|
Editorial de La Fontana. Octubre 2011 Adios al Presidente Zapatero | | La Fontana. 22.10.11 | | Con este título, alguien puede pensar que la editorial de La Fontana va a poner a bajar de un burro al presidente saliente José Luis Rodríguez Zapatero. Está de moda echarle todas las culpas y los males de España a este señor que ha tenido la mala suerte de pilotar uno de los periodos más difíciles de nuestra historia. Todos quedan bien criticándolo, incluso hasta ofendiéndolo. Hasta muchos correligionarios del PSOE están tomando distancias de su secretario general y proclamando las bondades del nuevo lider, y más aquellos que pueden ir en las listas.
| Sin embargo, después de razonar desapasionadamente el asunto, se puede llegar a la conclusión de que tal vez no sea el lobo tan malo como lo pintan o quizás no conocemos las motivaciones del comportamiento tan extraño que ha tenido el Presidente en los últimos dos años. Esta es otra tesis, una más de las muchas que se han pregonado. El Presidente, una vez que se produce la quiebra de Lehman Brothers, y con los todos los datos que proporcionan los resortes del Estado y que los demás no podemos acceder, ni siquiera la oposición política; ve claramente, sin ningún género de dudas, que actúa como lo ha hecho (recortes y más recortes) o lo que se llama España va seguro hacia la quiebra, lo que parece ser que le va a pasar a Grecia. Si esta hipótesis fuera verdadera, en toda su crueldad, y la historia lo confirmará o no, si de verdad no había otra salida, el presidente José Luis Rodríguez Zapatero podría haber prestado uno de los mayores servicios a los españoles. Si cuando decía 'cueste lo que cueste y cueste lo que me cueste' no era una pose política sino que obedecía a un ejercicio de responsabilidad absoluto; si cuando decía que anteponía los intereses de España a los de su partido, era una verdad verdadera, tal vez España haya tenido mucha suerte de haberlo tenido como presidente en estos momentos tan delicados. ¿Se imaginan ustedes que le hubiera tocado a Aznar estar en estos momentos? ¡Qué miedo! Ahora bien, esa ¿defensa? de Zapatero no invalida la siguiente pregunta: ¿Por qué el Presidente ha seguido defendiendo que el banco se quede con la deuda y la casa de las hipotecas impagadas, y no ha promovido la llamada dación de pago? Miles de trabajadores en paro viendo como el banco se queda con todo el trabajo echado en los tajos de las obras de la burbuja inmobiliaria. ¿Qué clase de amenaza o chantaje le han hecho los bancos al Presidente? Eso no se entiende en un presidente de izquierdas, que ha legalizado el matrimonio homosexual y ha implantado el cuarto pilar del estado de bienestar, la ley de dependencia, la ley más justa de esta legislatura. Eso no hay quien lo entienda señor Zapatero, a eso no había derecho. Que el banco que lió a los trabajadores se quede con las casas, está bien, pero con el futuro de los mismos, no, eso no. |
|
| | <-Volver |
|
|