Ayer fue un día difícil para todas y todos. En Sumar compartimos el gran enfado e indignación que sentimos todas las personas progresistas ante la gravedad de lo que conocimos.La corrupción no es un mal menor, sino una traición a la ciudadanía. Porque las instituciones no pueden ser un privilegio para enriquecer a unos pocos, son una herramienta para mejorar la vida de la gente y para ello trabajamos día a día.
Por eso, desde Sumar fuimos claros desde el primer minuto: pedimos la dimisión inmediata de Santos Cerdán y exigimos mayor transparencia a nuestro socio de gobierno.
Como dijo ayer Yolanda Díaz, la legislatura necesita ya un auténtico reseteo. No vale con pedir perdón por la corrupción, hay que tomar medidas. Como las que venimos proponiendo nosotras hace tiempo: una Oficina de Prevención de la Corrupción -que registramos hace un año- o la revisión de la Ley de Contratos del Sector Público.