Las fuentes.
La bibliografía relativa al ataque de las fuerzas anglo-españolas llevado a cabo a mitad de octubre de 1810, ofrece con cierta frecuencia disparidad en fechas, horas y hechos. Para el presente artículo nos hemos basado en tres fuentes: el libro escrito por el propio Blayney: “Narrative of a forced journey through Spain and France a prisioner of war in the years 1810 to 1814”, Londres 1814. La ponencia del veterano profesor y miembro de la Asociación para el Estudio de la Guerra de la Independencia D. Carlos Posac Mon, en las “I Jornadas de la Guerra de la Independencia en Málaga y su provincia”, titulada “El castillo de Fuengirola baluarte imperial en la Guerra de la Independencia”; así como lo recogido en la “Gazeta de Madrid” el 7 de noviembre de 1810. Estas fuentes concluyen que el desembarco aliado comenzó a principios de la mañana del 14 de octubre, forjándose su fracaso a lo largo de la mañana del 15.
Sinopsis de los hechos
Creyendo poco guarnecido el litoral al oeste de Málaga, el gobernador de Gibraltar, Colin Campbell, y los mandos españoles de Cádiz, planificaron un golpe audaz con un objetivo prioritario: el castillo de Sohail situado en un promontorio de la entonces costa mijeña y que hoy se encuentra dentro del término municipal de Fuengirola. Al frente de la expedición iría el general Blayney, con 300 hombres del Regimiento 89, más 500 soldados de diversas nacionalidades: alemanes, polacos, franceses e italianos (todos ellos desertores de las tropas napoleónicas). A esta fuerza se preveía que se sumarían otras unidades regulares, así como algunos contingentes guerrilleros procedentes de Ronda. El día 12, tras atravesar el Estrecho, Blaney puso pie en Ceuta para embarcar al Regimiento Imperial de Toledo. Rumbo hacia la costa malacitana, en la noche del 13, se unieron a la expedición dos cañoneras procedentes de Gibraltar. Al amanecer del 14 les alcanzó el navío “Sparrowhawk”, y todas las embarcaciones anclaron frente a la denominada Cala del Moral, para llevar a cabo el desembarco sobre las diez de la mañana, gracias al servicio de transporte de las cañoneras. La tropa progresó por terreno abrupto hacia el este y, sobre las dos de la tarde, tuvieron la fortaleza de Sohail a la vista. En las alturas próximas la fuerza expedicionaria comenzó a montar durante la tarde su artillería, consistente en dos cañones de a 12 y un obús. En la playa colocaron un cañón del 32. A esta artillería había que sumar la propia de los barcos y las de las dos cañoneras. Al atardecer, Blayney mandó parlamentarios para que se rindiera su guarnición, pero nada salió como el británico esperaba. El capitán polaco Mlokoziewitz del 4º Regimiento del Gran Ducado de Varsovia, se negó a ello, comenzando inmediatamente un duelo artillero, en el que fue hundida una de las cañoneras británicas. Intermitentemente los impactos de artillería continuaron durante toda la noche, mientras Blayney no veía llegar el apoyo de los guerrilleros rondeños.. Pero sí tuvo noticias de algo peor: el rumor que desde Málaga, el general Sebastiani había salido con poderosas fuerzas para socorrer la fortaleza. El británico recuperó aliento al llegar a la costa dos barcos más, el “Rodney” y otro de bandera española. En el momento que trataba de apoyar con sus fuerzas el desembarco, el desembarco del refuerzo de aquellos mil hombres, se vio sorprendido por una vigorosa salida de la guarnición de Sohail que atacó el flanco izquierdo aliado defendido por los del Imperial de Toledo y los desertores extranjeros, que retrocedió, obligando a Blayney y los del 82 hacer un esfuerzo hacia delante para no perder los cañones. En esa acción el jefe británico cayó de su caballo mortalmente herido por dos impactos. Aturdido, envuelto por la polvareda y el humo, avanzó en la confusión hasta verse rodeado de soldados que creyó españoles, cuando en realidad eran polacos del 4º Regimiento. Fue hecho prisionero y trasladado con inmediatez a la fortaleza, donde sufrió algunos desaires, hasta que confirmado el desastre de su expedición fue trasladado a Mijas.
Las claves de una derrota.
La descoordinación en la concentración de las embarcaciones y tropas aliadas frente a la Cala del Moral fue fundamental. Otras faltas de previsiones, como la pérdida del efecto sorpresa y la no valoración de la capacidad de resistencia del enemigo, llevaron al desastre. La decisión de los defensores y los socorros que partieron de Mijas salvaron el castillo de Sohail para los imperiales. El jefe del batallón polaco, Braunitz, partió a toda velocidad desde Mijas con unos doscientos hombres, seguido de un escuadrón de dragones del 21, para socorrer la fortaleza costera, acometiendo con tal vigor a la línea enemiga, que ésta comenzó a retroceder hasta convertirse en una desbandada general, en la que el que se rezagaba o trataba de resistir, era acuchillado. Los mandos polacos destacados en aquella jornada, fueron: el mayor Braunitz, los capitanes Mlokoziewitz, Lalewicz y Osmialowsky, los tenientes Plachseki y Chalmiski, el Subteniente Pettet, el sargento Zazueweki, jefe de artillería del castillo, el teniente Petion y el subteniente Vendeis. El pintor polaco January Sucholdolski, que tenía trece años cuando ocurrió esta acción bélica, realizó el conocido cuadro que recoge el momento en el que sus compatriotas hicieron prisionero a Blayney (es probable que le asesorara algún testigo del hecho, por la situación donde las tropas libran combate respecto al castillo, aunque no estuvo acertado al pintar los las murallas y torres de la fortaleza, por desconocer sus características), conservándose la obra en el Museo Czartoryskich de Cracovia.
Blayney en Mijas.
El general británico avanzó trémulo por las empinadas calles de Mijas. Intuía que los franceses lo trasladaban a aquel alto pueblo, preocupados porque en la noche del 15 se produjera un intento nocturno para liberarlo. La escolta lo llevó a una casa particular, encerrándolo en una habitación sin opción a fuga. Allí le dieron algo de cena, acostándose poco después sin lograr conciliar el sueño. Todavía no conocía el alcance del fracaso de la expedición que había dirigido, que se cifró en más de doscientos muertos, entre ellos varios oficiales, ciento ochenta y dos prisioneros, las piezas de artillería desembarcadas, cuatrocientos fusiles, miles de cartuchos y numerosos pertrechos.
Al día siguiente, Blayney fue llevado de nuevo al castillo de Fuengirola donde le esperaba el general Sebastiani en persona. A partir de ahí comenzó un largo periplo de confinamiento que no terminará hasta 1814. De ese cautiverio, componentes de la Asociación Torrijos 1831 han podido recuperar algunos testimonios interesantes a través de bibliografía editada en Francia. Igualmente, el colectivo ha recreado el doloroso tránsito de Blayney por las calles mijeñas, editándose al cumplirse justamente hoy, 15 de octubre, el citado hecho. Datos de la Asociación Histórico Cultural Torrijos 1831, la más antigua en el territorio nacional dedicada a la memoria de Torrijos.
Tipo de Asociación: Cultural con marcado carácter Histórico.
Ámbito de actuación: Nacional (inscrita en el Registro Nacional y Junta de Andalucía).
Inicio de su periodo constituyente en el año 2002.
Legalizada en 2003, es la más antigua en el Registro Nacional de Asociaciones en memoria de Torrijos. También lo es en recreaciones históricas del siglo XIX en toda provincia de Málaga, ya que otros colectivos y delegaciones son posteriores (en algún caso hasta con siete años de diferencia). Como proyecto asociativo cultural es totalmente original en las formas y fines que recogen sus estatutos, cimentando sus antecedentes en los precursores trabajaron sobre el personaje de Torrijos en la provincia de Málaga en las décadas de los años ochenta y noventa del siglo XX y primeros años del XXI, y en la razón fundamental y objetiva que como texto legal marca la fecha de legalización de un colectivo, ajustándose a lo estipulado en el punto 3 del artículo 8 de la Ley Orgánica 1/2002 de 22 de marzo, reguladora del Derecho de Asociación: tampoco podrá coincidir, o asemejarse de manera que pueda crear confusión, con ninguna previamente inscrita en el Registro que proceda su inscripción.
Sede de la casa-museo: C/ Sierra de Abarcuzas s/n. Bda. de Torrealquería C.P. 29130 Alhaurín de la Torre (Málaga). Teléfonos de contacto: 686715582 y 952234039.
Página web: www.torrijos1831.es Correo: contacto@torrijos1831.es
Nota para usuario:
Todos los colectivos histórico-culturales que aparecen en Internet relacionados con Torrijos y sus compañeros han sido creados años después que la Asociación Histórico Cultural Torrijos 1831, lo que hace de ésta un proyecto activado totalmente original. Si de verdad quieres contactar con nosotros, hazlo bien y escribe correctamente las direcciones digitales que aparecen al final del párrafo anterior y no des por antemano nada, ni el determinante de la localidad (que desgraciadamente en el caso de Alhaurín de la Torre no se cumple al promocionarse la confusión), ni la desaparición de la emblemática fecha 1831, ni otros añadidos ni componendas que no sean el del citado año; con ello conseguirás ser uno de los múltiples lectores que diariamente suman entradas en nuestros artículos, página y correo, siendo con gusto bienvenidos.
Cuando creamos el nombre de nuestro colectivo hicimos que este se ajustara a la Ley de 2002, respecto a la localidad donde fijamos sede. Esa forma de proceder es la que precisamente distingue a la asociación Torrijos 1831.
Contacto: Jesús Rivera Ruiz, Presidente. Telf.-686715582 contacto@torrijos1831.es
|