¿Recuedan ustedes la campaña del Ayuntamiento del invierno pasado para convencer al vecindario de la bondad y beneficios que supondría fraccionar y domicializar el pago del IBI? Mi grupo de amigos más cercano, con el que se hablan las cosas, vio que ahí había gato encerrado porque este ayuntamiento no tiene capacidad moral para favorecer a los vecinos, no a los vecinos en general, sí a unos cuantos, los suyos. Pero no adivinábamos donde estaba el truco al prometer la rebaja de un tanto por ciento si se fraccionaba y se domiciliaba el IBI. ¡Que ilusos! Estaba tan claro, lo que se pretencía es dar un atraco a los propietarios de viviendas de este pueblo. Fraccionar el pago para disimular la enorme subida y domiciliar para tener trincada la cuenta y que no aumentara ni se multiplicara la cantidad de morosos que puede llegar a producir este sistema de esquilmación de las viviendas. |
No voy a entrar en cifras para convencer a nadie del palo que nos están dando. Ya avisamos en su momento que el cálculo aprobado por el PP de Alhaurín de la Torre era una barbaridad, dimos cifras y datos reales y fuimos objeto de las burlas y la ira de un partido que se cree el dueño y señor del pueblo. Pues no, señores populares, lo que ustedes están haciendo es parecido a lo de Bárcenas, mentiras y más mentiras, embustes que los contribuyentes alhaurinos desubren cuando llegan a la ventanilla y ven que su IBI ha subido un 20, un 40 ó un 100% en un año, en otro año de crisis y bancarrota.
Y pillados con las manos en su mentira, ahora quieren paliarlo con el anuncio, solo anuncio, de una bajada del 40% de la subida del recibo. ¿No habíamos quedadado que el recibo no subía? Pero en ese 40% también hay otra mentira, le pondrán tantos impedimentos, tantos papeles, zancadillas o trucos que el común de los alhaurinos, no muy letrado ni versado en estos asuntos, acabará por no enterarse y pagar toda la cuenta del IBI. Siempre pasa lo mismo, los más debíles pagan religiosamente para que los más espabilados hagan acopio de sobres y sobresueldos. Una vergüenza de pueblo y de país. Eso tienen las mayorías absolutas. Anótenlo.
La solución más razonable, fácil y que la entienden todos la propone Manuel Prados en un artículo y es sencillamente que el IBI de 2013 sufra el incremento del IPC anual. Así de simple, o sea: IBI 2012 + IPC = IBI 2013. Ninguna otra ocurrencia como la del 40%. |