
Ya van 436 muertos, entre los cuales hay niños y niñas. Israel ha vuelto a la carga con armas proporcionadas por gobiernos occidentales. Canalicemos el horror que sentimos y unámonos a las movilizaciones internacionales para presionar a los cómplices de esta barbarie. La humanidad se merece algo mejor: suma tu nombre para detener el envío de armas.
Anteayer, mientras las familias aún dormían o comían algo antes de empezar un día de Ramadán, el estruendo de los aviones de combate israelíes truncaba la noche en Gaza.
Desde entonces ya van 436 muertos, en su mayoría mujeres y niños cuyas familias han perdido para siempre la esperanza y la felicidad.
Y son muchos los gobiernos que lo han permitido.