Hemos comenzado el año 2010 con algunas novedades sociales y políticas en nuestro pueblo, que aunque a primera vista no parezcan muy importantes, sí pueden esconder una transformación en la opinión pública y en el electorado. De todos es conocido y aceptado, también por el PP, que la polémica de la tala de los árboles de la Avda. Miguel Lacha en la entrada de Pinos de Alhaurín, insuficientemente justificada por el equipo de gobierno, dio como resultado la pérdida de un concejal para el PP en aquella barriada en las últimas elecciones municipales, escaño que fue a manos de Izquierda Unida, que curiosamente fue la formación que más se opuso a la desafortunada tala. Eso es lo que se deduce del análisis del recuento de votos, aunque la motivación última de cada elector es insondable.
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Pues bien, en el último mes hemos asistido a un affaire que tiene todos los visos de producir otra alteración electoral. Nos estamos refiriendo al asunto de las elecciones de la urbanización Retamar. No cabe duda, excepto para los más acérrimos del PP, que la gestión de este contencioso no ha sido tramitado de la mejor manera posible tanto por el alcalde como por la dirección de la asociación de vecinos Retamar, es especial por su presidente Juan Doblas. Ha quedado como muy evidente el apego numantino al cargo, el menosprecio de la reglas democráticas, la ingerencia y la parcialidad del Ayuntamiento en un tema que atañía solo y exclusivamente a los vecinos de la urbanización. Tomar partido no ha estado bien. Y el resultado final ha sido el menos bueno para la defensa de la barriada, la creación de otra asociación de vecinos ya en marcha, que no beneficia a nadie.
Eso por un lado, de otra parte, la salida a escena de otros dos nuevos actores políticos en el panorama alhaurino, UPyD y ERES, la actividad importante que están desplegando, las simpatías suscitadas en cierta parte de la población por aptitudes como el llamamiento a la participación ciudadana –aunque habrá que ver si es real o una “promesa” en el caso de llegar estos partidos al salón de plenos-, nuevas formas de ilusionar a sus posibles electores, hacen que no está muy claro que el PP revalide la mayoría absoluta en las próximas elecciones de mayo de 2011. Nos quedan quince meses para que unos y otros den lo mejor de sí, un año y pico que será muy interesante y divertido para los que amamos la política. |