
Los alhaurinos damos, cada cuatro años, la confianza a nuestros representantes políticos y ya no nos preocuparnos de más. Ellos gestionan "la cosa pública".
Pero este gran pueblo, últimamente hace aguas por todos lados. Los alhaurinos año tras año pagamos más impuestos y año tras año nos encontramos con subidas de impuestos y tasas, mayores que en otros pueblos.
Con la tasa de paro que tenemos en Alhaurín, una de las más altas de la provincia, con la situación por la pasan muchas familias, con la pérdida del poder adquisitivo de los salarios y de las pensiones, principal sustento de las familias, es injusto que nuestro alcalde nos aplique una subida tan desorbitada en el IBI.
A mi entender, las subidas de impuestos que afectan a los alhaurinos y sobre todo la subida del IBI no es casual, tienen como único objetivo "saquear a los ciudadanos".