El Regimiento de Caballería Borbón, encuadrado en la división Carrafa, tenía en revista en 1808 un total de 300 jinetes, y su sargento mayor era Juan de Espronceda, padre del poeta. Pese al control que el general Junot hizo sobre las tropas españolas de guarnición en Portugal, varias de estas unidades lograron alcanzar Extremadura.
El Regimiento Borbón fue una de ellas, y gracias a la movilidad de sus escuadrones partió buscando el camino por donde progresaría la Corte desde Aranjuez. Pero entre el 17 y 19 de abril los acontecimientos cambiaron de signo en el real Sitio, y con ello el porvenir del país. La historia lo registró como el Motín de Aranjuez, teniendo como consecuencias la caída de Godoy, la abdicación de Carlos IV y la entronización de Fernando VII. Para tranquilizar a los franceses, el nuevo monarca ordenó a las tropas españolas procedentes de Portugal que regresaran a sus bases en el territorio luso. En esa contramarcha del Regimiento Borbón hacia Badajoz y la frontera, es donde se indispuso la esposa del sargento mayor Espronceda, que viajaba en el convoy de bagajes e impedimenta de la unidad de caballería, junto con otras mujeres de oficiales y suboficiales.
El investigador Luis Maestre ha sido la persona que ha arrojado luz en la señalización del año que nació Espronceda, y también sobre el por qué de su nacimiento en el Palacio de Monsalud.
Así, la mujer del sargento mayor, María del Carmen Delgado y Lara, tuvo su hijo en tan noble edificio, a las seis de la mañana del 25 de marzo de 1808, siendo bautizado en el mismo día en la parroquia de la Purificación.
El inmejorable Bicentenario del nacimiento de Espronceda que se está llevando a cabo en Almendralejo, ha puesto con todo lujo de detalles ante los ciudadanos la obra literaria del poeta, a través de una extraordinaria exposición, obras musicales, de teatro, cine y ópera, intercambios culturales, premios, presentaciones de libros, la llamada “Ruta Literaria del Romanticismo” y el “Congreso Internacional”.
Con ello está siendo expandida su agitada y breve biografía (1808-1842), y su obra, eco hispano de la de Byron, con dos poemas largos: “El estudiante de Salamanca”, sobre el tema del seductor, y el incompleto “El Diablo Mundo”, heterogéneo en su intención como poema filosófico. También su romántico “Canto a Teresa” (Teresa Mancha era hija del coronel Epifanio Mancha, compañero de Torrijos, de la que Espronceda se enamoró prendidamente). Finalmente, la oda “Al sol” nos da un atisbo de lo que podía haber alcanzado la poesía del poeta extremeño de haber vivido más tiempo. En la apuesta de la Asociación Torrijos 1831 para su colaboración en el Bicentenario, el colectivo histórico deseaba homenajear al Espronceda de la emigración en Inglaterra, comprometido en la lucha por las libertades y garantías constitucionales, y al amigo personal del general José María Torrijos y Uriarte, y su bella esposa.
El excelente trabajo de investigación de Robert Marrast, plasmado en la voluminosa obra titulada “José de Espronceda y su tiempo”, confirma que en 1829, en Londres, Espronceda mantenía su actividad política dentro del grupo de exiliados partidarios de Torrijos. La confianza que despertaba la predisposición del joven extremeño, su idealismo por la causa y su preparación intelectual, llevaron a que el general liberal le encomendara una misión que debía de hacer en territorio francés, llegando hasta Burdeos, viaje que realizó entre septiembre y octubre del citado año, despistando en varias ocasiones a los agentes fernandinos que solamente pudieron detectar su presencia, a principios de diciembre, cuando ya estaba en París, ciudad en la que le sorprendió la revolución de las “Tres Gloriosas”, que llevó al trono al rey-burgués Luis Felipe de Orleáns.
El valor de Espronceda quedó acreditado cuando luchó con el grado de teniente al lado de Joaquín de Pablo “Chapalangarra” en octubre de 1830. Los liberales atravesaron la frontera de los Pirineos y, el 16 de octubre por la mañana, ocuparon la venta de Arnegui que tuvieron que defender con un duro cruce de fuegos con los fernandinos, dos días después. El 20 se dirigieron al pueblo de Valcarlos, protegido por Voluntarios Realistas y soldados del 6º Regimiento de Infantería. Hasta ellos avanzó Joaquín de Pablo que les dirigió una arenga, pero la respuesta del enemigo fue abatirlo con una descarga de fusilería. Los realistas se abalanzaron sobre su cuerpo inerme y lo degollaron, clavando su cabeza en una pica. Según Rodríguez Solis, a pesar de los prodigios de valor que realizó Espronceda, quien con sólo un puñado de hombres detuvo el ímpetu de décuplas fuerzas, no pudo impedir que los realistas se apoderasen del cadáver de su ilustre jefe y amigo, y ejecutaran con él horribles atrocidades. A finales de septiembre de 1831, cuando se produjeron los disturbios del Palacio Real, Espronceda se encontraba en París. Como otros tantos emigrados españoles en la capital del Sena, le fue aplicado el alejamiento de la ciudad. Antes de partir fue a visitar a Luisa Sáenz de Viniegra, mujer de Torrijos, con el fin de conocer de primera mano en qué punto se encontraba el pronunciamiento que, desde Gibraltar, el general liberal preparaba para desembarcar en Málaga. En aquellos momentos Luisa no se encontraba en su casa, por lo que le dejó una esquela en verso, en la que se despedía de ella al tener que partir para Burdeos.
Cuando Espronceda supo de los fusilamientos de Málaga del 11 de diciembre de 1831, dedicó a Torrijos y sus compañeros de infortunio un emblemático e inolvidable soneto, cuyo primer cuarteto dice así: Hélos aquí, junto a la mar bravía. Cadáveres están, ¡ay! los que fueron honra del libre, y con su muerte dieron almas al cielo, a España nombradía.
Estas fueron las secuencias del acto del homenaje a Espronceda realizado el pasado 18 de octubre por la Asociación Torrijos 1831, en el Palacio de Monsalud, su lugar de nacimiento, y hoy sede del Ayuntamiento de Almendralejo: 1. 19´00 horas: la Asociación Torrijos 1831 llega desfilando con sus tres recreaciones históricas a la puerta noble del Palacio de Monsalud. 2. Recibimiento del Alcalde de Almendralejo D. José María Ramírez Morán, de la Concejala de Cultura Dª Piedad Álvarez Cortés y otras autoridades. 3. Quedan formadas las tres recreaciones históricas en el patio del Palacio. Da comienzo el acto con la presentación de la Concejala de Cultura. 4. Glosa lírica de las figuras históricas de Espronceda y Fernández Golfín, por parte del asesor histórico de la Asociación, Esteban Alcántara. 5. Recitación del soneto a la muerte de Torrijos, a cargo de Pablo de la Sota. 6. Glosa lírica sobre Espronceda, por el presidente de la Asociación, Jesús Rivera. 7. Recitación poética de los poetas de la “Ventana Literaria”, María del Carmen Díez, María Bote y Juan Luis Ortiz. El acto llenó de emoción contenida a todos los presentes, siendo muy aplaudido por autoridades e invitados, entre los que estaban Carmen Fernández Daza, marquesa de La Encomienda, el escritor e investigador Luis Maestre y varios representantes de colectivos culturales y sociales de Almendralejo. Contacto: Jesús Rivera Ruiz, Presidente. Telf.-686715582 contacto@torrijos1831.es |