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Dedicado a la tierra que me vio nacer: Ceuta | | Lydia Tapiero Eljarrat. 02.10.15 | |
Ceuta, tierra de nadie y tierra de todos. Cultura, historia, leyenda y sal van unidas a cada piedra de sus murallas. Y susurran sus muros historias lejanas. Romanos, bizantinos, vándalos, visigodos, Califas, Portugueses, Españoles, son solo parte de las culturas que vistieron sus tierras y fueron testigos de su belleza. Lucharon por poseerla y protegerla, embrujados por sus curvas de estratégicos enclaves, como amantes celosos y hasta la muerte. Tierra de todos y tierra de nadie. Leyendas empapan la tierra y cuentan, que Pineo, el rey de los mares entre punta Almira y Cabo negro, aguarda eternamente a su amada Yesmina, que día tras día bajaba a la costa para encontrarse con su amante, un día no volvió más, una enfermedad la despojó de la tierra de los vivos. Pero ahí siguió Pineo, el tritón, en la playa de Miramar, sentado en medio del mar, esperándola. Algunos verán una roca con forma de toro, otros al rey. |
La mitología nos lleva a soñar con Hércules que separó el continente de África y Europa, creando el estrecho de Gibraltar, levantando dos columnas una a cada lado del estrecho: el peñón de Gibraltar y el Monte hacho, situado al este de Ceuta. En la antigüedad las columnas de Hércules señalaban el límite del mundo conocido, después se abría a la extensión del océano atlántico, donde no se atrevían a adentrarse. Hoy se perpetúan estas dos columnas en el escudo de España. Cuenta otra leyenda del amor imposible entre una princesa mora y un caballero español. Cuando el rey moro se enteró de este amor mandó a encerrar al caballero en la cárcel, al cabo de un tiempo los dos murieron de pena. Entonces el cielo se volvió gris y la noche trajo consigo truenos y relámpagos que golpearon el monte esculpiendo a la joven princesa. Esta montaña es conocida como 'La mujer muerta'. A veces me imagino que se levanta una noche estrellada, con sutileza recoge sus faldas y poco a poco avanza por las aguas, purificándose, hasta desaparecer. Al igual que las leyendas, las murallas Reales de Ceuta, no pueden sino embrujar a quien pasa por ellas, poseedoras de una belleza histórica, creadas en el año 962 para defender. Con la conquista Portuguesa se ampliaron y reforzaron, ganando en belleza, y aún más hermosa fue después de levantar las dos cortinas de la muralla real y sus baluartes, con el impresionante foso de San Felipe, separando la península Almina del resto del continente africano. Su visión aérea nos regala un paisaje y unas formas dignas de apreciar, la península Almina, sin pretenderlo, parece una isla. Todo a su alrededor es navegable y pequeñas embarcaciones y actividades encuentran en el foso un lugar mágico por el que recorrer Ceuta y practicar deportes. |
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