Fue una deferencia muy de agradecer por la oportunidad que tuvimos de ver la estatua en su modelación sin llegar a estar fundida, y en la que se podía admirar ya la creatividad y ejecución de ese joven talento y excelente escultor que es Francisco Javier Galán, con un Reding lleno de vigor en lo que fue su acción particular en la batalla de Bailén.
Ese día en el taller lo compartimos con María del Mar Reding y varios miembros de su familia.
Desde aquí, nuestra mayor felicitación a los artistas de Mester Artis y a la gestión de la empresa, deseándoles que el Ayuntamiento de Málaga les encargue (más vale tarde que nunca) la segunda estatua de Reding.
Por el respeto que supuso el acto de confianza de invitarnos a ver una obra en ciernes, pero no acabada ni presentada todavía por la institución que la había adquirido, en estos últimos meses nuestro colectivo no ha hecho mención alguna en los medios, respecto a la realización de la citada escultura, en ética correspondencia a la confianza que se nos depositó.
No quisimos desgranar ni un detalle de una obra que desde la abstracción y concepción desde el sombrero hasta las botas, hasta la ejecución del propio fundido, es obra y mérito de la inteligencia y pericia de Quesada y Galán. ¡Enhorabuena a ambos! |