El castillo de Gibralfaro, al igual que otras importantes moles defensivas que dominaban ciudades en Andalucía (Santa Catalina en Jaén o el castillo de Almería), seguía manteniendo el poderío de sus robustas murallas, por esta época defendidas ya por el sistema de armas de fuego.
La provisión de agua era uno de los puntos débiles de los bastiones medievales, pero por los duros trabajos realizados por los esclavos bajo dominación árabe, Gibralfaro tenía el importante pozo Airón, excavado a 300 yardas de profundidad en la misma roca. Según el británico Francis Carter que lo visitó en 1772 “Su agua era ligera y de sabor excelente”. Además, el castillo poseía dos aljibes, muy utilizadas por los franceses el tiempo que ocuparon la fortaleza.
En los años que Teodoro Reding estuvo de gobernador político-militar de Málaga (1806-1808), una parte del alojamiento de las tropas de guarnición de la plaza, se solucionó con los cuarteles de Mundo Nuevo, calle Refino y, ocasionalmente, en Atarazanas. Pero también estaba la guarnición del castillo de Gibralfaro, con sus cuarteles interiores para infantes y artilleros. Si bien una parte importante del primero, todavía se podía contemplar en Málaga hasta la restauración llevada a cabo en la fortaleza en los últimos años del siglo XX, el de los artilleros había desaparecido totalmente a mitad del citado siglo.
En el importante bastión de la llamada Torre Blanca, en la que por su condición de albarrana se encontraban los calabozos medievales; Reding ordenó el confinamiento de del vicecónsul francés D´Agaund y de Juan Croharé, para evitar que fueran linchados por el pueblo. Pero una vez que se tuvieron en Málaga noticias de los fusilamientos del 2 de mayo en Madrid, unos individuos entraron en Gibralfaro por sorpresa, asesinando a ambos prisioneros. Enterado Reding, mandó ejecutar a los culpables: Cristóbal Ávalos y dos más.
Hemos extraído esta página del libro “Málaga frente a la Guerra de la Independencia: 1808-1812” (editado en 1996), en el que se recogen los trabajos de investigación de los componentes de nuestra Asociación; adjuntando su página 111 donde, por primera vez, se dio a conocer a los lectores los lugares y dependencia que utilizaron los franceses durante la ocupación que mantuvieron en Gibralfaro desde febrero de 1810 al verano de 1812.
En el plano se recogen igualmente las ampliaciones de fortificaciones y trincheras que llevaron a cabo los franceses para una mejor defensa del castillo en caso de asedio.
Aunque durante muchos años, el encalado especial sobre la muralla distinguió desde el exterior la casa del gobernador en Gibralfaro, Reding prefirió siempre tener su residencia en el centro de la ciudad.
En otros artículos escribiremos sobre la vida cotidiana de las unidades españolas de guarnición en la Málaga de 1808 y el servicio que prestaban sus compañías en Gibralfaro, con relevos, tiempo de custodia, vida cotidiana y aprovisionamientos; y también sus vicisitudes durante la ocupación francesa. También recordaremos al Cuerpo de Guardia avanzado y su ubicación en el camino de la Coracha, así como sus circunstancias administrativas durante el siglo XX. También hablaremos de los trabajos de actuales componentes de la Asociación Torrijos 1831 que hoy puede admirar el visitante en el Centro de Interpretación Histórico del Castillo de Gibralfaro.
Con este artículo y su anexo, así como con la visualización de las uniformidades de la recreación histórica Suizos de Teodoro Reding de la Asociación Torrijos 1831 junto a los bastiones de Gibralfaro, rescatamos una página más de la historia de Málaga en este Bicentenario de la Guerra de la Independencia, en el que la Asociación Torrijos 1831 ya ha realizado varios actos importantes relativos a los personajes y lugares de aquella contienda, en los que destacan: los primeros homenajes realizados en la Boca del Asno, al capitán Vicente Moreno, a los percheleros y al teniente Juan José del Castillo (abuelo de Cánovas del Castillo), así como el primero realizado en Málaga en memoria del mariscal de campo suizo, junto a la Fuente de Reding.
Contacto:
Jesús Rivera Ruiz, Presidente.
Telf.- 686715582 contacto@torrijos1831.es |