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Los concejales del PSOE de Alhaurín de la Torre visitan las ruinas de
la Alquería de Mollina para conocer más sobre este histórico edificio
Ver imágenes | | Torrijos 1831. 04.04.14 | |  No es la primera vez que representantes del grupos políticos de Alhaurín de la Torre, han acompañado a los miembros de la Asociación Torrijos 1831 a las ruinas de la Alquería de Mollina, tanto para mostrar allí su deseo por la reconstrucción de la misma como para compartir y presenciar las recreaciones históricas que se hacen en las Jornadas, tal es el caso de Brénea Chaves (I.U.), y Ramón Guanter (U.P. y D.); pero sí es la primera vez, que una comisión integrada por concejales de un partido del pueblo (la del PSOE), se traslada específicamente sobre el propio terreno para conocer todos los detalles sobre la destrucción de tan emblemático edificio y sus posibilidades de reconstrucción, a través de la dedicación, experiencia y conocimientos de tantos años, de los integrantes de nuestro colectivo. Más datos para los lectores que habitualmente nos siguen, a continuación. | El valor patrimonial de la Alquería de Mollina Por ser el edificio donde se desarrolló el hecho histórico más importante de Alhaurín de la Torre, durante trece años los integrantes de la Asociación Torrijos 1831 han guiado y acompañado de forma voluntaria y altruista hasta esta colina, solar emblemático de la defensa de las libertades de nuestro país, a alumnos de colegios e institutos de Alhaurín de la Torre, Málaga y otras localidades, a asociaciones culturales y vecinales, a profesores, arqueólogos de relieve y alumnos de la Universidad, a intelectuales y biógrafos de Torrijos venidos de todas partes de España, y a los familiares descendientes de los hombres más importantes del grupo de Torrijos. Ahora, una comisión de concejales del PSOE de Alhaurín de la Torre ha querido conocer de primera mano y a través de varios componentes de nuestro colectivo, las vicisitudes en torno a la Alquería de Mollina, los hechos allí escritos, las características físicas del edificio, su destrucción y las posibilidades de su reconstrucción. Tras visitar nuestra sede, ver la maqueta del edificio realizada por integrantes de la Asociación, y debatir sobre ella, la portavoz del PSOE, Micaela García firmó el libro de honor de Torrijos 1831. Posteriormente, concejales y miembros del colectivo se trasladaron a las ruinas de la Alquería, donde se habló sobre el terreno de las adversidades sufridas por este histórico edificio y de sus posibilidades de reconstrucción. Algunos datos sobre la destrucción de la Alquería de Mollina y la defensa de su reconstrucción por parte de la Asociación Torrijos 1831. . Por los datos obtenidos por los integrantes de la Asociación Torrijos 1831, la Alquería de Mollina, lugar donde fueron hechos prisioneros el general Torrijos, Flores Calderón, presidente de las Cortes en 1823, Fernández Golfín, uno de los padres de la Constitución de 1812, y otros 46 insignes liberales; fue destruida 1971. Nadie en Alhaurín de la Torre movió un solo dedo por evitar la destrucción del edificio más emblemático en la historia del pueblo, pues lo allí sucedido fue un hecho histórico que tuvo connotaciones nacionales e internacionales, siendo por ello, por lo que los rostros de sus protagonistas están reflejados en uno de los mejores cuadros del Museo del Prado. . A finales de los años setenta del siglo XX, se proyecta levantar un chalet sobre las ruinas de la Alquería. Los que lo pretenden, sabedores de la fortaleza de los sillares colocados en las esquina de la vieja torre musulmana, se lían a golpe de máquina con el bastión, cuyos daños más notables aparecen todavía hoy en el ángulo noroeste. Los vecinos de Torrealquería dan parte al Delegado de Cultura de la Junta de Andalucía, Fernando Arcas, profesor de Historia Contemporánea de la UMA, que da orden de parar ese atentado contra el patrimonio local. Si hoy quedan esos restos de la torre musulmana es gracias a la iniciativa tomada por esos vecinos de Torrealquería y a quien recurrieron. . En 2000, aparece publicado el libro “Del Charcón a la Alquería: un camino para Torrijos”, que recoge en sus páginas, por primera vez, lo bueno que sería la reconstrucción de la Alquería con un Centro de Interpretación en su interior sobre Torrijos y los hechos allí sucedidos en 1831, que beneficiaría al pueblo y a la barriada de Torrealquería. En la presentación del libro (28 de febrero de 2000 en el Centro Cultural de Alhaurín de la Torre), los autores del libro también proponen, por el bien que supondría para Alhaurín de la Torre como polo de visita turístico-cultural, esa reconstrucción, sumándose a estas manifestaciones en la mesa, el propio el alcalde Villanova Rueda, refiriéndose a que el Ayuntamiento que el presidía tenía mucho interés por esa reconstrucción y que estaba en proyecto llevarla a cabo. . En 2002, la Asociación Histórico Cultural Torrijos 1831 inicia su periodo constituyente como un proyecto totalmente original en su dedicación y objetivos, en nuestro país. Entre los objetivos prioritarios se encontraba paliar las tres deudas históricas que Mijas, Alhaurín de la Torre y Málaga, tenían con el personaje de Torrijos: Mijas, el levantamiento de un hito en la playa de El Charcón, que recordara el desembarco de Torrijos el 2 de diciembre de 1831; en Alhaurín de la Torre, la reconstrucción de la Alquería de Mollina con un centro de interpretación en su interior sobre Torrijos; y Málaga la restauración del Convento del Carmen, adecentamiento de la cripta de la Plaza de la Merced, etc. Desde un primer momento y con su personalidad jurídica legal, la Asociación asumió la tarea de entrevistarse con las autoridades y manifestarle el bien de estos proyectos, así como la colaboración altruista del colectivo. . Desde otoño de 2003 a febrero de 2004, un nuevo desastre cae sobre las ruinas de la Alquería de Mollina. Varias maquinas operan sobre el histórico solar moviendo toneladas de tierra y sepultando gran parte de sus muros caídos en 1971, que señalaban sus históricas dimensiones. Sobre la masa de tierra se colocan ensortijados caminos de cemento que pronto quedarán deteriorados. Gran parte de las ruinas dejan de verse. Además, en ese trasiego desaparece la histórica pileta del edificio, de marmolina blanca, que allí estaba, y se especula con la desaparición de las dos piedras de la entrada que vieron pasar a Torrijos y sus hombres, algo no comprobable pues todo se encontraba ya bajo toneladas de tierra y un camino cubierto de cemento. Ante este despropósito, la Asociación de Vecinos de Torrealquería pidió a la Asociación Torrijos 1831 (en aquellos momentos el colectivo no tenía sede en esa barriada), que hiciera gestiones para conocer las razones para haber obrado así. La Asociación se dirigió por carta al responsable de Patrimonio del Ayuntamiento rogándole que informara al colectivo de lo siguiente: qué razones habían motivado todo aquello que atentaba directamente contra el proyecto de reconstrucción ya solicitado al alcalde, con cuyo compromiso de construcción se contaba verbalmente; y quienes habían llevado este acto en contra del patrimonio histórico del pueblo. Nadie respondió a aquella carta, ni a la que se envió cerca de cuatro meses más tarde. No hubo ningún tipo de respuesta sobre aquello, ni siquiera años después. ¿Cómo quedaban las cosas así, si se entendía que había ya un pensamiento formal de reconstruirla y aquello era un daño para el proyecto? Ese daño continúa ahí en 2014. . En medio de este proceso, la Asociación Torrijos 1831 llegó a finales de 2004. Con estas peticiones sobre la mesa, la Asociación Torrijos 1831 había demostrado antes de llegar a diciembre de 2004 que, aparte de vestirse de época y recrear, llegado el caso, era capaz de dirigirse a autoridades e instituciones pidiendo la protección adecuada para un proyecto serio de reconstrucción en ciernes, como parecía serlo el de la Alquería de Mollina. Intento para hacerse con el control de la Asociación Torrijos 1831 A poco de suceder lo anterior y al acabar las III Jornadas de homenaje a Torrijos y la Constitución (11 de diciembre de 2004); Francisco Barceló, un miembro de nuestro colectivo que no había hecho nada de relieve en el mismo, camuflando sus intenciones se pone a la cabeza de un proceso (cerca de un mes a espaldas del presidente de la Asociación, Jesús Rivera), para desbancarlo de su cargo y ser él mismo el nuevo presidente. Para ello, provoca unas elecciones anticipadas que Barceló pierde por voto democrático 1/3 frente a 2/3. Por los daños que hizo, no le quedó más remedio que irse, pero con un propósito: perjudicar a nuestra asociación, creando un colectivo en el pueblo lo más parecido en nombre al nuestro para fomentar la confusión entre autoridades, vecinos y medios de comunicación. El equipo de gobierno Villanova tenía dos importantes razones en cada una de sus manos para impedir el propósito de Barceló: en la derecha, aplicar con rigor en el Registro Municipal de Asociaciones de Alhaurín de la Torre, el punto 3 del artículo 8 de la Ley Orgánica 1/2002 de 22 de marzo, reguladora del Derecho de Asociación: “Tampoco podrá coincidir, o asemejarse de manera que pueda crear confusión, con ninguna previamente inscrita en el Registro que proceda su inscripción”; y en la izquierda, el valor de la ética para decirle a Barceló: “Para el tema de Torrijos en el pueblo tenemos ya un colectivo formado hace tres años, con el que colaboramos, y lo que usted ofrece es mantener la discordia y la confusión perenne en este pueblo, más gastos para el Ayuntamiento para otorgar más subvenciones y sedes para lo mismo”. Eso era lo que consecuentemente debería haberse producido, pero fue lo contrario. A Barceló se le atendió a pesar del daño hecho a un colectivo de Alhaurín de la Torre, se le dio sede y se le subvencionó, concretamente con la misma cantidad que se le restó a la asignada a nuestro colectivo. Es decir, Barceló dio un golpe para hacerse con la Asociación Torrijos 1831, y al fracasar y caer, se encontró con una red. ¿Es este trato institucional normal para una persona que fracasa por hacerse con el control de una asociación? ¿Qué interés ha habido por mantener este caos (caos y bochorno) que se ha transportado a la capital cada año? ¿Qué interés ha habido para mantener a un colectivo-copia cuyo registro en Alhaurín de la Torre va en contra de lo estipulado en una Ley Orgánica firmada, casualmente, por Mariano Rajoy, entonces en calidad de Vicepresidente? ¿Es un interés cultural? Evidentemente no. Ese interés siempre se le ha ocultado a la Asociación Torrijos 1831, siempre, hasta llegar la reveladora frase de “¡Esto será para el que más aguante!”. El tiempo nos ha ido dando respuestas a muchas cosas que hubieran sido imposibles si la Asociación Torrijos 1831 no hubiera sobrevivido, pero el colectivo se ha mantenido durante trece años erguido, fuerte, libre en sus criterios y acorde a su personalidad y trayectoria, y las respuestas han ido llegado puntualmente ante lo que hemos ido viendo cada año. Si nuestra Asociación hubiera caído en manos de Barceló, sabemos hoy en lo qué la habría convertido y para qué hubiera servido. Para eso no nació la Asociación Torrijos 1831. La ocasión desaprovechada. En 2006, la Asociación Torrijos 1831 colaboró con el equipo de gobierno de Alhaurín de la Torre, con presencia del propio alcalde Villanova en las conversaciones, para el proyecto de arquitectónico de la reconstrucción de la Alquería de Mollina. El proyecto contemplaba un aspecto exterior de la Alquería de Mollina lo más parecido al antiguo cortijo y un interior funcional, con centro de interpretación interior relacionado con Torrijos y los sucesos allí acaecidos, sala dedicada a lo que fue la vida agrícola y ganadera de la Alquería, sala de proyección y conferencias, y depósitos de documentos relativos a Torrijos. Para la antigua torre almenara se preveía una restauración completa, quedando exenta, es decir, sin edificios adosados a sus muros. Incluso en su interior podría haber elementos de interpretación de la vida que tuvo la torre en siglos finales de la Edad Media. No se trató de imposibilitar nada, sino hacer viable la conjunción de la gran importancia del cortijo por el hecho histórico acaecido en 1831, con la puesta en valor de la torre musulmana. En definitiva, reconstrucción de la Alquería y restauración de la torre. El turista visitaría las dos cosas. Poco después, el proyecto fue aprobado en Pleno. En 2007 no había crisis económica y había dinero en Alhaurín, y además, el gobierno de Villanova tenía mayoría absoluta para tomar decisiones y responsabilidades. Los temas y competencias que pudiera haber entre administraciones, era cuestión de establecer una mesa de negociaciones, y hacer lo que se hace en todos los lugares de España, negociar (sabiéndolo hacer), para dotar de un proyecto cultural de alcance en el pueblo. Pero pasó 2007, 2008, 2009... y la tan anunciada reconstrucción, con sus promesas reiteradas anualmente, dejó de aparecer en los medios locales y en los discursos. Así hemos llegado hasta 2014. Con ello, Alhaurín de la Torre ha perdido ya un tiempo precioso en un proyecto de características singulares y de mucho atractivo histórico. La sede de la Asociación Torrijos 1831 ha suplido, en lo que ha podido, esta importante carencia. Sin subvención local desde hace seis años, la Asociación Torrijos 1831 mantiene abierta su sede en la barriada de Torrealquería, a trescientos metros de las ruinas de la Alquería de Mollina, para alumnos de colegios e institutos, asociaciones culturales y vecinales, profesores, arqueólogos de relieve y alumnos de la Universidad, intelectuales y biógrafos de Torrijos venidos de todas partes de España, familiares descendientes de los hombres más importantes del grupo de Torrijos, y políticos con inquietudes, con ganas de hacer buenas cosas para su pueblo. Si alguien quiere saber de verdad qué sucedió en Alhaurín de la Torre con aquellos hombres valientes y honrados defensores de las libertades y derechos de nuestro país, visita la sede de la Asociación Torrijos 1831. Nuestro libro de honor de firmas, recoge los nombres de muchas personas importantes y dignas que han hecho estima de esta sede-museo y nos han honrado con su visita. Esta es una de las labores culturales que la Asociación realiza de forma altruista en el pueblo. Datos de la Asociación Histórico Cultural Torrijos 1831, la más antigua en el territorio nacional dedicada a la memoria de Torrijos. Tipo de Asociación: Cultural con marcado carácter Histórico. Ámbito de actuación: Nacional (inscrita en el Registro Nacional y Junta de Andalucía). Inicio de su periodo constituyente en el año 2002. Legalizada en 2003, es la más antigua en el Registro Nacional de Asociaciones en memoria de Torrijos. También lo es en recreaciones históricas del siglo XIX en toda provincia de Málaga. Como proyecto asociativo cultural es totalmente original en las formas y fines que recogen sus estatutos, cimentando sus antecedentes en los precursores trabajaron sobre el personaje de Torrijos en la provincia de Málaga en las décadas de los años ochenta y noventa del siglo XX y primeros años del XXI, y en la razón fundamental y objetiva que como texto legal marca la fecha de legalización de un colectivo, ajustándose a lo estipulado en el punto 3 del artículo 8 de la Ley Orgánica 1/2002 de 22 de marzo, reguladora del Derecho de Asociación: tampoco podrá coincidir, o asemejarse de manera que pueda crear confusión, con ninguna previamente inscrita en el Registro que proceda su inscripción. Sede de la casa-museo: C/ Sierra de Abarcuzas s/n. Bda. de Torrealquería C.P. 29130 Alhaurín de la Torre (Málaga). Teléfonos de contacto: 686715582 y 952234039. Página web: www.torrijos1831.es Correo: contacto@torrijos1831.es Importante: Todos los colectivos histórico-culturales que aparecen en Internet relacionados con Torrijos y sus compañeros han sido creados años después que la Asociación Histórico Cultural Torrijos 1831, lo que hace de ésta un proyecto activado totalmente original, con el necesario respaldo académico y cultural. Si de verdad quieres contactar con nosotros, hazlo bien y escribe correctamente las direcciones digitales que aparecen al final del párrafo anterior y no des por antemano nada, ni el determinante de la localidad (que desgraciadamente en el caso de Alhaurín de la Torre no se cumple al permitirse y promocionarse con medios la confusión), ni la desaparición de la emblemática fecha 1831, ni otros añadidos ni componendas que no sean el del citado año; con ello conseguirás ser uno de los múltiples lectores que diariamente suman entradas en nuestros artículos, página y correo, siendo con gusto bienvenidos. Contacto: Jesús Rivera Ruiz, Presidente. Telf.-686715582
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