
Roma.- Esta semana, los países mediterráneos han rechazado adoptar medidas permanentes para prohibir prácticas pesqueras destructivas como la pesca de arrastre en el Banco de Cabliers, un arrecife de coral de 400.000 años situado en el mar de Alborán. Oceana critica duramente esta decisión, que deja desprotegida una zona que representa un importante punto de biodiversidad, y reduce las posibilidades de que los países establezcan un Área Restringida de Pesca (ARP).
El singular arrecife de coral del Banco de Cabliers alberga hábitats semi-prístinos y funciona como área de cría para varias especies comerciales clave, como el langostino noruego y el besugo. Aunque se ha debatido una propuesta para proteger el arrecife durante la reunión anual de la Comisión General de Pesca del Mediterráneo (CGPM) que ha tenido lugar esta semana, los países (concretamente Argelia, Marruecos y la UE) no lograron adoptar medidas de protección.