
Queridos hermanos:
Queridas hermanas:
Queridos amigos y amigas:
Feliz Navidad. Todo el mundo cristiano celebra en estas fechas el nacimiento del Niño Dios. Y se aprovechan estos días para desearnos mutuamente la paz, la felicidad y el bienestar que nos merecemos.
Pero, sobre todo, esta es una fiesta en la que se exalta la importancia de la familia. La Navidad es un tiempo en el que los padres, sobre todo si ya son mayores, viven con mayor intensidad el cariño y la relación con sus hijos. Los hermanos, los sobrinos, los tíos conviven unidos por los lazos del amor y la sangre.