El acto comenzó a las doce de la mañana, mientras un joven pintor daba sus últimas pinceladas a un cuadro de grandes dimensiones que cerraba el escenario. La pintura recogía la carga de las tropas napoleónicas contra la población de Málaga, y la defensa desesperada de los vecinos ante los invasores.
A las doce ya habían confluido en la Plaza de la Merced, numerosos colectivos y ciudadanos, que colaboraron en realizar con globos de gas una Enseña Nacional de grandes dimensiones, bien sujetada para su posterior elevación. Una bandera que simboliza el sentimiento de todo un pueblo que no quiso someterse a los dictados de un orgulloso emperador dueño de Europa.
Durante este 2008, la Asociación Torrijos 1831 ha liderado la celebración del Bicentenario de la Guerra de la Independencia, tanto en Málaga como en las localidades de su provincia, un evento de profundidad histórica que, ante la falta de otras iniciativas, Torrijos 1831 anunció como primicia el 10 de mayo de 2007 en el periódico digital Alhaurín.com. Por otra parte, su dedicación primordial hacia el personaje de José María Torrijos, que combatió en la Guerra de la Independencia desde los 17 a los 23 años, en la que ascendió de capitán a brigadier (coronel con mando sobre una brigada de Infantería), vincula también la labor cultural del colectivo con la celebración de esta efemérides, como también lo es la defensa de su memoria por su lucha contra el poder despótico y absolutista de Fernando VII. No en vano, en el gran cuadro de la plaza figuraban dos simbólicos lemas por los que luchó y murió Torrijos: Libertad y Constitución.
En su interpretación, Jesús Rivera puso especial énfasis en aquellos dos grandes deseos por los que Torrijos dejó la vida. También recordó lo que supuso para Málaga el regreso del general Teodoro Reding tras su victoria en los campos de Bailén (leer próximo artículo de la Asociación Torrijos 1831). Rivera destacó la defensa desesperada de los vecinos de los barrios populares de la Trinidad y El Perchel, contra los franceses, sobre la cual la Asociación Torrijos 1831 ya ha dedicado sendos homenajes en cada barrio, con las asociaciones vecinales respectivas, durante el presente 2008.
La asociación Torrijos 1831 formó con su recreación histórica Suizos de Teodoro Reding, y con el resto de sus componentes vestidos de vecinos de Málaga a la usanza de 1810, que evocaron a los militares y vecinos que se enfrentaron a los franceses.
También, como emblema de aquella resistencia, ocupó un lugar destacado el cañón “López Pinto”, réplica de una pieza de artillería de ocho libras.
Actuó brillantemente la Asociación Solera de Alhaurín de la Torre, que con su conocido arte interpretó dos canciones dedicadas a José María Torrijos: “ Dos de Mayo (El joven Torrijos)” y “Torrijos, el general”. Excelente la actuación coral e instrumental.
También colaboraron Asociación Juvenil Tolerancia y Libertad, Asociación de Estudiantes de Ciencias de la Comunicación, Grupo Independiente de Filosofía y Letras, y las asociaciones y colectivos de Alhaurín de la Torre, Amanecer, Minusválidos Físicos y Encina Laura.
Dirigió sus palabras a los presentes en la Plaza de la Constitución, el senador por Málaga, Joaquín Ramírez, que tras felicitar a todos los participantes en el evento, posó con ellos para el recuerdo.
Finalizó el acto a los acordes del himno nacional, con los Suizos de Teodoro Reding de la Asociación Torrijos 1831 presentando armas, mientras la gran bandera formada por globos se elevaba entre el aplauso general de los presentes en la plaza.
Nuestra más sincera felicitación a Joaquín Amann, Esther Heredia y todos sus jóvenes compañeros por todo el esfuerzo desplegado para el buen fin de este evento.
Contacto: Jesús Rivera Ruiz, Presidente. Telf.-686715582 contacto@torrijos1831.es |