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La Asociación Torrijos 1831 con sus “Suizos de Teodoro Reding”, homenajea al ilustre militar al cumplirse el II Centenario de su muerte | | Torrijos 1831. 23.04.09 | | El día 23 de abril, fecha en la que se ha cumplido el II Centenario de la muerte del entonces general en jefe del ejército de Cataluña, Teodoro Reding (1755-1809), la Asociación Histórico Cultural Torrijos 1831, la más antigua de recreaciones históricas del siglo XIX en la provincia de Málaga, ha llevado a cabo un homenaje a la figura del ilustre militar, a cargo de la recreación del colectivo que lleva el emblemático nombre de “Suizos de Teodoro Reding”, que tantas veces ha participado ya en representaciones del Bicentenario de la Guerra de la Independencia, en la capital y en diversas localidades de la provincia. Esta recreación también homenajeó a Reding en julio de 2008, en el campo de batalla de Bailén, con ocasión de cumplirse los doscientos años de su más emblemática acción de guerra; así como en el recuerdo que se le rindió a las fuerzas suizas en el castillo de Santa Catalina en Jaén (el primero de estas características) con motivo de los combates que libraron en aquella ciudad.
| Respecto a los acontecimientos que rodearon a la muerte de Reding, el libro “Málaga frente a la Guerra de la Independencia: 1808-1812” (publicado en 1996 y reeditado en 2007), cita: “Así, el 23 de febrero de 1809, Reding se enfrentó valientemente con sus fuerzas a las columnas francesas de Souham, en el Valls. Después de varias horas de combate, pareció que los españoles iban a ganar la partida, pero de repente apareció la división Pino, mandada por el prestigioso general francés, Saint Cyr, que desequilibró el curso de la batalla. Ante el superior número de enemigos, los españoles iniciaron el repliegue intentando buscar refugio tras los muros de Tarragona. Reding decidió tomar personalmente el mando de la retaguardia, contra la que se lanzó Saint Cyr con el 24º Regimiento de Dragones, que cabalgó literalmente sobre las últimas unidades españolas en retirada. Reding y algunos de sus mandos más cercanos quedaron peligrosamente atrás. Entre la polvareda y desde su montura, sin prestar atención a su seguridad personal, el general gritaba en la extrema retaguardia a los suyos para que mantuvieran la cohesión frente a la caballería enemiga. Fue entonces cuando entre las nubes de polvo, apareció el dragón Bouzón por la grupa del caballo del capitán general, clavándole el sable por la espalda”. Aunque grave, aquella herida no sirvió para que Reding delegara sus funciones ante la difícil situación que atravesaba el Principado tras el desastre del Valls. Sin embargo, la fatalidad se alió con un fuerte brote de epidemia en Tarragona nacido del foco de infección que representaba la cárcel pública. El cuerpo del general había perdido muchas defensas por la herida sufrida, pero por su carácter abnegado continuó visitando a los enfermos en los hospitales de Tarragona, lo que perjudicó seriamente su ya débil salud, que se vio atacada rápidamente por las fiebres. Al cabo de once días de sufrimiento, Reding expiró el 23 de abril de 1809. Aquí acabó la vida de un general al servicio de los Corona española, al que la Historia le escatimó durante mucho tiempo el reconocimiento de haber sido el artífice de la victoria en la batalla más famosa que nuestro ejército ganó en aquella contienda. Moisés Delgado: una persona sencilla y modesta al frente de la recreación “Suizos de Teodoro Reding”
De carácter amable, sencillo y natural, y muy poco amigo de la autovaloración, Moisés Delgado Rubio es, sin embargo, desde hace muchos años, un experto sobre las campañas napoleónicas. Se inició en estos estudios a final de la década de los años ochenta del pasado siglo XX, a través del mundo de las miniaturas y las revistas especializadas de campañas napoleónicas. A este respecto conviene recordar que todas las miniaturas de plomo que se encuentran en el Centro de Interpretación Histórico del castillo de Gibralfaro (1998) son obra de Delgado. También hay que explicar que fue una de las personas que trabajó con el equipo de investigación que salió de Málaga a finales de la primavera de 1995, para estudiar el campo de batalla de Bailén y, también, el responsable por sus estudios informáticos adquiridos en la Universidad de Málaga, de informatizar por primera vez los movimientos de la batalla, labor que quedó reflejada en el libro “Málaga frente a Guerra de la Independencia: 1808-1812” que ya ha visto su segunda edición. Con la sencillez que siempre le ha caracterizado, su puesto en la recreación de “Suizos de Teodoro Reding” lo toma como lo que es, es decir “estar al frente de la misma” o “dirigirla” vistiendo una uniformidad de oficial suizo de 1808; cometido participativo en un colectivo que, en buen uso de razón, nunca ha utilizado para salir en los medios, vinculando su nombre y apellidos a un empleo militar determinado, en la lógica que para así hacerlo, es decir, para unir los nombres y apellidos de una persona con empleos militares que tienen hoy todavía plena vigencia en nuestras Fuerzas Armadas o en la Guardia Civil, hay que ganárselos donde corresponde hacerlo: en las academias respectivas, lo mismo que nadie debe intitularse otros empleos profesionales que no correspondan, como arquitecto, electricista, profesor o carpintero. Actuar con los “Suizos de Teodoro Reding” es interpretar dentro de una recreación o representación, estamos de acuerdo, y siempre se puede escribir que “se da vida “ o “interpreta”, pero eso no es óbice para colocar en cabeceras e interiores de artículos la relación directa empleo militar con un nombre propio que no corresponde a un personaje histórico determinado. No es correcto y, hacerlo, tiene mucho de pretencioso, no justificándolo siquiera el hecho de pertenecer a una recreación de carácter castrense. Desgraciadamente se ha abusado bastante sobre todo esto. No es el caso de Jesús Rivera, que lleva dando vida al general Torrijos desde hace diez años, y en todo el transcurso de ese tiempo jamás ha aparecido en ningún medio de comunicación “el general Jesús Rivera”. Actitudes como las de Rivera y Delgado definen por sí solo y marcan la diferencia, sobre la seriedad y forma de conducirse de los componentes de la Asociación Torrijos 1831. Contacto: Jesús Rivera Ruiz, Presidente. Telf.-686715582 contacto@torrijos1831.es |
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