Francisco Valdés
Nacido en 1788, Francisco Valdés y Anziola eligió desde muy joven la carrera de las armas, marchando con sólo 19 años a Dinamarca con la llamada “División Norte”, mandada por el marqués de la Romana. Su figura crecerá cuando nuestro país dirima las defensas de las libertades constitucionales contra el régimen despótico y absolutista que representa Fernando VII. Así, formará parte de la columna del coronel Quiroga, tras el levantamiento de Riego en 1820, en Cabezas de San Juan. Combatirá a los absolutistas en Castilla, Navarra y Aragón, culminando su participación en el “Trienio Liberal” con la defensa de Cartagena junto al general Torrijos (1), cuando la ciudad tras dos meses de asedio y sin ninguna posibilidad de ser socorrida, se rindió en 1823. Ambos jefe militares comenzaran el exilio en Francia, pero Valdés no tardó en regresar a España para realizar su golpe más audaz: la toma de Tarifa.
(1) En el año 2006, la Asociación Torrijos 1831 realizó en la propia Cartagena, los respectivos homenajes a Torrijos, López Pinto y Valdés.
Caen la Isla de las Palomas, la ciudad y el puerto.
Noche del 2 al 3 de agosto de 1824. Sesenta y cinco liberales a las órdenes del coronel Valdés bogan en la oscuridad hacia la isla situada inmediatamente al sur de Tarifa. El plan diseñado busca excarcelar a los presos encerrados en los calabozos de la fortificación isleña, reduciendo a los vigilantes que forman parte de una compañía reducida del Regimiento de Inválidos, hombres que por su propio estado físico no deben ofrecer mucha resistencia. La unidad de Inválidos está mandada por el capitán José Ramón Aznar, que por ausencia del gobernador militar de la plaza, Manuel Davón Urrutia, que se encuentra en Algeciras, cumple las funciones de gobernador militar accidental. Apenas desembarcan, el coronel y los suyos pillan por sorpresa a la guarnición, liberan a los prisioneros con los que forman con ellos un destacamento de escasa disciplina y se hacen con la ciudad, una vez que se abren las puertas de la población. Al grito de “¡Viva la Constitución!” Valdés recorre exultante las calles sumándose a su paso un buen número de tarifeños deseosos de quitarse de encima el yugo del régimen absolutista, mientras una improvisada banda toca el himno liberal. Rápidamente se toman medidas para defender la plaza, pues saben que el reaccionario comandante general del Campo de Gibraltar, José O´Donnell (no confundir con su hermano, el liberal Enrique O´Donnell, exiliado en aquellos momentos), no va a tardar en formar a las tropas bajo su mando para mandar una expedición contra Tarifa.
El sitio y defensa de Tarifa de 1824
Las tropas españolas absolutistas partieron del Campo de Gibraltar al mando de José Barradas, acompañadas por una brigada francesa de aquellas que desde 1823 ocupaban nuestro territorio nacional, pagadas por el propio gobierno de Fernando VII y pertenecientes al ejército de los “Cien Mil hijos de San Luis” que tanto había colaborado por quitar los derechos constitucionales de los españoles. El jefe de esta unidad era el conde D´Astorg. Este ejército de unos 5.000 hombres sitió Tarifa tanto por tierra como por mar, dirimiéndose quince días de terribles combates, ya que los defensores, unos cuatrocientos, habían tapiado las tres puertas de la plaza: Jerez, Retiro y del Mar. La artillería de los sitiadores se empleó a fondo, destruyendo uno de los proyectiles la ermita de Jesús (o de Santiago), causando varias víctimas entre las mujeres refugiadas en la misma.
Los asaltantes colocaron un cañón en el derruido convento de San Juan de Prados, y tras realizar con él numerosos disparos, abrieron sobre las dos de la tarde del 19 de agosto una brecha en la muralla en la parte donde se encontraba el almacén de Cilla. Ante lo comprometido de la situación, los liberales idearon una estrategia para que le diera tiempo a replegarse a la Isla de las Palomas. Un grupo de mujeres se subió a lo alto de la muralla donde se había producido el ataque, y moviendo pañuelos y gritando “¡Viva el rey!”, hicieron creer a los sitiadores que la mayoría de los defensores habían caído, y que no hacía falta el asalto por la brecha, sino que entraran en formación directamente a una ciudad que ya no ofrecería resistencia. Este tiempo precioso era el que precisamente quería Valdés, que aprovechó para sacar a la mayoría de los hombres que le quedaban útiles en dirección al istmo, antes de las 5 de la tarde, hora en la que los absolutista reconquistaron la ciudad.
Santa Catalina: la última resistencia
Si la plaza caía, los liberales habían previsto replegarse por el istmo a la Isla. Sin embargo, para sostener ésta y el estrecho paso arenoso, había que mantener activada y defendida la batería de Santa Catalina, que se elevaba sobre un montículo que superaba en siete varas la altura mayor de la Isla. El fortín estaba situado en el flanco sudoeste de la ciudad, teniendo emplazado tres cañones de a 24. Tras escapar del recinto amurallado de Tarifa, en Santa Catalina tomaron posiciones ciento sesenta liberales mandados por los capitanes Pedro Valdés y Domingo González, mientras que el coronel Francisco Valdés pasó hasta la Isla, con unos cuantos seguidores, con el fin de evitar su ocupación con un desembarco absolutista que se presagiaba inminente.
Las tropas absolutistas iniciaron el asalto al fortín que defendía el istmo, cuyos defensores lograron resistir una hora animados por el valor de sus capitanes. Pero agotada la munición y el enemigo asaltando a la bayoneta los parapetos no tuvieron otra alternativa que la rendición. Los liberales fueron hechos prisioneros y trasladados a Algeciras donde sesenta y siete de ellos fueron fusilados (1). Al amanecer del día 20 de agosto, un desembarco de tropas francesas tomó la Isla de las Palomas, haciendo varios prisioneros. Entre ellos no se encontraba el coronel Francisco Valdés que, durante la noche anterior, había logrado escapar con un falucho y arribar a las playas de Tánger.
(1) En un próximo artículo de la Asociación Torrijos 1831 se expondrá el recuerdo realizado por el colectivo a los liberales asesinados en aquella plaza.
Homenaje a los liberales de Tarifa junto a la batería de Santa Catalina
La Asociación Torrijos 1831 y Granaderos de Gálvez, acompañados por las autoridades municipales de Algeciras, rindieron el pasado 17 de octubre un homenaje en memoria de los liberales que lucharon y murieron en Tarifa en agosto del año 1824. El acto tuvo lugar a pie mismo de la antigua batería de Santa Catalina, lugar de la última resistencia de los hombres del coronel Valdés.
En próximos artículos detallaremos los trabajos históricos realizados por los miembros de Torrijos 1831 en la citada batería, así como de otros lugares de la ciudad de Tarifa. No se los pierdan, pues merecen ser leídos.
Datos de la Asociación Histórico Cultural Torrijos 1831, la más antigua en el territorio nacional dedicada a la memoria de Torrijos.
Tipo de Asociación: Cultural con marcado carácter Histórico.
Ámbito de actuación: Nacional (inscrita en el Registro Nacional y Junta de Andalucía).
Inicio de su periodo constituyente en el año 2002.
Legalizada en 2003, es la más antigua en el Registro Nacional de Asociaciones en memoria de Torrijos. También lo es en recreaciones históricas del siglo XIX en toda provincia de Málaga, ya que otros colectivos y delegaciones son posteriores (en algún caso hasta con siete años de diferencia). Como proyecto asociativo cultural es totalmente original en las formas y fines que recogen sus estatutos, cimentando sus antecedentes en los precursores trabajaron sobre el personaje de Torrijos en la provincia de Málaga en las décadas de los años ochenta y noventa del siglo XX y primeros años del XXI, y en la razón fundamental y objetiva que como texto legal marca la fecha de legalización de un colectivo, ajustándose a lo estipulado en el punto 3 del artículo 8 de la Ley Orgánica 1/2002 de 22 de marzo, reguladora del Derecho de Asociación: tampoco podrá coincidir, o asemejarse de manera que pueda crear confusión, con ninguna previamente inscrita en el Registro que proceda su inscripción.
Sede de la casa-museo: C/ Sierra de Abarcuzas s/n. Bda. de Torrealquería C.P. 29130 Alhaurín de la Torre (Málaga). Teléfonos de contacto: 686715582 y 952234039.
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