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Centro Virgen de la Candelaria: Algo así podía pasar con la privatización | | Elena Romero. 23.07.10 | | Me ha costado decidirme a escribir sobre este doloroso tema pero he de hacerlo. Por mí y por otros tantos padres. Hace tan sólo año y medio, concretamente y si mis datos y mi memoria no me fallan, el 13 de febrero de 2009, un grupo de padres nos concentrábamos a las puertas del ayuntamiento para pedir una vez más la NO PRIVATIZACION del Centro Ocupacional Jabalcuza. Éramos padres y familiares de personas con discapacidad física, psíquica o intelectual, QUE NO ENFERMOS y, por supuesto, sin presencia de ellos. Como nos correspondía y creímos conveniente. | Nos oponíamos a la privatización y, por aquel entonces, era ya un paso sin vuelta atrás que lo único que nos ha traído es dolor, mucho dolor de cabeza y, por qué no decirlo, sufrimiento. Ahora, otros padres se concentran también a las puertas del ayuntamiento, hecho que me merece todo el respeto del mundo porque yo también he estado en esa tesitura. Cada uno defiende lo que cree justo. Pues esto no es más que la consecuencia de la privatización. Esa a la que nos opusimos desde el minuto cero. De ese proceso que se emprende para adjudicar la gestión de, en este caso, un centro, al solicitante con más puntuación en los baremos (creo que se dice así) y mejor preparado. Y dudo mucho que, tomada la determinación de realizar la adjudicación, el ayuntamiento haya escogido a una entidad “porque sí”. La documentación, que está a disposición de familiares (a mí me la han enseñado sin reparos), avala la decisión tomada y, dentro de esta resolución tan nefasta que es la privatización, nos han demostrado que se ha adjudicado al más preparado. Eso es la privatización. No es una promesa de “te lo doy a ti” sino una relación de hechos y datos que han de avalar una futura gestión que ha de ser exitosa para el fin que emprende. Por otra parte, he de decir, que a las personas con discapacidad no se las gestiona. Se gestiona un proceso, un centro, lo que sea, pero nunca una persona. Los demás datos que se ofrecen han de ser avalados o enmudecidos por quien corresponda. Con respeto, Elena Romero.
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