Fiel a su línea, la líder de UPyD, Rosa Diez volvió a realizar el mismo diagnostico que lleva haciendo en los últimos años, “España no tiene solo tiene una crisis económica, tiene una además una crisis social, política y moral”, que es en parte según ella, producto de que el país no se tiene aprecio así mismo. No hubo concesión por parte de Díez, que criticó con suma dureza la reacción ante los desafíos soberanistas y del entorno proetarra por parte de los gobiernos de Rajoy y Zapatero, así como su falta de determinación contra la corrupción.
La preocupación por la corrupción se hizo patente en el acto, en el que las críticas se centraron en parte a la Fiscalía, a la que Diez acusó de ejercer de “abogado de corruptos”, en clara alusión al caso Urdangarín. Consciente seguramente de que el público presente demandaría propuestas concentras para acabar con lo que la líder de formación magenta calificó como “una lacra insoportable”, Díez centró sus propuestas en acabar con el régimen de aforamiento de los cargos públicos e incluir como delitos en el Código Penal, el enriquecimiento ilícito y la financiación ilegal de los partidos.
Frente al modelo de coalición de gobierno de Andalucía, Rosa Diez quiso dejar claro que cuando otras formaciones necesiten los votos de su grupo parlamentario en el Congreso para llegar al gobierno, no pedirá ministerios sino cambios de leyes que deberán de cumplirse ya que de lo contrario, podrá volverse a repetir la situación vivida en Asturias donde ante la negativa del Partido Socialista a cumplir lo pactado en lo referente a la reforma electoral, su formación ha decidido retirarle el apoyo el apoyo al gobierno de Javier Farnandez.
La polémica surgida a raíz de las últimas declaraciones de la ex líder del PP vasco, María San Gil se hizo presento durante el acto. Diez acuso al Partido Popular de haber “traicionado su historia”, calificó la últimas declaraciones del dirigente, Borja Semper como “miserables”, acusó a los populares de adoptar el lenguaje del PNV más radical hacía las victimas del terrorismo y de tener junto con otras formaciones una actitud de “amiguismo” hacia los diputados de Amaiur.
Preguntada sobre qué pasará con Bildu y Amaiur en un futuro, la líder de la formación magenta pronostico que el Gobierno acabará con el tiempo iniciando el proceso de ilegalización ante los hechos “más que evidentes” que están sobre la mesa. En último lugar, Diez aposto por un final de ETA con vencedores y vencidos, alertando que ante la derrota policial de la banda terrorista, el entorno abertzale estaba ganando la batalla política ante la pasividad de la clase política. |