
Pues sí, ha llovido en nuestro municipio lo justo para limpiar los saneamientos de aguas residuales a través de sus respiraderos o salidas de emergencias. Respiraderos o salidas que escupen sus aguas al recibir pluviales a varios arroyos del municipio y que he podido comprobar tras un largo recorrido.
Lógicamente nuestro pueblo necesita la lluvia como el maná, ya que toda el agua potable de nuestro pueblo es sacada de pozos que en muchos casos sobrepasan los 400 metros de profundidad y estos veneros se tienen que llenar para poder servir a lo que hemos construido en el municipio.