
Quiero contar que esta mañana, tras su aprobación en el Consejo de Ministros, hemos enviado al Congreso de los Diputados la tramitación urgente de la reducción de la jornada laboral a 37 horas y media semanales, sin reducción salarial.
Esta medida es fruto del acuerdo alcanzado en la Mesa de Diálogo Social con los sindicatos y entra ahora en su fase final: su debate parlamentario y votación en el Congreso.
La reducción de la jornada laboral es una propuesta de país que beneficia a más de 12 millones de trabajadores y trabajadoras; una medida que cuenta con el respaldo de una amplísima mayoría social; es la respuesta laborista a una demanda ciudadana clara: disponer de más tiempo —media hora más cada día— para vivir, descansar y disfrutar.