
Lo podemos decir más fuerte, pero no más claro ni con mayor nivel de compromiso: Rendir cuenta de en qué gastamos el dinero público es nuestra principal e ineludible obligación
¿Qué más podemos decir, distinto de cuanto llevamos dicho a lo largo de los 29 años de existencia de la Unión Romani, para formular unas palabras de presentación a nuestra Memoria Anual de actividades?
Nos reiteramos, con mayor fuerza si cabe, en lo que machaconamente decimos cada año porque muy poco han cambiado las cosas para que se pudiera justificar un mensaje diferente. Antes al contrario: los medios de comunicación social nos traen cada día nuevas y alarmantes noticias del grado de perversión al que se ha llegado en algunos estamentos de la sociedad en la administración del dinero público.
Por esa razón, un año más, queremos publicar nuestra Memoria de Actividades. Tan sencilla como siempre, a pesar del esfuerzo que representa para nosotros editar una publicación con dos tintas en su interior que haga más agradable su lectura. Pero tiene, eso sí, el mérito indiscutible de ser el volumen número 39 que publicamos rindiendo cuenta de lo que hacemos, del dinero que recibimos, de quién lo recibimos y en qué lo gastamos.