Durante ese periodo, la prudencia por parte de nuestra Asociación por no entrar en un conflicto perenne en los medios de comunicación de Alhaurín de la Torre, que deteriorara de alguna forma todos los logros conseguidos en torno a la recuperación histórica de Torrijos, se impuso por tres razones fundamentales:
1. No aumentar más la crispación en el pueblo de Alhaurín de la Torre, sometido en aquel periodo a un ambiente muy tenso, agobiado diariamente por el problema de las canteras. 2. No complicar la situación con nuestra decisión al Ayuntamiento, a las asociaciones culturales hermanadas y a los colaboradores. 3. Y porque creímos que, conforme el tiempo fuera pasando, terminaría por respetarse tanto a nuestros socios como al trabajo cultural que la Asociación TORRIJOS 1831 ha venido realizando.
Pero el tiempo ha ido transcurriendo y esas circunstancias que deseábamos, desgraciadamente, no se han dado. Por lo tanto, a partir del día de hoy, y después de año y medio conteniéndonos y buscando el ejercicio de la razón a través de la prudencia, esta Asociación va a defender su trabajo, trayectoria y reputación de sus socios, a través de los medios. Y para ello comenzamos por abordar de pleno la raíz de esta situación. Al término de las III Jornadas de Homenaje a Torrijos y la Constitución en diciembre de 2004, organizadas por TORRIJOS 1831, nuestra Asociación tenía en su haber, por la dedicación de sus socios y el trabajo desarrollado, popularidad, reconocimiento institucional, las cuentas saneadas y sin déficit, y un futuro de ilusiones. Demasiado quizás para no crear envidias y frustraciones personales, de dentro y fuera de la Asociación, que movieron a algunas personas a hacerse con la dirección de este colectivo. Como a la Junta Directiva le quedaba más de un año de mandato, prepararon una “crisis” que justificara la convocatoria de una Asamblea de socios de carácter extraordinario, que llevaría según sus propósitos, a la elección de una nueva Junta Directiva, formada por ellos. Para crear esa crisis (que no existía como tal) y recoger firmas, Francisco Barceló (que era el aspirante a presidente), se dedicó a visitar domicilios de asociados y fomentar reuniones a espaldas de la opinión del presidente, contando patrañas y mentiras e intoxicando el ambiente (un daño que sigue irreparable hasta el día de hoy) con el fin de deteriorar al máximo el prestigio de personas a las que odiaba (de forma especialmente cobarde, conmigo), pero que a las cuales nunca tuvo el valor, ni como hombre ni como persona, de demostrárnoslo directamente y menos públicamente. Al revés, todo lo contrario, el trato de este individuo se mostraba exteriormente, afable y amistoso. Es un falso. Esto ya se lo he dicho con palabras y por escrito. Él lo sabe. La falsedad más grande de este individuo (fácilmente de demostrar) fue que entre sus argumentos esgrimió en repetidas ocasiones, el riesgo que se corría porque la Asociación pudiera trasladarse a Málaga y llevarse los actos a la capital. Una gran mentira muy calculada, en la que buscaba el efecto de contracción de los miedosos, para con la oportuna bandera del “localismo” ganar votos a su favor. Pero siempre hay gente decente y personas que ven más lejos, por eso las cuentas no le cuadraron, y su candidatura perdió 1/3 frente a 2/3: derrota merecida por la mentira, a la cobardía y a la traición. Lejos de aceptar el voto democrático de los demás, en una forzada elección de Junta Directiva que él mismo había generado, e incapaz de soportar su propia debacle, Barceló se marchó con once personas más del total de treinta y ocho que formaban la Asociación. Cada persona es libre de escoger su camino y de pertenecer a los colectivos que crea conveniente. Sin embargo, muy pronto se pudo comprobar cómo este individuo se puso en acción para montar una asociación que pudiera suplantar (ocupar con malas artes el lugar de otro) las actividades creadas y realizadas hasta aquel entonces por TORRIJOS 1831. Mientras se legalizaba esa nueva asociación, las visitas de Barceló y de los que le acompañaban fueron prácticamente diarias a las dependencias del Ayuntamiento: primero para desacreditar a TORRIJOS 1831; en segundo lugar, para exponer todas las “buenas cualidades” de la que estaba por llegar (?), y tercero, buscar el asesoramiento. Estamos al día de todo lo que ocurrió en aquellos meses, y de lo que hizo cada uno en aquel proceso. Así está recogido. El primer paso para la suplantación se llevó a cabo con premeditada intención, al escoger el nombre de la nueva asociación: si la nuestra era ASOCIACIÓN HISTÓRICO CULTURAL TORRIJOS 1831, la otra sería ASOCIACIÓN HISTÓRICO CULTURAL TORRIJOS POR LA LIBERTAD. Si bien no rompía la legalidad vigente, al terminar la nominación de forma diferente, se sabía de sobra que, en el lenguaje práctico, tanto los vecinos como los medios de comunicación, terminaban siempre por decir: ASOCIACIÓN TORRIJOS DE ALHAURÍN DE LA TORRE. La pregunta está ahí: ¿Por qué si querían cortar amarras con nuestra Asociación, le pusieron un nombre prácticamente igual? Y la respuesta es ésta: para contar con todas las ventajas que les aportó la confusión creada, en un principio, ante las instituciones y los medios. En definitiva, ir tras la estela de nuestra Asociación les convenía. Siempre que un grupo de personas decide formar en una localidad una Asociación Cultural que se precie, intentan desmarcarse de los fines y actividades de otras creadas con anterioridad, para definir su personalidad, su originalidad. Lo que dirige Barceló no ha aportado nada de eso, limitándose durante año y medio a copiar todos los actos que, desde hace algunos años, lleva a cabo la Asociación TORRIJOS 1831 en colaboración con las instituciones, entre cuyos nombres destacan:
- Desembarco en la playa de El Charcón, no suele darse en el pueblo - Marcha por la Ruta de Torrijos - Homenaje a Robert Boyd en el Cementerio Inglés - Cuerda de Presos…
Curiosamente, Barceló, que había engañado repetidamente a la gente con “esto se lo quieren llevar a Málaga”, va a “exportar” a Málaga en diciembre de 2005, la Cuerda de Presos, un acto pensado y realizado para gloria y fama de la barriada de Torrealquería de Alhaurín de la Torre. Para eso no tuvo en cuenta su exacerbado amor por el localismo, ni su “¡viva Alhaurín de la Torre!”. Barceló es uno de los culpables directos de intentar “reventar” los actos organizados por nuestra Asociación en Málaga en las pasadas IV Jornadas, y de la difícil situación que puso en la capital a las autoridades de Alhaurín de la Torre, que si bien éstas quizás lo hayan podido olvidar, nosotros no. Como tampoco olvidamos las caras de “los valientes” que empujaron a nuestras mujeres en el lugar que habitualmente ocupan en la Plaza de la Merced. Ya hablaremos de eso. Han pasado los meses y toda la basura vertida por Barceló no ha podido tumbar a TORRIJOS 1831 de los actos que realiza en Alhaurín de la Torre ni en otras localidades. Tampoco lo ha podido hacer con las reiteradas copias de los actos que hace nuestra Asociación: homenaje a Mariana de Pineda en Granada, asociarse con napoleónicas cuando la primera que aparece por Alhaurín de la Torre la trae TORRIJOS 1831 en diciembre de 2005…Tanta copia en parte es natural, porque no hay para más. Sin embargo, Barceló, con su “Torrijos por la libertad” (gran paradoja pues no respetó la libertad del voto de los demás), nunca ha implicado de verdad a su colectivo en la defensa de los lugares relacionados con Torrijos. Eso sí, quiere ser el primero en estar en la restauración de cada edificio, con peticiones en exclusividad de primeros actos, cuando todavía no se ha puesto la primera piedra de nada. Eso es querer ser protagonista. Su gran objetivo es Alhaurín de la Torre, donde su Asociación, a base de copias hasta el día de hoy, va muy por detrás de TORRIJOS 1831. Por eso necesita intentar “reventarle” los actos que tradicionalmente lleva a cabo nuestra Asociación, queriendo realizar actos a Torrijos, en plena actividad de las V Jornadas de Homenaje a Torrijos y la Constitución, que nuestra Asociación realizará desde finales de noviembre hasta el 11 de diciembre de este año, documentos que ya llevan tiempo en la Concejalía de Cultura, con especificación de fechas y de los nuevos actos en la Alquería, ya incorporados. Esta agresión comienza con el comunicado aparecido el 27 de junio de 2006, en un medio de comunicación, en el que anunciándose a “bombo y platillo” un acto de su Asociación motivado porque “faltaba un evento de gran importancia”, llevan a cabo una propuesta al alcalde. Ese comunicado, con la excepción del “refrito” de la historia de Torrijos, es un cinismo con mentiras por todas partes. En primer lugar, Alhaurín de la Torre goza de unos actos muy bien programados por esa fecha, con crédito propio por su originalidad, y que gozan del total respaldo del Ayuntamiento (no comprometan más con sus embustes a las autoridades locales). Actos que están recogidos a lo largo de los últimos años por los diferentes medios de comunicación y con la autoría que corresponde. Actos que se llaman Jornadas de Homenaje a Torrijos y la Constitución y en los que no participan aquellos que voluntariamente se excluyeron de los mismos, entre ellos la Asociación de Barceló. En segundo lugar decir, que parte de esa exclusión, como es notoriamente conocida, se debió a no aceptar la sede en Torrealquería, y por ello ustedes no son bien vistos ni recibidos por esa zona, nos consta; mientras que TORRIJOS 1831 si lo es, entre otras cosas por la labor cultural desarrollada en la que participan los vecinos de la barriada. Quizás no gustaba la sede en Torrealquería, porque el gran “torrijismo” de Barceló, pasa porque su asociación la tenga pegada a su casa, sin grandes desplazamiento ni incomodidades. Barceló no ha descubierto la pólvora. Sembrar de napoleónicas (Asociaciones Histórico Culturales representativas de las unidades de la Guerra de la Independencia) Alhaurín de la Torre, es muy fácil. Está de la mano de cualquiera, y por supuesto de nuestra Asociación, porque tenemos medios y amistades suficientes para ello. Sin embargo, no queremos que nuestras representaciones históricas estén distorsionadas con la propia historia de Alhaurín de la Torre que es la que realmente queremos representar en este pueblo. Primero, por el respeto de las personas que asistan a los actos y segundo por la credibilidad y originalidad de los mismos, porque representaciones de napoleónicas hay en muchos lugares de España, pero detención de Torrijos en la Alquería, solamente está la que representa la Asociación TORRIJOS 1831 en Torrealquería. Usted podrá engañar al que quiera dejarse, pero no a los que conocemos esto, antes y mejor que usted. Quiero hacer un alto en el camino en este comunicado, para decir lo siguiente: durante un tiempo aprecié a Jon Valera Muñoz de Toro. Una amistad que fue rota no por mi deseo, y que durante meses, a pesar de todo, he respetado hasta el 11 de diciembre de 2005. Te diré Jon Varela, que atribuirte por tu cuenta el término de “investigador” es darte una ostentación que no te corresponde. Para otorgarse a sí mismo ese título, hay que acreditarlo con unos trabajos basados en la metodología, la interrelación de los hechos y consulta de las fuentes adecuadas. Tú lo único que has hecho hasta el día de hoy son “refritos”, aunque esa diferencia la sabrás cuando hagas cinco años en la universidad y te licencies en Historia. Esto te lo tenía que haber dicho alguno de los adultos de tu asociación o vuestro “asesor”. El hecho real de que los comunicados en prensa de Torrijos por la libertad, con todo lo que está cayendo, los esté asumiendo un menor de edad, me hace reflexionar que a Barceló le sobran “cañones” y le faltan razones (por decirlo de una forma suave).
Como en los próximos tiempos estas respuestas y comunicados ya van a estar a la orden del día, y queda mucho más que decir (y se dirá), espero su respuesta señor Barceló, y recuerde que quedan pendientes asuntos que tratar, como el busto de Torrijos y otros que hay que exponerlos en la prensa, para que sepan sus vecinos en realidad quién es usted; porque sigo aquí Barceló, pese a todo lo que ha hecho por sacarme a mí y a varios compañeros de este pueblo.
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