Al cumplirse el bicentenario de la toma de la batería situada en el puerto de la Boca del Asno (Antequera), por parte de los franceses, primer punto en el que la autoridades malagueñas pensaron frenar al IV Cuerpo de ejército napoleónico mandado por el general Sebastiani de la Porta; la Asociación Histórico Cultural Torrijos 1831 ha rendido un sencillo recuerdo en el solar donde en su día estuvo la citada edificación, sobre una acción en la que, al día de hoy, los historiadores de diferentes épocas no terminan por ponerse de acuerdo en cuanto a la entidad de la resistencia ofrecida en la misma, a la vanguardia francesa mandada por Milhaud. Sí está documentado que aquella posición se mandó reforzar para tal misión, por órdenes directas del coronel Abello, tanto con hombres, armamento y munición. Trataremos éste y otros aspectos relativos a la Boca del Asno en los siguientes apartados, con arreglo a la misión que la Asociación Torrijos 1831 se trazó el 10 de mayo de 2007 ante los medios de comunicación, cuando presentó su compromiso de rememorar los acontecimientos ocurridos en Málaga y su provincia durante la Guerra de la Independencia.
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Contexto histórico Tras los desastres de la batalla de Ocaña (19 de noviembre de 1809) y la acción de Arquillos, el grueso de las tropas regulares españolas quedó deshecho e inoperante para poder evitar la invasión francesa en Andalucía. De esta forma, Jaén y Granada se entregaron sin resistencia. En Málaga, las autoridades locales pensaron en hacer lo mismo. Sigamos lo que al respecto recoge el libro “Málaga frente a la Guerra de la independencia: 1808-1812”, de nuestro compañero Esteban Alcántara: “En los primeros días de enero de 1810, en Málaga ya se tenían noticias de la inminente llegada de los franceses a la ciudad. Fueron momentos de inquietud, miedo silencioso y exaltación, y también de desacuerdo, pues si bien la Junta de Gobierno de la ciudad y el propio general Cuesta se mostraban proclives a un diálogo y entrega pacífica de la ciudad a los franceses, varios grupos de patriotas encabezados por el coronel Vicente Abello (apodado “El Cojo”), el escribano San Millán y sus dos hermanos, así como el canónigo Jiménez y el fraile capuchino Berrocal, estaban dispuestos a actuar contra el invasor desde la exaltación y falta de previsión. Con encendidas proclamas, pronto consiguieron seguidores, como el ayudante mayor de la plaza, Juan José del Castillo, un honrado militar que de joven había sido herido combatiendo a los ingleses en Gibraltar. Como primera actuación marcharon a la casa consistorial, donde el Cabildo, la Junta de Gobierno y el general Cuesta ya habían llegado a un acuerdo para entregar la ciudad a Sebastiani. Todos ellos fueron arrestados. También fueron depuestos en sus cargos el jefe de las tropas urbanas y el coronel Francisco Corts, que mandaba a los pocos hombres que quedaban del Regimiento de Infantería Fijo de Málaga. Con rapidez, el coronel Abello y los suyos procedieron a armar al pueblo, viviéndose en la ciudad momentos de gran entusiasmo. En las altas esferas malagueñas ese movimiento popular se seguía con estupor, mostrando tibieza las clases pudientes, ante aquel torbellino que podía acabar con su tradicional buena posición. Entonces el canónigo Jiménez plantó una horca en la plaza de las Cuatro Calles, cesando con esto toda vacilación: los ánimos apocados eligieron entonces el riesgo lejano al que ahora tenían encima.”
Hacia la batería de la Boca del Asno.
En la mañana del día 27 de enero de 1810, salió de Málaga para la batería de la Boca del Asno, la artillería para sostenerla, compuesta por cuatro piezas de a 16, con tren de pólvora y munición. En el bastión y sus proximidades acamparon dos compañías del Regimiento de Infantería Fijo de Málaga, un batallón de voluntarios, la milicia urbana de la capital y varios centenares de campesinos. Desde su llegada se dedicaron a fortificar la zona. A la vez, un contingente formado por cincuenta tiradores, sesenta suizos del Regimiento de Infantería de Línea Reding nº 3, cincuenta de la milicia urbana y cuarenta clérigos de la llamada partida de Cruzada, se dirigieron a Antequera y las localidades próximas con el fin de extender el fervor patriótico y recaudar todo lo perteneciente a la Real Hacienda. Su forma radical de actuar (intentaron prender al conde de Cartaojal), hicieron que autoridades y vecinos de Antequera (ya decididos a la entrega pacífica a los franceses) les obligaran a abandonar el pueblo. El canónigo Jiménez Padilla, que con el grado de coronel les mandaba, decidió entonces acogerse a la batería de la Boca del Asnn.
Juicio contradictorio.
La valoración de lo acontecido en el puerto de la Boca del Asno, difiere según los historiadores malagueños que, sin extenderse demasiado, han escrito sobre ello. Para unos, la caballería de Milhaud, integrada en su vanguardia por jinetes polacos, forzó el paso poniendo en fuga a las fuerzas malagueñas que lo guarnecían el día 2 de febrero. En el expediente de Salvador de Ferradas, alférez del Regimiento de Dragones Lusitania, se cita que el día 1 de aquel mes se encontraba en el fortín de la Boca del Asno, y que durante la tarde y noche de aquel día los cañones allí instalados, repelieron el ataque de las unidades francesas. Para otros investigadores, tal resistencia no se llegó a producir, siendo evacuada la posición en la mañana del día 2, antes de la llegada de los franceses, empotrándose las piezas de artillería y volándose los repuestos. Puede que esta última detonación fuera lo que algunas fuentes afrancesadas citan como el único disparo de cañón producido en el puerto. El caso fue, que una vez que los franceses ocuparon la posición y subieron algo más por el camino real, pudieron divisar desde este punto el mar y una parte de la costa de Málaga. Su objetivo militar estaba ya muy cerca. Para las personas atraídas por este episodio que deseen conocer más, informamos que el presente artículo se complementa con el titulado “Inspección, reflexiones e imágenes del antiguo solar de la batería de la Boca del Asno”, realizado por la Comisión de Estudios formada por componentes de la Asociación Torrijos 1831 para rescatar nuevos datos sobre la Guerra de la Independencia en nuestra provincia, con ocasión del Bicentenario, trabajo realizado en la altura en la que se ubicó el fortín de la antigua batería. Datos de la Asociación Histórico Cultural Torrijos 1831, la más antigua en el territorio nacional dedicada a la memoria de Torrijos. Tipo de Asociación: Cultural con marcado carácter Histórico. Ámbito de actuación: Nacional (inscrita en el Registro Nacional y Junta de Andalucía). Inicio de su periodo constituyente en el año 2002. Legalizada en 2003, es la más antigua en el Registro Nacional de Asociaciones en memoria de Torrijos. También lo es en recreaciones históricas del siglo XIX en toda provincia de Málaga. Como proyecto asociativo cultural es totalmente original en las formas y fines que recogen sus estatutos, cimentando sus antecedentes en los precursores trabajaron sobre el personaje de Torrijos en la provincia de Málaga en las décadas de los años ochenta y noventa del siglo XX y primeros años del XXI, y en la razón fundamental y objetiva que como texto legal marca la fecha de legalización de un colectivo, ajustándose a lo estipulado en el punto 3 del artículo 8 de la Ley Orgánica 1/2002 de 22 de marzo, reguladora del Derecho de Asociación: tampoco podrá coincidir, o asemejarse de manera que pueda crear confusión, con ninguna previamente inscrita en el Registro que proceda su inscripción. Sede de la casa-museo: C/ Sierra de Abarcuzas s/n. Bda. de Torrealquería C.P. 29130 Alhaurín de la Torre (Málaga). Teléfonos de contacto: 686715582 y 952234039. Página web: www.torrijos1831.es Correo: contacto@torrijos1831.es Nota para usuario: Todos los colectivos histórico-culturales que aparecen en Internet relacionados con Torrijos y sus compañeros han sido creados años después que la Asociación Histórico Cultural Torrijos 1831, lo que hace de ésta un proyecto activado totalmente original. Si de verdad quieres contactar con nosotros, hazlo bien y escribe correctamente las direcciones digitales que aparecen al final del párrafo anterior y no des por antemano nada, ni el determinante de la localidad (que desgraciadamente en el caso de Alhaurín de la Torre no se cumple al promocionarse la confusión), ni la desaparición de la emblemática fecha 1831, ni otros añadidos ni componendas que no sean el del citado año; con ello conseguirás ser uno de los múltiples lectores que diariamente suman entradas en nuestros artículos, página y correo, siendo con gusto bienvenidos. Contacto: Jesús Rivera Ruiz, Presidente. Telf.-686715582 contacto@torrijos1831.es
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