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La Asociación Torrijos 1831 en Consuegra, localidad donde murió el hijo del Cid Campeador | | Torrijos 1831. 12.11.16 | | Asociación Torrijos 1831.- El denominador común que une a los integrantes de la Asociación Torrijos 1831, la búsqueda de la historia, ha llevado cincuenta de ellos hasta la toledana localidad de Consuegra, donde entre los molinos de los caballeros hospitalarios y su gran fortaleza de la Muela, han pasado momentos inolvidables. Muchos no lo saben, pero en plena llanura de la Mancha, tenemos la Rodas española: Consuegra. De orígenes muy antiguos, fueron los escritores romanos los que le dieron nombradía (denominada entonces Consabura), sufriendo las consecuencias de las guerras civiles, sobre todo en el asedio que la sometió Sertorio. Todavía hoy, las minas que se excavaron en aquel cerco, permanecen debajo de la población (especialmente en la zona del Matadero). Lo más singular de Consuegra, es donde se levanta su castillo, una crestería llamada el cerro de Calderico que sobre la llanura manchega emerge como un navío de gran tonelaje. Próximos a la fortaleza, trece blancos molinos de viento nos indican la historia que escribieron allí los caballeros hospitalarios. Más datos históricos para los lectores que nos siguen habitualmente, a continuación | Consuegra: lugar estratégico en el mundo medieval de la Reconquista. Consuegra comienza el auge en su etapa medieval, en el siglo XII, justamente cuando el rey Alfonso VIII de Castilla (1155-1214), la cedió a los caballeros de San Juan del Hospital (hospitalarios), en 1183. Esta donación la confirmó el Papa, Lucio III, constituyéndose Consuegra en la cabeza del Gran Priorato de San Juan, del que dependían poblaciones como Madridejos, Camuñas, Herencia, Villafranca de los Caballeros, Alcázar de San Juan, Argamasilla de Alba, Villarta de San Juan, Manzaneque, Turleque y Tembleque; los castillos de Cervera, Guadalerza y Peñarroya, y las aldeas de Puerto Lápice, Ruidera y las Labores, entre otras posesiones. El castillo de la Muela en Consuegra es una poderosa fortaleza con una visión extraordinaria. Parte de su planta es romana, pero el diseño que nos muestra en la actualidad es hispano-musulmán. Un bastión al que los hospitalarios supieron dotar de tres recintos defensivos para, en caso de necesidad, extremar la resistencia en el último reducto, incluso contando con pocos hombres. El castillo está formado por cuatro grandes torreones, murallas, antemuros, traveses, aposentos, archivo de escritura de la Cámara prioral y Encomiendas. La muerte en combate del hijo del Cid. Tras la terrible derrota de Sagrajas (Badajoz), los almorávides invadieron el territorio de la actual provincia de Toledo, decidiendo Alfonso VI frenarlos en Consuegra. No contando el monarca con fuerzas suficientes se vio obligado a pedir refuerzos al Cid, enviando el Campeador una aguerrida tropa a cargo de su único hijo varón y heredero de su linaje, Diego Díaz, que logró llegar sin novedad a Consuegra. No le ocurrió lo mismo a la caballería que traía desde Valencia el lugarteniente del Cid, Álvar Fáñez, cuya tropa sufrió un duro descalabro al caer en una emboscada de los almorávides cerca de Cuenca. Álvar sólo pudo llegar a Consuegra con unos pocos jinetes. Por entonces, Alfonso VI ya había colocado su puesto de mando en el castillo de la Muela, concretamente en la torre albarrana, de donde dominaba la extensa llanura manchega. Fortificadas las murallas de la población y conociéndose ya la proximidad de los almorávides, el ejército cristiano quedó desplegado en el campo inmediato de la siguiente manera: Álvar Fáñez y Pedro Ansúrez, formaron una primera línea con tropas de elite de infantería y caballería. Tras ella, quedó el bien armado contingente valenciano, al mando del joven Diego, que contaba con el apoyo de la caballería mandada por el conde García Ordóñez. Con decisión, los dos núcleos de la infantería cristiana se dirigieron contra los almorávides, apoyados cada contingente por la caballería que llevaban agregada. En un primer envite, las tropas de Alfonso VI consiguieron romper las filas de la infantería africana; pero las alas musulmnas, formadas por ligeros jinetes, envolvieron a los cristianos poniéndolos en una situación crítica. Entonces el rey ordenó la retirada, replegándose el flanco izquierdo con cierto orden, gracias a la labor de Ansúrez y Álvar Fáñez. Sin embargo, en el derecho, García Ordóñez sólo pensó en escapar con sy caballería sin ayudar a los infantes de Diego Díaz, que rodeado con sus hombres por un enemigo muy superior combatió hasta que cayó mortalmente herido. En un principio, Alfonso VI se refugió dentro de la ciudad, pero ésta no tardó en caer, buscando el monarca y sus escasas tropas refugio tras los muros inexpugnables de castillo. Pero ni la altura del cerro, ni la fuerte consistencia de los bastiones de la Muela intimidaron a los almorávides, que durante ocho intensos días de sitio realizaron sucesivos asaltos, repelidos todos ellos por los defensores, que resistieron sin apenas agua ni comida, y bajo las órdenes directas del propio rey, hasta que los musulmanes diezmados en su número, sofocados por el calor y conocedores de la proximidad de tropas cristianas de socorro, decidieron emprender la retirada por donde habían venido.
Datos de la Asociación Histórico Cultural Torrijos 1831.
Tipo de Asociación: cultural, dedicada a la investigación histórica, y recreadora en sus actuaciones en público para exponer los hechos que representa. Ámbito de actuación: Nacional (inscrita en el Registro Nacional de Asociaciones y Junta de Andalucía). Inició su periodo constituyente en el año 2002, siendo legalizada en 2003. Fue un proyecto original desde el principio, pues en España no se había creado anteriormente una Asociación sobre el personaje histórico de José María Torrijos y Uriarte, héroe de la Guerra de Independencia y defensor de las libertades y derechos constitucionales frente al poder absoluto del reinado de Fernando VII. Original en las formas, dedicación y fines, que recogen sus estatutos, cimentando sus antecedentes en los precursores que trabajaron sobre el personaje de Torrijos en la provincia de Málaga, en las décadas de los años ochenta y noventa del siglo XX y primeros años del XXI, y en la razón fundamental y objetiva que como texto legal marca la fecha de legalización de su fundación. Como colectivo de recreaciones históricas, es el más antiguo de las dedicados al siglo XIX en Andalucía, y el segundo en Málaga en la especialidad general de recreaciones históricas, sólo superado por “El Paso” de Riogordo, que relata la Pasión de Jesucristo (1953). Por esa antigüedad ambos colectivos están hermanados. En cuanto a las representaciones relativas a la Guerra de la Independencia en las que participa la Asociación, la recreación insignia, creada en 2007, es el “Regimiento de Infantería de Málaga”, unidad titular de Málaga, que salvo un periodo de disolución, tuvo vida castrense desde 1701 a 1893, siendo su historial heredado por el Regimiento Melilla en sus diferentes numeraciones, y que fue disuelto en Málaga, en 1985. Para entrar en su historial y actividades: regimientodeinfanteriademalaga.blogspot.com La casa-museo: C/ Sierra de Abarcuzas s/n. Bda. de Torrealquería C.P. 29130 Alhaurín de la Torre (Málaga). Teléfonos de contacto: 686715582 y 952234039. Página web: www.torrijos1831.es Correo: contacto@torrijos1831.es
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