Dentro de las operaciones de la conquista de la provincia de Málaga por parte de los Reyes Católicos, Alozaina cayó en poder de las tropas cristianas el 21 de junio de 1484, recibiendo la villa el marqués de Cádiz en nombre del rey. En represalia por la muerte del conde de Belarcázar en Casarabonela, Alozaina fue arrasada por los castellanos, que sufrió igualmente destrucción y saqueo en la rebelión posterior de los moriscos. Figura destacada de aquellos hechos fue la heroína del pueblo, María Sagredo, que defendió valientemente una torre hasta que llegaron los socorros cristianos.
El Regimiento Barbastro encuadrado en el IV Ejército de Ballesteros. Tras desembarcar Ballesteros sus fuerzas en Algeciras en agosto de 1811, tiempo en el que citado general ya ostentaba el nombramiento de gobernador militar del Campo de Gibraltar, éste emprendió una gran ofensiva con sus tropas, formadas por los regimientos reclutados por él mismo en Asturias, que llevaban los nombres de las localidades de donde procedían la mayor parte de sus componentes: Pravia, Cangas de Tineo, Lena, Infiesto o Castropol, que desde principios de la Guerra de la Independencia luchaban bajo su mando. Poco después se sumaron a las fuerzas de Ballesteros los regimientos La Corona y Barbastro, encuadrando en sus veteranas y disciplinadas compañías a hombres procedentes de las guerrillas que se habían batido en la Serranía de Ronda y la Hoya desde el año 1810. Esta última unidad había tomado el nombre de "Regimiento de Cazadores Voluntarios de Barbastro nº 44", en 1794, en la guerra del Rosellón contra los revolucionarios franceses, campaña en la que se destacó por su bravura. En el año 1802 se le denominó " Batallón de Infantería Ligera Cazadores de Barbastro nº 9". Poco antes de la Guerra de la Independencia, en el año 1807, fue dividido en dos partes que siguieron vicisitudes diferentes, una en Portugal y la otra en el Campo de Gibraltar. En este punto se pierde el rastro de las dos unidades y en el año 1808, ya en plena Guerra de Independencia se crearon en Aragón numerosas unidades. Una de ellas se formó con unos trescientos hombres en los pueblos de Osera, Pina de Ebro, Velilla y Gelsa, al mando de D. Antonio Guerrero, al que se le sumaron más voluntarios. Todos ellos formaron el "Batallón de la Reunión Osera". Curiosamente este Batallón cambió su nombre en honor del general británico Doyle por lo que pasó a conocérsele como "Batallón de Tiradores de Doyle", unidad que terminó por mandar con el empleo de coronel el propio José María Torrijos, antes de acabar la Guerra de la Independencia.
Las terribles secuelas de la batalla de Cártama
El día 16 de febrero de 1812, las fuerzas del general Ballesteros se enfrentaron en las proximidades de Cártama a las del gobernador de Málaga, Maransín. Las tropas regulares españolas sumaban un total de 3.000 soldados de Infantería y 250 de Caballería, a los que había que sumar las fuerzas irregulares compuestas por 1.000 hombres de infantería y 150 de caballería. Por su parte, los franceses formaron una línea con 700 hombres del 58º Regimiento de Infantería, 100 del Regimiento Fijo de Málaga nº 6 (unidad afrancesada formada en su mayoría por malagueños de la capital a partir de 1810), 105 dragones del 21º Regimiento, 20 escopeteros a caballo de la Costa y guías de Vélez-Málaga (ver artículo en Alhaurín.com de fecha 23-08-08, titulado “La batalla de Cártama: Ballesteros contra Maransín”, que presenta la recreación de aquel combate realizada por la Asociación Torrijos 1831). La desproporción superaba el 4 a 1 a favor de los españoles, pero los franceses lograron rechazar todos los intentos de romper su línea defensiva, obligando a las tropas de Ballesteros a abandonar el campo. Éstas, en el fragor del combate, habían logrado hacer prisioneros al oficial Mandli y a once de sus hombres, todos ellos, menos uno, pertenecientes al Regimiento Fijo de Málaga nº 6, siendo trasladados a Algeciras. Preocupados por la suerte que pudieran correr al ser considerados traidores vendidos a Francia; Enrique Tentor y otros oficiales del Fijo de Málaga nº 6 intercedieron para que Maransín negociara con Ballesteros el canje de prisioneros (los franceses habían capturado a una vanguardia de setenta y cinco españoles, no en el campo de batalla, sino en una de las estribaciones de la sierra), obligando a los oficiales prisioneros a solicitar el canje. Pero Ballesteros no contestó, informando pocos días después los agentes franceses del Campo de Gibraltar, que en la “Gazeta de Regencia” se había dado a conocer en Algeciras el fusilamiento de Mandli y sus soldados el 24 de febrero, de la siguiente forma: “Este escarmiento servirá de ejemplo a débiles y cobardes que se separan de los deberes de verdaderos españoles, mucho más si consideran que no pueden tener perdón, en cualquier número que se cojan…”. Tentor y los oficiales del Fijo de Málaga pidieron entonces que todo prisionero hecho al IV Ejército de Ballesteros fuera fusilado, logrando que el mariscal Soult firmara la orden. Los prisioneros de Alozaina victimas de la venganza de Soult. Distante de Yunquera nueve kilómetros, Alozaina continuaba siendo en 1812 un punto estratégico en el camino real que unía Málaga con Ronda. Hasta allí llegó la columna móvil francesa mandada por el capitán Serra, que si bien fue sorprendida en el ataque inicial, en la refriega logró hacer prisioneros a un oficial y veintitrés soldados del Regimiento Barbastro. El diario del médico malagueño José Mendoza, escrito entre 1810 y 1812, recoge lo siguiente: “El 11 de abril, a las 7 de la mañana, entraron (en Málaga) 23 soldados y un oficial hechos prisioneros por sorpresa junto a Alozaina, y como se dudaba de que los franceses acababan de recibir orden de Soult para fusilar a los 12 primeros españoles que se hiciesen prisioneros, todos los buenos españoles conocieron al momento que iba a ser la ciudad el teatro de una escena sangrienta y horrorosa. En efecto, Maransín, cobarde y agraviado personalmente por su derrota en Cártama, dio órdenes tan positivas que a las nueve de la mañana ya estaban sorteados 11 soldados y puestos en capilla con el oficial…El día 1 de mayo fueron sacados en tres carros de los de la basura los 11 soldados y el oficial de a pie, y llevados así a la orilla de la playa, fueron fusilados por la espalda por los soldados del Fijo.”
Emotivo recuerdo La Asociación Torrijos 1831 fue recibida amablemente en Alozaina por la primera teniente de Alcalde. Junto a los arcos musulmanes de la calle principal del pueblo, Jesús Rivera, presidente de la Asociación Torrijos 1831, dijo refiriéndose a aquel dramático suceso: “Muchos lo han olvidado, pero una de las caras más terribles de la Guerra de la Independencia, es que también fue marco de una guerra civil entre los propios españoles. Los prisioneros del Regimiento Fijo de Málaga nº 6 fueron ejecutados en Algeciras por las fuerzas de Ballesteros, por ser españoles encuadrados en una unidad al servicio de los franceses, y por conceptuárseles traidores se les aplicó la pena con todo el rigor. Por otra parte, tenemos al oficial y los once soldados del Regimiento Barbastro que por orden de Maransín fueron ejecutados, no por casualidad, por la propia tropa del Regimiento Fijo de Málaga nº 6, que vengó así a sus compañeros caídos en Algeciras. La forma más descriptiva de aquellas represalias fraticidas queda recogida, primero, en que los condenados del Regimiento Barbastro fueron colocados en el fusilamiento de espaldas, como “traidores”, y segundo, porque en el cuadro del fusilamiento de Málaga estuvo formado con su tropa el oficial Melchor Rengel, primo del oficial ejecutado del Regimiento Barbastro, Gabriel Rengel. Y ya para terminar, recordaré con su nombre y procedencia a soldados de esta unidad que, capturados en Alozaina, murieron en las playas de Málaga: al catalán Antonio Sola; al gallego Juan José González; al murciano Antonio Alcaraz; a los mallorquines Vicente Más y Antonio Campomán; a Tadeo Ruz, de Barbastro; Antonio Pascual, de Antequera; Miguel Martínez, de Jerez; Simón García, de Aracena; Narciso Ros, de Mataró; y Vicente Moyano, de Fregenal de la Sierra. Datos de la Asociación Histórico Cultural Torrijos 1831, la más antigua en el territorio nacional dedicada a la memoria de Torrijos. Tipo de Asociación: Cultural con marcado carácter Histórico. Ámbito de actuación: Nacional (inscrita en el Registro Nacional y Junta de Andalucía). Inicio de su periodo constituyente en el año 2002. Legalizada en 2003, es la más antigua en el Registro Nacional de Asociaciones en memoria de Torrijos. También lo es en recreaciones históricas del siglo XIX en toda provincia de Málaga, ya que otros colectivos y delegaciones son posteriores (en algún caso hasta con siete años de diferencia). Como proyecto asociativo cultural es totalmente original en las formas y fines que recogen sus estatutos, cimentando sus antecedentes en los precursores trabajaron sobre el personaje de Torrijos en la provincia de Málaga en las décadas de los años ochenta y noventa del siglo XX y primeros años del XXI, y en la razón fundamental y objetiva que como texto legal marca la fecha de legalización de un colectivo, ajustándose a lo estipulado en el punto 3 del artículo 8 de la Ley Orgánica 1/2002 de 22 de marzo, reguladora del Derecho de Asociación: tampoco podrá coincidir, o asemejarse de manera que pueda crear confusión, con ninguna previamente inscrita en el Registro que proceda su inscripción. Sede de la casa-museo: C/ Sierra de Abarcuzas s/n. Bda. de Torrealquería C.P. 29130 Alhaurín de la Torre (Málaga). Teléfonos de contacto: 686715582 y 952234039. Página web: www.torrijos1831.es Correo: contacto@torrijos1831.es
Contacto:
Jesús Rivera Ruiz, Presidente. Telf.-686715582 contacto@torrijos1831.es
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