Era un proyecto totalmente nuevo en nuestro país, sobre un personaje ya muy olvidado de nuestra historia, visto con indiferencia, frecuentemente, desde las instituciones. Hacía falta, por tanto, la creación de esa asociación de carácter estrictamente cultural que con personalidad independiente y ámbito nacional se dedicara con exclusividad a la memoria histórica de Torrijos y a la recuperación de los lugares históricos relacionados con él en su periplo de 1831.
Se podía ir más lejos y realizar recreaciones históricas en torno a Torrijos, pues las formas de realizarlas, la indumentaria a vestir y la réplica de armamento se podían contemplar ya en el vídeo Torrijos de J. Rivera y E.Alcántara estrenado en el Museo Municipal de Málaga en mayo de 2002, siendo presidido el acto por el Presidente de la Academia Santo Tomás y Málaga Siglo XXI, y contando con la comparecencia de personas vinculadas con el cine español como el director Mamerto López Tapia.
En España ya había numerosas fiestas de moros y cristianos, napoleónicas o de las guerras carlistas. Pero de la Década Ominosa no existía un precedente como el que se estaba gestando en nuestra tierra.
Las personas que integraban el pequeño grupo que trabajaba por el fin de un colectivo torrijista, procedían de Málaga, Alhaurín de la Torre y Mijas, algo que no creó ningún tipo de problemas. Todo lo contrario, enriquecía un proyecto por entero cultural, que no podía entender nunca de límites municipales en un hecho histórico que precisamente se desarrolló en los tres municipios. Un noble ideario víctima proclive a través del tiempo de los manipuladores de localismos interesados, dispuestos siempre a romper proyectos nunca imaginados por sí mismos.
Mientras se preparaba el borrador de los estatutos de la asociación con los principios fundamentales y el articulado correspondiente, los miembros de la Gestora pensaron, que sería muy positivo organizar unos actos en memoria de Torrijos, pues con ellos se podría aglutinar a aquellas personas que, interesadas por el personaje histórico, más tarde podrían incorporarse al futuro colectivo cultural en calidad de socios.
Estos actos tendrían el nombre de Jornadas de Homenaje a Torrijos y la Constitución, ya que al estar juntas las fechas del apresamiento de Torrijos con la celebración de la Constitución (ideal por el que murió el general liberal), sería un acierto.
En el desarrollo de las recreaciones históricas se pensó en el protagonismo que, por encima de todo, debería tener la barriada de Torrealquería.
Allí se produjo el hecho histórico por excelencia de Alhaurín de la Torre. Un hecho real y diferente al resto del país: el cerco a los liberales de Torrijos el 4 de diciembre de 1831. El día 5 se efectuó la rendición, partiendo desde el cortijo detenidos hacia Málaga. Un tema cuya representación, bien cuidada en sus formas y con el apoyo del Ayuntamiento y la Asociación de Vecinos de Torrealquería, podría alcanzar un hito importante en el Valle del Guadalhorce, convirtiéndose en un polo cultural y turístico, una vez que se consiguiera la deseada reconstrucción de la Alquería.
En los próximos años, otras representaciones irían completando, por creatividad del nuevo colectivo, el periplo de Torrijos; pero la primigenia sería siempre la de Torrealquería. La Década Ominosa a pie de calle.
Posiblemente no haya otro periodo en nuestra historia contemporánea que sea tan desconocido para los españoles actuales, como aquella triste década en la que tantas oportunidades se perdieron para nuestro país.
Es obvia la antipatía que, en general, se siente hacia Fernando VII y su funesto reinado; como también lo es reconocimiento de afecto popular que despiertan sus víctimas más conocidas: Riego, El Empecinado, Mariana de Pineda o el propio Torrijos.
Sin embargo, aquel rechazo y esta simpatía han tapado, con frecuencia, las vicisitudes del inmovilismo frente a las reformas preconizadas por la Constitución de 1812, y sobre todo las connotaciones que en aquella etapa vivió la sociedad española.
La vía principal para redescubrir aquella década, sería a través de Torrijos y sus valientes compañeros, así como de los propios hechos que protagonizaron, que era el gran objetivo del colectivo que iba a nacer.
Con esa clara y determinante dirección, había que buscar y traer a los descendientes de las familias de los hombres que integraron el grupo de Torrijos, lo cual llevaría dedicación y tiempo.
Se conectaría con profesores y escritores especializados en la Década Ominosa para conseguir su gran aportación intelectual al proyecto.
Para dar a conocer la figura de Torrijos, continuaría su excelente labor el Musical, así como las proyecciones de vídeo Torrijos, que aportaría el plus de la visualización a las conferencias, foros y debates. También se pondrían en marcha otras obras teatrales antiguas, injustamente olvidadas.
Se procedería a recopilar y archivar todos los documentos y bibliografía de la que pudiera disponer el colectivo.
Estos cinco ejes: tipo de representación histórica, búsqueda de los familiares, apoyo de intelectuales, propagación del personaje de Torrijos y labor documental y bibliográfica, marcaron desde un principio, que el proyecto que iba a legalizarse en 2003, sería totalmente original en nuestro país.
Eso es, precisamente, lo que diferenció en su creación a la Asociación Histórico Cultural Torrijos 1831. Luego en su trayectoria, ha demostrado no necesitar nunca de hacer recreaciones históricas que ya hicieran otros colectivos culturales, anterior a su legalización, lo que muestra su actitud como asociación, su creatividad y, sobre todo, su deseo explícito de no buscar que la confundan con nadie.
Brindemos, por tanto, por este lustro de historia de la Asociación Torrijos 1831, en el que se ha mantenido siempre leal a las personas y al proyecto original, fiel a las asociaciones hermanadas, y honesta con la palabra dada a las instituciones que la apoyan, sin volver la cara nunca ni practicar la doblez.
Brindemos por un colectivo al que todas las dificultades que le han sido puestas en el hacer de su camino cultural, lo han hecho fuerte en su actitud, firme en su determinación y capaz en llevar a cabo todos los objetivos propuestos hasta el día de hoy.
Y un agradecimiento especial a aquellos que han trabajado en este proyecto poniendo lo mejor que tenían: la ilusión.
Contacto: Jesús Rivera Ruiz, Presidente. Telf.-686715582 contacto@torrijos1831.es |