- El soporte físico: evitar las consecuencias negativas para la propia salud, aprender a respirar y a relajarse. - El impacto emocional: sobrellevar la tristeza, combatir el desánimo. - El entorno social y familiar: favorecer la convivencia dentro y fuera de casa. Evitar el aislamiento de la familia. - La comunicación: utilizar sencillas técnicas que ayudan a mejorar la relación en el día a día de las personas afectadas. - Las alteraciones de conducta: cómo prevenirlas y manejarlas.
Los talleres se realizan en grupo. La convivencia con otras personas que se encuentran en una situación similar invita a poner en común puntos de vista y a compartir experiencias.
Dirigidos por una psicóloga, los talleres aportan un apoyo técnico y humano, y consejos que pueden ponerse en práctica más tarde en casa.
El objetivo es aportar conocimientos prácticos que ayuden a mejorar la calidad de vida de los cuidadores y ayudarles a realizar mejo su labor. Porque cuidarse uno mismo es, también, una manera de cuidar de las personas dependientes.
El programa Un cuidador. Dos vidas incluye también una guía en dos volúmenes que se distribuye gratuitamente (Cuidemos al cuidador y La persona cuidada).
Nuestra cofradía realizara como cada año la tradicional Cruz de Mayo en el salon de tronos de nuestra Casa Hermandad
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