
El otro día, mientras veía la tele desenfadadamente, tuve la ocasión de asistir a una entrevista con una persona que había llevado a cabo un logro muy relevante, al parecer único, según destacaba el periodista que lo entrevistaba.
¿Había conseguido desarrollar un sistema inocuo que secuestrara el exceso de carbono atmosférico para solucionar en pocos años la deriva climática?
¿Había conseguido poner en marcha, dedicando altruistamente sus vacaciones a este trabajo, una red de pozos de agua potable en zonas de África con hambrunas endémicas?
¿Había desarrollado una vacuna para acabar con alguna epidemia desastrosa?
¿Había puesto en pie, in situ, un centro donde se acogiera y buscara ocupación a los refugiados sirios que huyen desesperadamente de la muerte?
¿Había contribuido, arriesgando su vida, a detener el avance de algún voraz incendio forestal que amenazaba con alcanzar zonas de gran valor ecológico y poblaciones cercanas?