Era para mí el mensaje que esperaba en Navidad. Es la apuesta por el consenso del dialogo para llevar a cabo el proceso de paz dentro del marco constitucional. Es la apuesta de la posibilidad de la “irrenunciabilidad” que certifica S.M.; y pueden existir otras posibilidades pero a la que hay que darle referencia es primordialmente a la que emane del gobierno, otra cosa es que el gobierno no tuviese plan de actuación y se le criticase su pasividad, pero el torpedear el plan que pueda posibilitar la posibilidad (valga la redundancia) de transición hacia la finalización del terror etarra en un plazo no muy lejano, no es caballeroso ni justificable por la otra parte del consenso opositor.
Es el Rey el que ha hablado a los políticos en nombre de todos los españoles, diciéndoles que ante todo, todos juntos y que se tiene que restablecer el consenso que nos ha identificado desde la transición y que nos ha caracterizado como monarquía ejemplar en el ámbito internacional.
Debieran algunos editoriales de prensa y radio tan adversos al proceso de paz, reflexionar y adherirse más a los consejos del monarca, suavizar algo más los mensajes, dejar la exasperación política, ser conciliadores y en definitiva tomar conciencia de hacer más Estado.
El proceso sigue latente, tortuoso desde el principio, ya estábamos avisados, pero sigue adelante, es un proceso que avalan los jueces, que avala la mayoría del arco parlamentario, y que lo avalan la gran mayoría de españoles, incluidos los abertzales vascos, por tanto el Rey opta por el objetivo irrenunciable de poner fin al terrorismo, y avala el mismo, pero a él al igual que a todos nos gustaría que en ese empeño estuviésemos todos juntos en consenso.
El partido opositor, debiera dejar de exigirles al gobierno un continuo reality political show a diario sobre una cuestión tan importante de secreto de estado, no puede estar continuamente informándose a la opinión publica de una cuestión tan de secreto sumarial.
Este momento actual en los contactos con los etarras, no es éxito del gobierno actual, él se lo ha encontrado, es el resultado del estado actual en el que se encuentra esa parte de la izquierda abertzale en el transcurrir de su historia y en el que han actuado todos los presidentes de gobiernos democráticos anteriores, por eso si este proceso fructificase, sería un éxito del estado de derecho de todos los españoles. Otra cosa son los intereses políticos electorales que ciegan.
Los etarras siguen con su problema eterno mientras tanto, el de los poli-mili cada cual por su lado, mientras que Batasuna apuesta incondicionalmente por el dialogo, también se ven abocados a hacer declaraciones que contenten al sector militar de los etarras, mostrando su fuerza a la hora de meter presión en una negociación, al igual que hace con la kale borroka; ellos saben que aún pueden matar, pero están abocados por la fuerza de su pueblo a que lleguen al proceso de paz y negocien la reintegración al juego democrático abandonando el asesinato y el terror. También saben que pueden negociar las medidas de gracias para sus reinserciones pero nunca podrán negociar contrapartidas políticas fuera del ámbito constitucional.
Las armas todavía están en alto, y es la política del consenso y del acercamiento la que puede hacer que éstas bajen sin litigar.
Estamos en Navidad y sería un buen deseo para el año 2007, que si al menos no se alcanza la paz, por lo menos que sea transitorio hacia ella.
Es mi felicitación para todos, que tengáis unas felices fiestas en paz y que el año 2007 nos dé salud para poder ser prósperos. Felicidades. |