No creo que haya habido excesiva sorpresa en los resultados: la pérdida de un concejal del PP en beneficio de IU no cambia en mucho el panorama político; cada uno de los partidos, a pesar de la lógica esperanza de aumentar el número de concejales, se puede dar por satisfecho de un resultado final que podía haber sido peor. A partir de hoy cada uno tendrá que jugar inteligentemente sus cartas a fin de poder mantener o incluso aumentar los réditos obtenidos en las urnas.
Hoy son muchos los que han felicitado, (vaya también mi sincera felicitación), tanto al PP como al PSOE e IU. Cada uno hemos votado al partido representado por la persona con la que más nos identificamos o en la que más creemos. Y en la felicitación de cada cual va implícito el reconocimiento de que todas esas personas han trabajado y trabajan por el bien de nuestro pueblo. De entre todas las felicitaciones me quedo con la de Carlos Carmona Sánchez, por felicitar a sus “adversarios y adversarias políticas con los que ha compartido mesa electoral por el alto nivel de comunicación y cooperación que hubo durante todo el proceso”. Y es bueno que de vez en cuando haya un tal entendimiento entre votantes de distintas ideologías, porque no siempre la crispación viene provocada por los políticos.
Si fuéramos ecuánimes reconoceríamos que no siempre son los gobernantes los que se equivocan, ya que a nadie se le puede atribuir la cualidad de perfecto; a todos nos corresponde hacer la crítica oportuna a cualquier gestión que consideremos mal hecha, sea quien sea el responsable; pero a veces, con nuestras descalificaciones gratuitas, cuando no acusaciones sin pruebas que abarcan a todo el palmarés político, nos hace quedar en una no muy airosa postura entre aquellos que, -siempre los hay-, siguen los acontecimientos con una cierta neutralidad.
Ojalá que este ambiente de distensión que hoy se respira en esta página siga durante al menos otros cuatro años, y que las ideas que nos oponen no nos lleven a parecer peores de lo que en realidad somos. |