Sabemos que hoy, por lo general, las noticias vinculadas con la cultura ceden puestos a aquellas que nos traen las crónicas de las desgracias, el terror, el miedo, el escándalo y la crispación. También son prioritarias para los lectores las que nos acercan a la política, al mundo deportivo y los espectáculos. Incluso las portadoras del morbo tienen en la actualidad una legión de fans. No está mal, por tanto, el resultado de entradas en un artículo que preconiza la reconstrucción de un edificio convertido en ruinas por la indolencia, y que, como paradoja, fue testigo directo del principal hecho histórico acaecido en Alhaurín de la Torre.
El interés por la lectura de un artículo
Un buen artículo es aquel que hace llegar al lector hasta el final del mismo. Es curioso comprobar como en una gran mayoría de ocasiones los comunicados oficiales y las noticias oficiosas se ven arrollados por escritos de articulistas que, como modernos Locksley, escriben ante la soledad de un ordenador impregnados por el espíritu de Sherwood, dando dolor de cabeza a los Guy de Gisbourne y Hugo de Rinault de turno. El lector ve en ellos inteligencia, capacidad, buen estilo, conciencia, opinión e independencia, algo fundamental para creer en lo que se lee. No sabemos si el número de entradas ha tenido que ver con el magnífico cartel que iba insertado en el artículo, obra como tantos otros de nuestro colectivo de nuestro compañero Pepe Cano (impreso ya por bastantes internautas); o bien la explicación que en el mismo se daba de lo que es un hecho histórico y su trascendencia en una localidad, marcando la diferencia entre hecho y noticia, y también la proporción en dedicación y medios económicos que desde las instituciones sería reconmendable que se hiciera para conmemorarlos. Puede que también haya influido algo la argumentada prioridad que se exponía sobre la reconstrucción de la Alquería: “El destino hizo que la antigua Alquería de Mollina fuera testigo directo del hecho histórico más importante acaecido en Alhaurín de la Torre, acontecimiento que tuvo connotaciones directas en nuestro país, pues el fracaso de aquel último pronunciamiento liberal prolongó el poder absoluto de Fernando VII dos nefastos años más (1831-1833), circunstancias que terminaron por conducirnos directamente a la I Guerra Carlista. Exactamente por eso tiene categoría de hecho histórico, por sus connotaciones, pues rebasa ampliamente el ámbito local (por primera vez el nombre de la Alhaurín de la Torre apareció en la prensa de París, Londres y Bruselas), y es por ello, por esa magnitud, por lo que sus principales protagonistas están recogidos al detalle en uno de los cuadros más impresionantes del Museo del Prado. Esos rostros, esos hombres, fueron vendidos, traicionados y detenidos en Alhaurín de la Torre para acabar delante de un pelotón de fusilamiento sin juicio previo. Cayeron por intentar dotar a nuestro país de un proyecto político constitucional y democrático que contemplara las libertades individuales y colectivas, siendo precursores directos del estado derecho actual que vivimos…”
El alcance de los artículos de la Asociación Torrijos 1831
Pese a los intentos y dedicación por mantener viva la confusión desde Alhaurín de la Torre, autores y cómplice no pueden evitar como, día a día, son cada vez más las personas que tanto en la provincia de Málaga como en el resto de España siguen vía Internet a la Asociación Torrijos 1831. El determinante de su proyecto original iniciado en 2002 por precursores del colectivo que ya se habían dedicado en profundidad al personaje de Torrijos en las dos últimas décadas del siglo XX, ha permitido el acercamiento de aquellos atraídos por la defensa que un puñado de españoles hicieron de las libertades y derechos constitucionales durante el reinado absolutista de Fernando VII. La entidad, seriedad y trayectoria de la Asociación Torrijos 1831 han hecho que los descendientes de las familias de la hermana de Torrijos, y los de Flores Calderón, López-Pinto, Fernández-Golfín y Robert Boyd apoyen plenamente el proyecto de nuestro colectivo y sigan día a día los artículos que emitimos. Lo mismo está ocurriendo en diferentes puntos del país, con el resultado directo de un buen número de entradas, constatadas la diversidad de la procedencia de parte de ellas, por el correo. Así, artículos recientes como “La Asociación Torrijos 1831 comandará la restauración del Refectorio del Convento de San Andrés y su Centro de Interpretación”, o el que recogía la recreación “Por el Pendón de los Gálvez”, o bien el de carácter decisorio “La Asociación Torrijos 1831 tendrá en cuenta su identidad y trayectoria en su decisión ante el nuevo sistema de subvenciones de Alhaurín de la Torre”, han superado las setecientas entradas, cada uno de ellos, en pocos días. Por lo explicado en los dos párrafos anteriores, la dimensión de lo publicado por la Asociación Torrijos 1831 no se reduce al ámbito local, sino que tiene una proyección importante hacia todo el territorio nacional, conociéndose gracias a ello desde las recreaciones históricas que realizamos en el pueblo, hasta muchos aspectos singulares de la propia vida de Alhaurín de la Torre.
Datos de la Asociación Histórico Cultural Torrijos 1831, la más antigua en el territorio nacional dedicada a la memoria de Torrijos. Tipo de Asociación: Cultural con marcado carácter Histórico. Ámbito de actuación: Nacional (inscrita en el Registro Nacional y Junta de Andalucía). Inicio de su periodo constituyente en el año 2002. Legalizada en 2003, es la más antigua en el Registro Nacional de Asociaciones en memoria de Torrijos. También lo es en recreaciones históricas del siglo XIX en toda provincia de Málaga. Como proyecto asociativo cultural es totalmente original en las formas y fines que recogen sus estatutos, cimentando sus antecedentes en los precursores trabajaron sobre el personaje de Torrijos en la provincia de Málaga en las décadas de los años ochenta y noventa del siglo XX y primeros años del XXI, y en la razón fundamental y objetiva que como texto legal marca la fecha de legalización de un colectivo, ajustándose a lo estipulado en el punto 3 del artículo 8 de la Ley Orgánica 1/2002 de 22 de marzo, reguladora del Derecho de Asociación: tampoco podrá coincidir, o asemejarse de manera que pueda crear confusión, con ninguna previamente inscrita en el Registro que proceda su inscripción. Sede de la casa-museo: C/ Sierra de Abarcuzas s/n. Bda. de Torrealquería C.P. 29130 Alhaurín de la Torre (Málaga). Teléfonos de contacto: 686715582 y 952234039. Página web: www.torrijos1831.es Correo: contacto@torrijos1831.es Nota para usuario:
Todos los colectivos histórico-culturales que aparecen en Internet relacionados con Torrijos y sus compañeros han sido creados años después que la Asociación Histórico Cultural Torrijos 1831, lo que hace de ésta un proyecto activado totalmente original. Si de verdad quieres contactar con nosotros, hazlo bien y escribe correctamente las direcciones digitales que aparecen al final del párrafo anterior y no des por antemano nada, ni el determinante de la localidad (que desgraciadamente en el caso de Alhaurín de la Torre no se cumple y se promociona la confusión), ni la desaparición de la emblemática fecha 1831, ni otros añadidos ni componendas que no sean el del citado año; con ello conseguirás ser uno de los múltiples lectores que diariamente suman entradas en nuestros artículos, página y correo, siendo con gusto bienvenidos. Cuando creamos el nombre de nuestro colectivo hicimos que este se ajustara a la Ley de 2002, respecto a la localidad donde fijamos sede. Esa forma de proceder es la que precisamente distingue a la Asociación Torrijos 1831.
Enlaces de dichos artículos: http://www.alhaurin.com/noticias_ampliar.php?id=15413 http://www.alhaurin.com/noticias_ampliar.php?id=15669 http://www.alhaurin.com/noticias_ampliar.php?id=15578
Contacto:
Jesús Rivera Ruiz, Presidente.
Telf.-686715582
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