Lo reconozco, yo le creía, no le voté, pero le creía. Me alegré cuando pensé que una forma de hacer política la de Acebes, Cascos, Zaplana y compañia se había terminado. Me creí sus promesas de hombre tranquilo y de su talante. Paracía que quería hacer cosas, hacerlas bien. Lamentablemente no sabía como hacerlas. Llegó cuando nadie le esperaba, el PSOE estaba muerto después de que dos grandes políticos que juntos hubieran formado un buen gobierno (Borrell como candidato a presidente y Almunia como Interior o Economía) decidieron una guerra fraticida. De paso Almunia se llevó consigo a IU al infierno en una candidatura conjunta a unas elecciones que ganó Ansar con mayoría absoluta indiscutible. Ni la temporalidad, ni el inicio de la burbuja inmobiliaria y especulativa (el euro) tuvieron una respuesta de izquierdas. |
Así llegó un hombre que nunca ha hecho otra cosa que ser político, político del montón (Ansar recordemos había gobernado en Castilla y Leon previamente) y formó un gobierno mezcla de hombres experimentados y de cierta solvencia (Solves, Sevilla, Rubalcaba..) y otros políticos del montón (Aido, Chacon, Corbacho,..). La mezcla parecía buena, y parecian que sabian lo que habia que hacer, pero el no saber como les hizó perderse en las profundidades del poder, por el poder.
Zapatero se enamoró de si mismo y del talante que nunca tuvo y del que siempre presume. Se enamoró de lo que predica y no de lo que hace. Se enamoró de gobernar, y se olvidó de por qué quería gobernar. En sus primero años de mandato, la precariedad laboral se disparaba, el poder adquisitivo de los jovenes disminuía aceleradamente. El precio de la vivienda tocaba techo. Él aprovechó para sacar pecho de las cifras macroeconomicas que solo preocupan a los gobiernos de derechas y no a los de izquierdas. Estabamos en la champions league de la economía. Muy bien señor, pero la generación mejor preparada de la historia malvivía con becas eternas. Y sin poder comprar o alquilar una vivienda, me rio yo de los que hablan ahora de compartir piso, ningun mileurista ha hecho otra cosa que compartir pisos, aun estando varios años trabajando.
Claro, pasa lo que tiene que pasar.. las cifras macro no pueden tapar una cosa muy clara: si la gente gana siempre lo mismo y cada vez las cosas son más caras.. hay un momento en el que el dinero no llega y la montaña de humo se derrumba. Lo inmobiliario es el sumum, pero nadie habla de lo que ha subido la restauración (precios de hostelería de España a precios de capitales europeas), lo que ha subido la alimentación, lo que ha subido todo. Se acaba la comida en la fiesta, y mientras los invitados VIP se van yendo por la puerta de atrás (cerrando al salir con llave), el animador y showman entretiene al publico diciendoles que viene más comida (aun sabiendo que esto no es cierto). Que la fiesta continua. Algunos invitados se van yendo, como pueden... otros siguen llegando. Al final... como siempre, el salvese quien pueda. Los listos van encontrando migajas y se forran, los más salen en pelotas de la sala de fiestas, sin nada.
El error de Zapatero es que se pensaba que la política de izquierdas solo tiene que ver con la moralina. No señor Zapatero, una sociedad justa e igualitaria (independientemente de sexo, sexualidad, raza o religión) no es de izquierdas es liberal (muchos paises de derechas son así, miren Uds. a Holanda). La política de izquierdas está en lo economico: desde que gobierna el PSOE ha aumentado la diferencia entre ricos y pobres. Hay menos gente con más dinero, ¿no es esto política de derechas?. La política de izquierdas está en conseguir que todo trabajador vea recompensado su trabajo justamente: mientras se subvenciona al vago, los agricultores ven como sus verduras valen menos del 10% del precio al consumidor. ¿Acaso no se podían financiar o subvencionar a cooperativas que distribuyan a un precio intermedio?.
Zapatero dió un golpe de mano cuando era lider de la oposición, no se levantó ante la bandera de EEUU cuando pasó delante suya. Tanto odio tenía a los Estados Unidos que ha convertido España en una mala copia de los yankis: sociedad desigual, crisis inmobiliaria y especulativa, pocas empresas controlandolo todo (incluyendo los partidos políticos), y eso si... mucho show.
No me cabe duda, Zapatero escribirá un día sus memorias y como Gonzalez ahora, se olvidará de todo lo malo, solo se acordará de todo lo que quería hacer y no le dejaron y bla bla. Zapatero está enamorado de si mismo y del poder. Pero nunca se ha demostrado tan fehacientemente que no basta querer hacer cosas.. si no que necesitas saber hacerlas. ¿No es por eso que Arenas no va a ganar nunca en Andalucia?
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