
En un tiempo récord, la formación ultraderechista Vox ha pasado del ignorado montón de las fuerzas políticas extraparlamentarias -que raramente son mencionadas en los medios, tertulias o informativos- a llenar minutos de televisión, columnas e incluso portadas. ¿Qué intereses hay detrás de este repentina "publicidad" para un partido de extrema derecha? ¡Ay, Vox y el amigo americano!
En un país como España -donde hay una mayoría social claramente progresista y que ha sufrido 40 años de dictadura fascista- los movimientos 'ultras' siempre han ocupado un papel marginal, y en los últimos 30 años jamás se han acercado -ni remotamente- a tener representación parlamentaria. Por eso es preciso hacerse preguntas.
Sorprende por ello la decisión de varias encuestas electorales (cuyas preguntas están estudiadas al detalle), entre ellas las últimas del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), de sacar del grupo de los "otros” a un partido de extrema derecha para colocarlo junto a los partidos sobre los que se pregunta a los ciudadanos en las encuestas, dejando en el “saco del silencio” a fuerzas como Recortes Cero-Grupo Verde (la número 11 en el 26J, con 51.907 votos), a UPyD (la duodécima, con 50.247 apoyos). Vox quedó en decimotercer lugar con 47.182 votos.