El año 2006 no ha querido marcharse sin llevarse a un extraordinario profesor y, sobre todo, a un buen amigo: Miguel Antonio Alarcón Suárez. Nuestro más sentido pésame a su familia y al círculo íntimo de personas que rodearon su vida. Hoy Alhaurín de la Torre está huérfano de uno de sus más significados hijos: Miguel, que enseñó a centenares de niños durante muchos años el amor por la Historia. Una docencia sobre la que siempre volcó un increíble entusiasmo juvenil cargado de energía y sapiencia. |
Miguel amó profundamente la cultura, superando obstáculos, dificultades y padecimientos. Siempre estuvo ahí, sin dar un paso atrás. Fue honrado y leal con sus amigos y firme en la defensa de lo que consideró justo. Por su generosa y prolífica labor ha dejado un profundo sentimiento de cariño, y a la vez de vacío, entre las autoridades, instituciones, centros de enseñanza, alumnos, colectivos culturales y vecinos de Alhaurín de la Torre.
Podríamos citar aquí decenas de experiencia vividas con él, en cuanto a su relación con el personaje de Torrijos (al que siempre defendió), y nuestro colectivo; pero por no ser ni el momento ni el objetivo de estas letras, citaremos solamente dos, especialmente hermosos y vinculados con los actos que organiza esta Asociación: su magnífico Pregón que abrió las III Jornadas de Homenaje a Torrijos y la Constitución, y la extraordinaria glosa que hizo sobre la memoria de Carlos Mayorga en el homenaje que en la sede de Torrealquería hicimos a primeros de 2006.
Estamos con tu familia en estos difíciles momentos, al igual que lo estuvimos en tu despedida, porque no te olvidaremos, ¡tenlo seguro! Adiós a Miguel Antonio Alarcón Suárez. Adiós a un hombre bueno. |