1.- Construir 1.250 VPO en cuatro años mediante el sistema de “obligar a los promotores” –que según ellos lo harán encantados- a entregar el 45% de la edificabilidad de las promociones al ayuntamiento “de forma voluntaria”. Se construirían tres mil viviendas más en cuatro años –difícil objetivo conforme está actualmente la venta inmobiliaria- de las cuales 1.250 –el 45%- seria vpos. Una propuesta que tiene una “lógica marxista” (de los hermanos Marx).
2.- Recomprar el agua depurada en la EDAR del Guadalhorce y construir otro colector (otros 9 millones de euros) para rebombearla a Alhaurín de la Torre y regar con ella parques y jardines. Se le olvida a la candidata, que también habría que construir una red municipal de agua depurada distinta a la actual de abastecimiento y obligar a los vecinos a que cambien las acometidas internas de cada casa para que los rosales se rieguen con esta agua depurada. Puede salir el litro a precio de whisky Chivas Regal.
3.- Supeditar la instalación de centros comerciales a lo que opinen los comerciantes locales. Es decir, que si El Corte Inglés, quiere poner otro centro en el pueblo o se pretendiera instalar otro Plaza Mayor en alguna de las urbanizaciones, esa inversión, esos empleos, quedarían supeditados a lo que decidan los comerciantes locales. De vuelta a la política de la alpargata.
Un ejemplo para que los vecinos sepan lo que esto significa. En el año 1998 la empresa alemana propietaria del Lidl, vino a este pueblo a instalar aquí un supermercado. Cometimos el error presionados por los comerciantes locales que veían en este supermercado una competencia, de decirles que no. La empresa dijo que había realizado un estudio de mercado y que la zona era atractiva y de desarrollo, por tanto se iba a Churriana que allí no le ponían problemas.
Allí está, allí van a comprar los alhaurinos en sus coches y allí se quedó la riqueza y el empleo. Escarmentados en carne propia han venido otras y les dijimos que sí, tres Mercadonas, un Aldi y algunas más y esto sólo ha servido para que las zonas alrededor de estas grandes superficies se hayan desarrollado aún más como zona comercial. IU “sabiamente” quiere que las inversiones futuras se vayan a las poblaciones limítrofes.
Otro día seguiremos analizando el programa de IU, porque hay más, muchas más propuestas electorales cargadas de “lógica marxista”. |