
El mundo no puede seguir mirando hacia otro lado con lo que sucede en Gaza. El reciente ataque aéreo de Israel ha roto el alto el fuego y ha dejado más de 300 muertos y cientos de heridos. Esta violencia no puede justificarse de ninguna de las maneras, y la población civil está pagando el precio más alto.
Como nos comparte Clémence Lagouardat, nuestra compañera y coordinadora humanitaria de Oxfam en Gaza, es desgarrante ver cómo las personas que ya lo han perdido todo se ven obligadas a huir una vez más, sin un lugar seguro al que ir. Las nuevas órdenes de evacuación forzosa dictadas por las autoridades israelíes son una nueva muestra de la crueldad de esta guerra. Familias desplazadas viven en condiciones extremas, sin acceso a lo más básico como agua potable o comida suficiente. Estas órdenes violan el derecho internacional y condena a toda la población a una situación insostenible.