
El viernes la PDSS volvió a la calle. Cerca de 100 personas asistieron en la Plaza de España a una concentración para reivindicar el cierre definitivo de las canteras. Entre los asistentes (además de la pareja de Guardias Civiles que, de paisano, acostumbran a asistir a todas las movilizaciones que convoca la PDSS) también estuvieron los representantes de los cuatro partidos de la oposición en el gobierno municipal, es decir, la oposición en pleno (PSOE, IU, UPyD y ELECTORES).
Tras la finalización del Plan de “Reexplotación” Minera el pasado 29 de Mayo, que amparaba irregularmente (esperamos aún sentencia del TSJA) las licencias de las canteras que han estado décadas extrayendo árido ilegalmente, las empresas afectadas debieron parar inmediatamente su actividad. Sin embargo, de al menos una de ellas, han continuado saliendo camiones a un ritmo frenético como la PDSS ha demostrado y denunciado en repetidas ocasiones. El Ayuntamiento, responsable del cumplimiento del cese, ha mirado para otro lado y ha ignorado las denuncias de la PDSS en una muestra más de falta de respeto absoluto a los ciudadanos a quien dicen representar. Por su parte, las dos canteras que aún no han sido declaradas ilegales mantienen su actividad de manera que, a determinadas horas, siguen saliendo camiones a un ritmo de 50 o 60 camiones por hora.