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La vereda de la puerta de atrás
| | Carlos Carmona Sanchez. 02.09.24 | |  Ya saben, que ni siquiera para salir del paso vale cualquier camino. Por eso, cada día tengo más en mi mente la Sierra de Alhaurín, aunque mis pies se encuentren en el pueblo casi siempre. El pasado jueves salí con el voluntariado de la Sierra de Mijas a realizar un riego de los últimos árboles plantados. Es un grupo, que dejó hace algún tiempo de preguntarse:- qué podía hacer la Sierra por ellos... Sus esfuerzos son silenciosos como si salieran por la vereda de la puerta de atrás. Personas como Antonio que limpia veredas y restaura caminos, Juan que no hay tubería ni obra que se le resista en el monte, Paco que planifica y desarrolla las actividades trabajando y animando en la acción... Íbamos algunos jubilados y jubiladas, que el principal achaque que padecemos es un miedo a la artrosis de espíritu, aunque la física de vez en cuando también nos da la lata. | Personalmente me gusta ir con ellas y ellos, porque se tienen prohibido el desánimo, afrontan la situación por muy desastrosa que sea. Esta última actividad de riego es una más de las perteneciente al ciclo desarrollado sobre los árboles plantados el invierno pasado. Han conseguido que las marras sean muy bajas, con una tasa de supervivencia muy elevada en la repoblación de la zona. Al concluir la actividad, Paco nos agasajó, con un desayuno andaluz a base de: café de pucherete, pan de leña, ajo y aceite de oliva. Visitamos el punto de interpretación de Jarapalo, posteriormente hicimos un recorrido guiado por todo el arboretum, y por último limpiamos las bandejas del vivero construido por el voluntariado. Concluimos el día con una buena charla. Agradezco a los compañeros el buen día pasado, en especial a Paco, que sabe caminar junto a ti, a la vez que va un paso por delante.
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