemas.
Tras más de veinticinco años de excelente labor, los Ayuntamientos de España nos encontramos hoy inmersos, en la proyección hacia un futuro de nuevas competencias y servicios propios con los que ofrecer mayores cotas de bienestar a los ciudadanos.
Debemos ser los Gobiernos Locales, los auténticos protagonistas de este proceso, que debe orientarse a la descentralización de competencias, la modernización de las instituciones, la reorganización de las relaciones de cooperación entre el Estado, las Comunidades Autónomas y los Ayuntamientos, así como el aumento de la participación en el gasto público global de nuestro país.
Reivindicamos propuestas útiles y efectivas, que profundicen en la modernización de los gobiernos locales; que aprovechen las sinergias que surgen del dinamismo con el que se mueve el mundo local; que se negocien medidas imprescindibles para asegurar la economía local y, de paso, eliminen las barreras que impiden o retrasan el funcionamiento ágil y eficaz de las instituciones locales, con más competencias, mayor financiación.
El pueblo reclama a sus representantes, legítimamente elegidos en las urnas, que se preocupen de los problemas que les atañen. Que los solucionen. Pero debemos de ser claros al decir que no contamos con toda la ayuda que deberíamos.
Y sobre esto último es por lo que habría que trabajar. Andalucía, tiene un nuevo Estatuto. Ha sido, como he dicho anteriormente, fruto del consenso. Y es obvio, que cuando se produce un acuerdo, ninguna de las partes queda tan insatisfecha como lo estaría si la decisión fuera exclusivamente suya. Pactar significa repartir el resultado. Pero en todas las situaciones siempre existe un bien posible, y eso es lo que tenemos que buscar mediante los pactos. El bien posible.
Ni la misma Constitución salió al gusto de todos. Para ser exactos, no salió al gusto de nadie. Ahí radica su virtud: no en que diera gusto a todos sino en que permitió poner de acuerdo a todos, es decir, ser aceptable en un grado más que suficiente para todos.
Señoras y señores, hasta donde alcanza la sombra de la Constitución, se extiende el terreno de la legalidad y de los acuerdos. Son límites que no debiera franquear nadie. Porque ello, significaría traicionar los derechos de esa parte de la nación española, que ha depositado su confianza en aquellos que han mostrado su firme resolución de ser leales con los españoles y con España.
Las fuerzas políticas de Andalucía, hemos dado a los ciudadanos y ciudadanas de nuestra tierra, lo que se merecen: una herramienta de trabajo que nos permita alcanzar cualquier meta que nos propongamos. No pretendemos ser más que otra Comunidad, pero tampoco menos. Queremos ser andaluces allá donde vayamos, a cualquier rincón de España, donde nuestro gusto, nuestro trabajo, o las vueltas que nos dé la vida, nos sitúen. Porque ser andaluces es nuestra forma de ser españoles y, vivamos donde vivamos, no queremos dejar de serlo ni de disimularlo.
Recibimos a todos los españoles, por ser españoles. Con los brazos abiertos; no pedimos nada a nadie, sea quien sea y de donde sea por venir a nuestra tierra y vivir en ella. Aunque aquí, en Andalucía, a buen seguro tendrán una contrapartida: recibirán el trato generoso, cordial y civilizado que los andaluces dedicamos siempre al resto de los españoles.
Señoras y señores: Alhaurín de la Torre, celebra hoy una vez más, la fiesta grande de Andalucía. Nos reunimos en este Salón de Plenos, para rendir homenaje a nuestra tierra, a nuestras costumbres, a nuestra historia, a nuestra gente.
Gente de todas las edades, razas y culturas. Gente que consigue con su trabajo, con su esfuerzo, con su dedicación, con su lealtad, con su grandeza, a construir día a día nuestra tierra. A hacerla mejor.
Queda mucho por hacer, sobre todo para pedir a las Administraciones central y autonómica, determinación para, insisto en ello, solucionar los problemas acuciantes de financiación local y de claridad para establecer un sistema de competenciasque pudiere ser asumido entre todos, siguiendo así el proceso descentralizador emprendido hace más de veinticinco años.
Es el momento adecuado tras los diferentes procesos de reforma de los estatutos, de impulsar acuerdo entre todos, Gobierno central, Comunidades Autónomas y Gobiernos Locales, que basado en la igualdad y la solidaridad de los españoles, contribuya a garantizar la estabilidad de nuestro modelo territorial.
Durante las últimas décadas, los Ayuntamientos hemos desarrollado un trabajo constante y leal, supliendo muchas veces la falta de presencia del Estado y de las Comunidades Autónomas y, asumiendo la prestación de estos servicios con cargo a sus propios presupuestos.
Por tanto, los gobiernos locales estamos en condiciones de desempeñar nuevas funciones, responsabilidades y competencias que podamos prestar con mayor eficacia por ser las administraciones más cercanas al ciudadano y, por tanto más próximas a sus necesidades.
A día de hoy, se ha producido un avance muy importante con el traspaso de competencias y recursos del Estado a las Comunidades Autónomas. Y són estas, las que están llamadas a dar el siguiente paso, la Segunda Descentralización.
Por ello, se hace necesario encaminar esa segunda descentralización hacia un procedimiento concertado y negociado en el que participen el conjunto de las fuerzas políticas y Federaciones regionales de municipios y provincias, todo ello en nuevo marco de relaciones entre el Estado, las Comunidades Autónomas y las Entidades Locales.
El impulso de la autonomía local, requiere que las competencias traspasadas vayan acompañadas de los medios y recursos suficientes para su correcto ejercicio, y que estos sean de naturaleza incondicionada.
Señoras y señores. Veintiseis años ya. Nuestra tierra comienza una nueva etapa, marcada por nuevo Estatuto de Autonomía. Insisto, fruto del consenso, del diálogo y de la lealtad entre todos. Ojalá, sea también el Estatuto de la descentralización que todos tanto anhelamos.
Felicidades Andalucía.
Muchas gracias. |