El pleno del Ayuntamiento de Alhaurín de la Torre ha solicitado a la consejería de Agricultura y Pesca de la Junta de Andalucía la cesión de las parcelas englobadas en el lote 33, situadas en la barriada de Torrealquería y anexas al terreno en el que el Consistorio va a construir el Museo sobre la figura del General Torrijos. El equipo de gobierno, viendo el interés social y cultural de esta finca del Cortijo o Alquería del Conde de Molina y ante la disposición del ente autonómico de sacarlas a subasta pública ha decidido que pasen a formar parte del patrimonio municipal con el objetivo de recuperar los restos arqueológicos que se encuentran en esta zona, en lugar de que sea un particular quien pueda adquirirlas.
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Además, también se solicita a la consejería de Cultura de la Junta de Andalucía la declaración como bien, con la categoría de sitio histórico. Por ello, con los votos favorables de todos los grupos políticos y tras realizar una modificación de la moción, se ha realizado esta petición para la restauración de los restos históricos, equipamientos culturales y áreas libres de gestión pública.
Y es que en estas parcelas se contemplan los vestigios que permite asegurar una presencia humana más o menos sin interrupción y una secuencia histórica que va desde la prehistoria reciente hasta la época contemporánea, ya que se constata la existencia de los restos fragmentarios de construcciones funerarias, alquería, aljibe, molinos y ermitas, así como una torre vigía de dos niveles, bastante afectada por el paso del tiempo. Asimismo, el yacimiento está recogido en el Listado de Yacimientos Arqueológicos de Andalucía y en el Avance de Alhaurín de la Torre.
En este sentido, el alcalde ha destacado la importancia de esta actuación, no sólo por la breve estancia del General Torrijos en la localidad, sino también por estos restos que se pretenden poner en valor, señalando que no se va a realizar en estas parcelas ninguna edificación, sino que tendrá un uso cultural. Entre las estructuras que se enclavan en esta zona, destaca la torre vigía de 9 metros de altura, 12,3 metros de largo y 8,5 de ancho, pertenece a la época musulmana, concretamente al siglo XIII y la época nazarí. También se encuentra el molino de aceite, restos de la ermita de Santa Ana o la fuente que preveía de agua al molino, así como dos albercas. Mientras que para el antiguo cortijo de Molino se plantea una restauración dotándolo de un uso museístico, cuyo proyecto ya está redactado. |