Teba sí le sabe sacar partido a uno de sus más conocidos personajes históricos.
Al igual que Macharaviaya, Teba es un ejemplo en cuanto a cómo un municipio puede y sabe sacar partido al turismo histórico-cultural atraído por contemplar las recreaciones históricas locales basadas en la biografía de un personaje singular vinculado con la el pueblo. No es casualidad que, al igual que Macharaviaya, lo primero que hizo Teba fue crear el Centro de Interpretación dedicado a Douglas y a la Cruzada de Guadalteba. Centro de Interpretación y recreación histórica han conseguido ya sus objetivos ampliamente, por lo que hemos podido contemplar en estos días. El 2 de agosto, se ha llevado a cabo la recreación histórica en el castillo de la Estrella, interviniendo los personajes de Alfonso XI, Mohamed IV de Granada y James Douglas. El sábado 3, se realizaron los magnos actos en la plaza del Ayuntamiento, con la intervención del actor que daba vida a Robert Bruce, acompañado del actor que interpretaba a James Douglas, fácil de identificar por el blasón de sus armas con sus tres estrellas de cinco punta sobre el cuartel azul de su jubón. Le continuó el Gran Prior de Escocia y Maestre actual de los Caballeros Templarios, Graham F. Russell, dada la concentración de templarios que había en la villa. Sobre la nueve de la noche se constituyó el acto más emblemático: el traslado a sones de gaitas y redobles de tambores de los restos de Douglas, por caballeros escoceses, hasta el monumento levantado en Teba al insigne escocés. Hubo también espectáculos como el “Terror en el Medievo” o los “Aquelarre”, o de contenido de recopilación histórica como la presentación del libro “La batalla de Teba”. El corazón sin paz de Robert Bruce El noble Robert Bruce fue uno de los que no prestó apoyo a William Wallace (Brave Heart) en la batalla de Flakirk. Originario de la alta nobleza escocesa que frecuentemente se alió Eduardo I de Inglaterra en busca de seguridades y prebendas, en la última década del siglo XIII (él y su padre habían jurado lealtad a “Longshanks” en 1296); Bruce mandó asesinar a su oponente en la lucha por la Corona del reino de Escocia, John Comyn (mucho más partidario del enfrentamiento con los ingleses), por cuyo crimen fue excomulgado. Finalmente, fue nombrado rey de Escocia, sufriendo a manos de los ingleses la derrota de Methven (1306), y cayendo capturado en Tain. Se salvó de la pena de muerte al morir “Longshanks” y sucederle su débil hijo Eduardo II. En 1309, Robert Bruce celebró su primer Parlamento y, al año siguiente, la iglesia escocesa le reconoció como rey. Con la victoria conseguida en la batalla de Bannockburn (1314), logró el sueño de hacer Escocia independiente. Dicen que en sus últimos años vivió torturado por la lepra y con el alma cargada de remordimientos por su traición a William Wallace y el asesinato de Comyn, dando la sensación como si una maldición se hubiera apoderado de él. Todo ello le llevó a recibir con frecuencia auxilios espirituales de los clérigos, que para calmar su estado de ansiedad le indicaron que, una vez muerto, su corazón embalsamado fuera llevado a una cruzada en la que se luchara contra los enemigos de la cristiandad, pues sólo así lograría el descanso eterno. Convencido de ello, Bruce encargó a su amigo el caballero James Douglas para que con un grupo de leales realizara una misión que, por su complicación y fondo, es difícil de entender en los tiempos actuales si no logramos situarnos en el contexto de la época. Escoceses luchando en la Cruzada de Guadalteba. La expedición mandada por James Douglas partió de Berwick con salvoconductos y cartas firmadas por el rey de Inglaterra, dirigidas al rey Alfonso XI de Castilla y el Gran Maestre de la Orden Hospitalaria. Hicieron su primera escala en Flandes, donde Douglas tuvo la oportunidad de conocer al embajador de Aragón, que buscaba apoyos en Europa para la guerra que los cristianos mantenían al sur de la Península contra el ejército del rey de Granada, Mohamed IV. No se trataba de una campaña más entre moros y cristianos pues tenía carácter de cruzada al intervenir contingentes de tropas de cuatro reinos: Castilla, Aragón, Navarra y Portugal. Viendo la oportunidad que se les presentaba de cumplir su misión, los escoceses viajaron por mar hasta el puerto de Sevilla, donde el Almirante de Castilla, en nombre del rey, les dio caballos, armas, víveres, pertrechos, soldados e indulgencias papales, para que se sumaran a la campaña que se estaba desarrollando en torno al territorio de Teba y Ardales. Así, cuando James Douglas y sus caballeros llegaron a Teba, encontraron el castillo de la Estrella defendido por los musulmanes y sitiado por tropas cristianas, formadas por castellanos, leoneses, aragoneses, navarros y portugueses: justo en el ambiente de cruzada que tanto habían deseado los escoceses para cumplimentar su misión. Fatídica emboscada Al igual que el resto de las fuerzas cristianas, durante tres semanas los hombres de Douglas participaron en los sucesivos asaltos al castillo con la ayuda de máquinas de guerra, hasta que tuvieron que interrumpirse las acciones en las murallas, debido a los ataques que, por sorpresa, hacían por la retaguardia de los distintos campamentos cristianos los jinetes nazaríes mandados por Ozmin-ben Abí-Ulá. Era éste un veterano y avezado guerrero musulmán que sabía la estrategia exacta que había que aplicar a los cristianos, plantando la base de sus operaciones en la fortaleza de Turón. Los nazaríes hostigaban la retaguardia cristiana, incendiaban lo que podían y se retiraban, a espera de ser perseguidos para emboscar a los cristianos. Los castellanos y otras fuerzas de los reinos peninsulares, conocedoras de la estrategia secular empleada por los granadinos, se limitaban a rechazarlos y quedar en guardia. Pero los bravos corazones de los escoceses pedían más, y en uno de los ataques producido por el sector que guarnecían, el día 25 de agosto de 1330, Douglas y sus caballeros decidieron perseguir a los veloces nazaríes. No comprendieron los peligros que afrontarían si traspasaban la zona frondosa del río Almargen (en esta parte conocido como de la Venta), e iniciaban el ascenso por las polvorientas cuestas en dirección hacia la fortaleza de Turón, donde tendrían nulas posibilidades para escapar de una posible emboscada. Y a sí fue. Por sorpresa, diversas andanadas de flechas efectuadas por los nazaríes derribaron a jinetes y caballos, acometiendo a continuación contra ellos la caballería musulmana. Al darse cuenta del engaño, James Douglas retrocedió, pero al ver a sus compañeros como caían masacrados por un enemigo implacable, volvió sobre sus grupas para ayudar a los suyos. La leyenda de sir James Douglas La leyenda dice que, al verlo todo perdido, Douglas se arrancó el relicario que pendía de su cuello con el corazón embalsamado de Bruce, y arrojándolo por delante de su caballo, gritó: “Ahora ve delante de nosotros como tú hubieras deseado. Yo te seguiré y moriré”. De esta forma encontraron la muerte Douglas y gran parte de los escoceses que le acompañaron para cumplir la promesa hecha a su rey. Pocos días después, el castillo de Teba cayó en poder de los cristianos, y los escasos supervivientes escoceses bajo el mando de William Keith, que no participó en el combate por estar herido, regresaron a Escocia con los restos de Douglas y el relicario con el corazón de su rey, ambos rescatados de donde tuvo lugar la lucha. Fueron depositados con solemnidad en el condado de Douglas y en la abadía de Melrose. Datos de la Asociación Histórico Cultural Torrijos 1831, la más antigua en el territorio nacional dedicada a la memoria de Torrijos. Tipo de Asociación: Cultural con marcado carácter Histórico. Ámbito de actuación: Nacional (inscrita en el Registro Nacional y Junta de Andalucía). Inicio de su periodo constituyente en el año 2002. Legalizada en 2003, es la más antigua en el Registro Nacional de Asociaciones en memoria de Torrijos. También lo es en recreaciones históricas del siglo XIX en toda provincia de Málaga. Como proyecto asociativo cultural es totalmente original en las formas y fines que recogen sus estatutos, cimentando sus antecedentes en los precursores trabajaron sobre el personaje de Torrijos en la provincia de Málaga en las décadas de los años ochenta y noventa del siglo XX y primeros años del XXI, y en la razón fundamental y objetiva que como texto legal marca la fecha de legalización de un colectivo, ajustándose a lo estipulado en el punto 3 del artículo 8 de la Ley Orgánica 1/2002 de 22 de marzo, reguladora del Derecho de Asociación: tampoco podrá coincidir, o asemejarse de manera que pueda crear confusión, con ninguna previamente inscrita en el Registro que proceda su inscripción. Sede de la casa-museo: C/ Sierra de Abarcuzas s/n. Bda. de Torrealquería C.P. 29130 Alhaurín de la Torre (Málaga). Teléfonos de contacto: 686715582 y 952234039. Página web: www.torrijos1831.es Correo: contacto@torrijos1831.es Todos los colectivos histórico-culturales que aparecen en Internet relacionados con Torrijos y sus compañeros han sido creados años después que la Asociación Histórico Cultural Torrijos 1831, lo que hace de ésta un proyecto activado totalmente original. Si de verdad quieres contactar con nosotros, hazlo bien y escribe correctamente las direcciones digitales que aparecen al final del párrafo anterior y no des por antemano nada, ni el determinante de la localidad (que desgraciadamente en el caso de Alhaurín de la Torre no se cumple al permitirse y promocionarse con medios la confusión), ni la desaparición de la emblemática fecha 1831, ni otros añadidos ni componendas que no sean el del citado año; con ello conseguirás ser uno de los múltiples lectores que diariamente suman entradas en nuestros artículos, página y correo, siendo con gusto bienvenidos. |