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"El mar no cesa" (1)
| | Eduardo Saez Maldonado. 18.04.24 | |  Estamos ya muy acostumbrados, y cada vez más, a ver en los medios de comunicación que se bate este o aquel registro de temperatura, ya sea en verano o en invierno, en Europa o en América, en el hemisferio austral o en el boreal. Y ya no hacemos ni caso, pues tenemos totalmente interiorizada esta inquietante evidencia, a pesar de que no sabemos a donde nos va a llevar. Sin embargo, desde mediados de marzo del 23 (hace ya, pues, más de un año) viene ocurriendo un hecho singular en la historia reciente de Gaia que, aunque ya empieza a aparecer en algunos medios de comunicación más receptivos a la problemática ambiental (2), no está teniendo, en mi opinión, la relevancia mediática global que merece a la vista de la magnitud de las consecuencias en que puede derivar y de lo incierto del panorama futuro que nos sugiere. Veamos. | A mediados de marzo del 23, la temperatura media global (a nivel planetario) del agua oceánica se empezó a destacar claramente por encima de todos los registros previos de los últimos cuarenta y tantos años (desde que se tienen datos) según se aprecia en el inquietante gráfico interactivo cuyo enlace se adjunta (3). Y no fue un récord pequeño, ya que la curva naranja (la correspondiente al año 23) se situó claramente por encima del resto de curvas anuales que, según podemos ver, habían ido ya incrementándose poco a poco desde el 81, sin prisa pero sin pausa, evidenciando un paulatino y evidente calentamiento global continuado desde hace décadas. Pero la curva del año 23 se separó, desde mediados de marzo, incluso del ritmo de incremento histórico observado, mostrando un comportamiento singular, como si el calentamiento se hubiera disparado. Y no fue un episodio puntual, no. Porque acabó el año 23 en ese récord permanente y empezó el 24 igual (curva negra), hasta hoy. Más de 13 meses de récord diario continuado. Pero es que hoy, la temperatura media oceánica ni siquiera ha vuelto a los niveles de hace un año (que estaba ya anormalmente destacada por encima de los años anteriores) sino que continúa su incremento escandaloso superando clara y permanentemente el récord del año pasado en una escalada imparable.
Y este extraordinario incremento en la temperatura del agua (que está acompañado, lógicamente, de un incremento global en la temperatura del aire, cuyo gráfico también se puede encontrar en el enlace adjunto) es muy preocupante por que el agua tiene una gran capacidad de almacenamiento de calor y, por tanto, una enorme inercia térmica que nos asegura que, aunque dejáramos de emitir CO2 a la atmósfera esta tarde después del café, sus efectos son ya imparables (3).
No sabemos si este nuevo ritmo de incremento que se disparó hace un año y aún no ha amainado seguirá así hasta que sea insoportable. Lo iremos viendo, pero la cosa pinta regular.
Y a la vista de las noticias de los grandes medios y de los ridículos ( y no vinculantes) acuerdos internacionales, todo esto nos importa un pimiento frente a noticias verdaderamente relevantes como si el Madrid o el Barsa se clasifican para semifinales de la Champions o no.
Llegará el día, no obstante, en que nos importe. Lo que pasa es que ya será tarde...
Eduardo Sáez Maldonado
(1) https://www.youtube.com/watch?v=Pi8u4Dl_-Us
(2) https://www.eldiario.es/sociedad/temperatura-record-mar-anticipa-temporada-extrema-huracanes-cebados-calor-extra-tierra_1_11279413.html?fbclid=IwAR2rrNyp5cutKThUTX8jKrPIPiQlCkYvpeG952aslvoRzPdSaMOYkhO6nhI
(3) https://climatereanalyzer.org/clim/sst_daily/
(4) https://www.bbc.com/mundo/noticias-65388079 |
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