 A Izquierda Unida le molesta que Alhaurín de la Torre progrese. A IU le molesta que los alhaurinos tengan 100.000 euros más en las arcas municipales consecuencia de la donación gratuita de una empresa de una forma legal, clara y transparente. A IU le molesta que se quiera crear empleo con una gasolinera en una gran rotonda como Tabico lejos de las viviendas y en una zona calificada de comercial. A IU le molesta que los alhaurinos de aquella zona no se tengan que desplazar a Churriana donde está la gasolinera más próxima a llenar sus depósitos y desean que un fin de semana o una noche, a horas intempestivas, tengan que coger el vehículo y recorrer varios kilómetros para ir a comprar el pan o ese artículo que falta de urgencia en una casa. En definitiva a IU les molesta y no quieren que en Alhaurín de la Torre se cree riqueza, trabajo o progreso.
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Para ello crean la alarma, la desconfianza, la maledicencia, las grandes mentiras que parecen medias verdades, la asociación de voluntades, el rumor, el bulo, la “simbiosis de oportunidades”.
En su programa electoral defienden que la instalación de un gran Centro Comercial, tipo la Cañada de Marbella o incluso un futuro Corte Inglés dependa de la decisión que adopten los comercios locales. Que no se generen puestos de trabajo, que los alhaurinos no tengan acceso a los comercios de marca, las franquicias, los cines, los pubs, los restaurantes, la compra en las grandes superficies, en definitiva, ésta es la auténtica Izquierda Unida, la que su política comercial es la vuelta a la industria de la alpargata y el esparto.
El mensaje de Mercedes Ávila es claro y diáfano: “Alhaurino si quieres ir a echar gasolina, comprar, comer, divertirte o ir al cine… coge el coche y te vas a Plaza Mayor”. |