Increíble, es lo primero que se me pasó por la cabeza, indignación y enfado es lo siguiente que me llevó a tocar el claxon de mi coche. En la calle del polideportivo una muchacha, con todas sus facultades mentales, supongo, si no es así pido disculpas, hizo añicos un papel y cómo el que está en una boda y tira arroz a los novios, elevó los brazos y esparció a los cuatro vientos los trozos de papeles. Primero me gustaría recordarle, que el papel se recicla, pero a esta altura y visto lo visto, me parece una pérdida de tiempo. |
Yo cómo habitante de Alhaurín considero esta mi casa y lucho por mejorarla día a día, dando ideas, y compartiendo opiniones que nos ayuden a conseguir mejorar nuestra ciudad. Puede que esta muchacha no me entienda, ni entienda mi idioma, lo que le quiero decir en pocas palabras es que si en su casa apareciera una vecina y tirara papeles a diestro y siniestro, seguro que no permanecería inmune, ni permitiría que esto se volviera a repetirá y lo más seguro es que no le permitiera entrar más a su casa. Pues bien querida vecina, yo no la voy a echar, pero le comunico que acaba de ensuciar mi casa.
Desde aquí quiero hacer un llamamiento, a todos los que ven en una ciudad limpia una ciudad mejor. Que llamen la atención a todo aquel que la ensucia, siempre desde la educación. Mi hija de ocho años ha querido reflejar su reflexión (palabras textuales):
Si yo fuera mi madre lo primero que pensaría sería que hace esa mujer en la calle tirando el papel en trocitos muy pequeñitos, me parece una vergüenza por su parte, tiene que poner un poquito más de entusiasmo para cuidar más nuestro querido planeta.
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