
No fue un acto muy diferente al que se realizó hace un año en el mismo escenario con motivos de las elecciones europeas, los mismos protagonistas, el consejero de educación, cultura y deportes, Luciano Alonso y la propia presidenta de la Junta de Andalucía, Susana Díaz protagonizaron una vez más un acto en el hotel NH de Málaga en el que la educación fue la protagonista y en el que se criticó con dureza la política educativa del gobierno central frente a la de Junta de Andalucía, que se ensalzó.
En línea con la campaña que el secretario de organización de los socialistas malagueños, Francisco Conejo presentó el martes en Alhaurín de la Torre, se volvió a destacar las medidas en materia educativa de la Junta de Andalucía como el transporte escolar subvencionado, los libros de texto gratuitos y todo aquello que sirva para marcar la diferencia en materia de gestión en este asunto frente al Partido Popular. No se dedicó ni un segundo ha hablar del debate del Estado de la Nación ni se nombró al líder nacional de los socialistas, Pedro Sánchez, ni mucho menos a Podemos o a Ciudadanos o a UPyD, formación que el sábado dará el pistoletazo de salida a su campaña electoral en la misma sala.