
Esta noche ha sido terrorífica en Gaza. Han vuelto los bombardeos, las sirenas de las ambulancias, los asesinatos, los gritos, la destrucción.
Tras 17 días sin permitir la entrada de ayuda, Israel ha roto el alto el fuego y ha vuelto a matar a la población civil. De madrugada, mientras dormía. ¿Puede haber algo más despiadado?
Desde la madrugada, Israel ha perpetrado oleadas de ataques aéreos sobre zonas humanitarias y áreas residenciales llenas de familias inocentes. Teníamos abiertos unos 160 refugios y algunos han sido atacados.
El alto el fuego apenas ha permitido coger aire. La población huye de nuevo entre los escombros y los cadáveres de sus seres queridos. Gaza vuelve a ser el infierno, aunque en realidad nunca había dejado de serlo.