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Gaza: 1,4 millones de niños, niñas y familias siguen sufriendo niveles críticos de inseguridad alimentaria | | UNICEF. 24.07.26 | |  El último análisis IPC confirma avances gracias al aumento sostenido de la ayuda humanitaria, pero advierte de que la recuperación sigue siendo frágil y las necesidades continúan siendo enormes ROMA/NUEVA YORK, 23 de julio de 2026 –Un nuevo análisis publicado hoy muestra mejoras en la seguridad alimentaria y la nutrición infantil en toda la Franja de Gaza. Sin embargo, Naciones Unidas ha advertido de que estos avances, impulsados en gran medida por un mayor acceso a la asistencia humanitaria alimentaria, nutricional, agrícola y sanitaria, siguen siendo frágiles. Aunque el acceso a Gaza ha mejorado, solo permanece abierto un paso fronterizo —Kerem Shalom/Abu Salem, en el sur de la Franja—, lo que limita la entrada de bienes esenciales para la recuperación y mantiene a la mayoría de la población dependiente de la ayuda humanitaria. La población de Gaza sigue teniendo enormes dificultades para recuperar sus medios de vida, los sistemas alimentarios locales y los servicios esenciales. La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la
Agricultura (FAO), UNICEF y el Programa Mundial de Alimentos (PMA) han
señalado que la mejora de los indicadores de seguridad alimentaria y
nutrición demuestra la rapidez con que pueden mejorar las condiciones
cuando se amplían la respuesta humanitaria y la actividad comercial. Sin
embargo, las agencias han advertido de que las familias de Gaza siguen
teniendo dificultades para cubrir sus necesidades básicas y de que los
avances podrían revertirse rápidamente sin una ayuda humanitaria
sostenida, la reactivación del sector privado, financiación e inversión
en la recuperación. | El último análisis de la Clasificación Integrada de las Fases de la Seguridad Alimentaria (IPC por sus siglas en inglés) identifica a las poblaciones con mayores necesidades y muestra mejoras en la seguridad alimentaria y la nutrición infantil desde diciembre de 2025.
Se estima que 1,4 millones de personas —el 67 % de la población de Gaza— se enfrentan actualmente a niveles de crisis o superiores de inseguridad alimentaria aguda (Fase 3 de la IPC o superior). La cifra ha descendido desde los 1,6 millones de personas, o el 77 % de la población, registrados a finales del año pasado. Se estima que 212.000 personas siguen en condiciones de Emergencia (Fase 4 de la IPC). Muchas viven en zonas cercanas a la línea bajo control militar israelí, donde el acceso a la ayuda humanitaria y a los servicios sigue siendo especialmente difícil. Se prevé que cuatro gobernaciones (Gaza del Norte, Gaza, Deir al Balah y Khan Younis) afronten niveles de «alerta» de desnutrición (Fase 2 de la IPC). Algunas zonas cercanas a la «línea amarilla» siguieron siendo inaccesibles para los analistas durante el periodo de evaluación, por lo que no se dispuso de datos suficientes para clasificarlas. Desde que se alcanzó el acuerdo de alto el fuego en octubre de 2025, la asistencia alimentaria y nutricional ha aumentado de forma significativa. Solo en mayo de 2026:
Los paquetes de alimentos llegaron a alrededor de 1,5 millones de personas. La asistencia económica multipropósito llegó a un máximo de alrededor de 700.000 personas. El apoyo nutricional llegó al 60 % de los niños y niñas menores de cinco años, y también aumentó el acceso al tratamiento de la desnutrición aguda. En septiembre de 2025, en cambio, alrededor de 500.000 personas recibían algún tipo de asistencia alimentaria y la cobertura nutricional de los niños y niñas menores de cinco años era inferior al 1 %. Tras la ampliación de la respuesta se observaron mejoras inmediatas en la seguridad alimentaria, y este análisis de la IPC confirma que la tendencia se ha mantenido. Pese a estos avances, las raciones de alimentos siguen siendo insuficientes en cantidad, calidad y diversidad. Además, las importaciones comerciales de productos frescos y alimentos ricos en proteínas son irregulares.
La mejora general de las tasas de desnutrición se debe principalmente a la rápida ampliación de los programas de prevención, junto con un mayor acceso al tratamiento de la desnutrición aguda grave y moderada. Estos avances siguen dependiendo en gran medida de una asistencia humanitaria sostenida y se han producido a pesar de la persistente escasez de alimentos nutritivos, los brotes recurrentes de enfermedades, el acceso limitado a agua segura y saneamiento y el colapso casi total de los medios de vida. Se prevé que unos 74.000 niños y niñas necesiten tratamiento contra la desnutrición aguda durante el próximo año, mientras que alrededor de 25.000 mujeres embarazadas y lactantes requerirán apoyo nutricional en el mismo periodo.
Aunque aún no ha comenzado una recuperación significativa de los medios de vida ni de la actividad económica en general, hay indicios iniciales de que la producción local de alimentos puede restablecerse cuando agricultores y ganaderos pueden acceder a tierras de cultivo, insumos agrícolas, activos productivos, apoyo veterinario y otros servicios esenciales, como la energía para el riego. Esto ya se observa en el sector ganadero, donde el número de ovejas ha aumentado un 33 % en las zonas en las que el apoyo se ha mantenido. Las comunidades están demostrando una gran capacidad para reanudar actividades económicas a pequeña escala allí donde las condiciones lo permiten. Sin embargo, estos esfuerzos tienen un alcance limitado mientras no se eliminen las restricciones a la entrada de bienes en la Franja. Más del 70 % de las tierras de cultivo de Gaza son inaccesibles, independientemente de los daños sufridos o de la disponibilidad de insumos, y solo el 3 % puede utilizarse actualmente. La recuperación no podrá avanzar a gran escala mientras estas tierras sigan siendo inaccesibles y se mantengan las restricciones a la importación comercial y a la entrega humanitaria de insumos agrícolas. Esto incluye la entrada de insumos agrícolas no considerados de doble uso, como semillas, fertilizantes orgánicos, huevos fecundados y pequeños animales de granja, tanto para los actores comerciales como humanitarios. El acceso al mar también sigue prohibido, lo que limita la capacidad de la población para producir alimentos, obtener ingresos y reconstruir sus vidas.
La FAO, UNICEF y el PMA subrayan que una paz duradera y unas condiciones de protección y seguridad son esenciales para que la población pueda regresar a sus tierras, negocios y comunidades y empezar a reconstruir sus vidas. El flujo continuo de ayuda humanitaria vital por todos los corredores a través de Jordania, Israel y Egipto, así como por los pasos fronterizos del norte y el sur, también es esencial para la recuperación de Gaza. Las agencias piden además el suministro inmediato, a través del sector privado, de materiales para refugios, combustible, gas de cocina e insumos agrícolas, así como una mayor entrada de bienes comerciales para que los mercados puedan recuperarse y estabilizarse. También subrayan que restablecer los sistemas de agua, saneamiento y salud es fundamental para garantizar la recuperación; de lo contrario, los brotes de enfermedades podrían erosionar los avances en nutrición.
Las agencias hacen un llamamiento a la comunidad internacional para que aumente la financiación flexible y previsible destinada a la asistencia alimentaria y nutricional, la producción agrícola, la atención sanitaria, los servicios de agua y saneamiento y los programas de recuperación de los medios de vida. Los fondos actuales de las agencias para Palestina se están agotando rápidamente. Si no se movilizan recursos adicionales, podrían revertirse avances logrados con enorme esfuerzo y aumentar aún más el riesgo para la vida de 2,1 millones de personas en Gaza.
"La desnutrición aguda ha disminuido, pero muchos niños y niñas siguen pasando hambre, y algunos quizá nunca se recuperen por completo de una falta prolongada de una nutrición adecuada", ha afirmado Catherine Russell, directora ejecutiva de UNICEF. "Estos avances demuestran que, cuando mejora el acceso humanitario y la ayuda puede entrar, es posible sacar a la infancia de una situación límite. Sin embargo, dependen de un programa de alimentación complementaria que no llega a todos los niños y niñas y cuya financiación se está agotando. Sin un acceso y una financiación sostenidos, estos avances podrían perderse en cuestión de meses".
"La seguridad alimentaria en Gaza no podrá recuperarse mientras no se reanude la producción local de alimentos y los agricultores, ganaderos, pescadores y otros productores puedan reconstruir sus medios de vida", ha afirmado Qu Dongyu, director general de la FAO. "Los productores necesitan acceder a las tierras de cultivo y al mar, así como a semillas, herramientas, suministros para el ganado y otros insumos agrícolas, además de apoyo técnico. Deben levantarse las restricciones a las importaciones agrícolas y los suministros humanitarios. Sin estos elementos esenciales, la producción de alimentos y la seguridad alimentaria seguirán en una situación crítica".
"Se han logrado avances en la seguridad alimentaria en Gaza, pero son frágiles y pueden revertirse fácilmente", ha afirmado Carl Skau, director ejecutivo interino del PMA. "La situación humanitaria general sigue siendo brutal: las familias carecen de agua, saneamiento y medicamentos. Necesitamos acceso sostenido, financiación y estabilidad para que la población de Gaza pueda iniciar la recuperación".
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CLASIFICACIÓN DE LA INSEGURIDAD ALIMENTARIA
Fase 1. Ninguna o mínima
Los hogares pueden cubrir sus necesidades esenciales de alimentación y otros gastos básicos sin recurrir a estrategias atípicas o insostenibles para obtener alimentos e ingresos.
Fase 2. Estrés
Los hogares tienen un consumo de alimentos mínimamente adecuado y pueden cubrir sus gastos esenciales no alimentarios sin recurrir a estrategias perjudiciales para afrontar la situación.
Fase 3. Crisis
Los hogares presentan carencias en el consumo de alimentos que se reflejan en niveles de desnutrición aguda superiores a los habituales, o solo pueden cubrir sus necesidades alimentarias mínimas agotando activos esenciales para sus medios de vida o recurriendo a estrategias propias de una situación de crisis.
Fase 4. Emergencia
Los hogares presentan grandes carencias en el consumo de alimentos, reflejadas en altos niveles de desnutrición aguda y un exceso de mortalidad, o solo pueden reducir estas carencias recurriendo a estrategias de emergencia y vendiendo sus activos.
Fase 5. Catástrofe
Los hogares sufren una falta extrema de alimentos o no pueden cubrir otras necesidades básicas, incluso después de haber agotado todas sus estrategias para hacer frente a la situación. Son evidentes la inanición, las muertes, la indigencia y niveles extremadamente críticos de desnutrición aguda. La categoría de catástrofe se refiere a poblaciones u hogares que se encuentran, o se prevé que lleguen, a este nivel de inseguridad alimentaria.
Fase 5. Hambruna
Se aplica a un área geográfica completa. Para que una zona sea clasificada en situación de hambruna, debe presentar niveles extremadamente críticos de desnutrición y mortalidad.
CLASIFICACIÓN DE LA DESNUTRICIÓN AGUDA
Fase 1. Aceptable
Prevalencia de la desnutrición: inferior al 5 %.
La desnutrición aguda se mantiene en niveles relativamente bajos y no se considera un problema importante de salud pública. La mayoría de los niños y niñas presenta un estado nutricional adecuado.
Fase 2. Alerta
Prevalencia de la desnutrición: entre el 5 % y el 9,9 %.
La desnutrición aguda se sitúa por encima de los niveles normales y requiere una vigilancia estrecha y medidas preventivas para evitar un mayor deterioro.
Fase 3. Grave
Prevalencia de la desnutrición: entre el 10 % y el 14,9 %.
La desnutrición aguda ha alcanzado un nivel grave de salud pública. Un número significativo de niños y niñas sufre desnutrición y necesita una ampliación de las intervenciones nutricionales.
Fase 4. Crítica
Prevalencia de la desnutrición: entre el 15 % y el 29,9 %.
La desnutrición aguda se encuentra en niveles críticamente altos. Aumenta el riesgo de enfermedad y mortalidad infantil, por lo que se requiere una respuesta urgente y a gran escala en materia de nutrición y seguridad alimentaria.
Fase 5. Extremadamente crítica
Prevalencia de la desnutrición: igual o superior al 30 %.
La desnutrición aguda ha alcanzado un nivel extremadamente crítico, con riesgos excepcionalmente elevados para la salud y la supervivencia de los niños y niñas. Se requiere una actuación inmediata e integral. Acerca de UNICEF
UNICEF trabaja en algunos de los lugares más difíciles para llegar a los niños y niñas más desfavorecidos del mundo. En 190 países y territorios, trabajamos para cada niño, en todas partes, cada día, para construir un mundo mejor para todos. |
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